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36 Madrid DOMINGO 14 8 2005 ABC HOY EN MADRID FIESTAS DE LA PALOMA Matices actuará en la calle de Toledo. PROYECCIONES REPRESENTACIONES Guaraná Entrada gratuita. A las 24.00 en el parque de Las Vistillas. Baile con la orquesta Dragos y Pilar García Interpretarán un repertorio de pasodobles y chotis. A las 22.00 en la Plaza de la Paja. Ala misma hora la orquesta La guerra de los mundos Star Wars y La memoria de los muertos Dentro del Fescinal. A las 22.30 en el parque de la Bombilla. El espantatiburones A has 22.00 en la plaza de la Coronación (Pozuelo) Circo y punto Por el grupo Cirque Vague. 3 muestra de circo y teatro de calle. A las 20.30 en la plaza de los Carros, en la Latina. CONCIERTOS Coti Entrada gratuita. A las 23.00 en la Lonja del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Pablo Medel y Rubén Navarro Música de cantautor. A las 22.00 en el Rincón del Arte Nuevo (Segovia, 17) Dany Ne Lo y Vértigo Festival JazzParlaJazz. Mezcla de música funk, jazz y pop. A las 23.00 en la plaza de toros de Parla. Flavia Enne Música brasileña en el Festival Verano Norte. A las 21.30 en el centro cultural de Becerril de la Sierra (Real, 4) EXPOSICIONES Alia Música. Vox Feminae Festival Clásicos en Verano. A las 20.00 en la Iglesia de San Andrés de la Serna (plaza de la Constitución, La Serna) Tiburones Animales auténticos disecados y un gran despliegue de medios gráficos sobre estos milenarios depredadores. Hasta el próximo 31 de agosto, en el centro comercial Gran Vía de Hortaleza. RINCONES MISTERIOSOS DE MADRID EL MUSEO REINA SOFÍA Puertas y ascensores que se abren sin presencia humana, empujones de manos invisibles, ruido de pasos, presencias fantasmales... El antiguo Hospital Real de San Carlos, hoy Museo Reina Sofía y monumento nacional, cuenta por cientos las leyendas y misterios que jalonan sus salas y pasillos. Y el Guernica forma parte de una de ellas... El lado oscuro de un lóbrego hospital TEXTO: MABEL AMADO MADRID. En el siglo XVIII, pocas instituciones ofrecían menos garantías higienico- sanitarias que los hospicios y hospitales de Madrid. En una época de pestes y epidemias, lejos de saberes científicos, con una nula asepsia y con enfermos de toda condición- -e infección- -hacinados por sus esquinas, la construcción del Hospital General insufló nuevos aires ilustrados a una institución cada vez más cercana a lo que hoy damos en llamar sanidad pública Situado en la zona de Atocha, su proyecto se debe a Fernando VI, quien aspiraba a reformar y unificar la atención médica en la Villa y Corte, hasta la fecha en manos de las órdenes religiosas, el Ejército o la Marina. Tras numerosas vicisitudes, en la segunda mitad del siglo XVIII Carlos III encargó este proyecto al arquitecto Francisco Sabatini quien, no obstante, no pudo concluir la edificación. A salvo de la demolición Las obras fueron iniciadas en 1756 por el arquitecto José de Hermosilla, que sólo llegó a realizar los cimientos y levantar algunas partes del piso principal. Tras su muerte, en 1776, Francisco Sabatini continuó las obras, pero alterando notablemente el proyecto original. El edificio, que más tarde pasó a depender de la Diputación convirtiéndose en Hospital Provincial, continuó realizando sus funciones hasta mediados del siglo XX. Desde entonces, este singular edificio comenzó a deteriorarse. Un Real Decreto de l año 1977 que lo declaraba monumento histórico lo salvó de una demolición segura. En 1986 se inauguraba como Centro de Arte Reina Sofía. Y ya en el año 1992 como Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Su objetivo prioritario es promover el conocimiento, el acceso y la formación del público en relación con el arte moderno y contemporáneo en sus diversas manifestaciones y favorecer la comunicación social de las artes plásticas ABC Lápidas en los sótanos MADRID. La Real e Ilustre Archicofradía Sacramental de Santa María y del Hospital General de esta Villa dio, por fin, reposo definitivo a los restos de su fundador. Hace seis años, coincidiendo con su cuarto centenario, encontraron la sepultura del Venerable Bernardino de Obregón, fundador del hospital de Santa Ana, que estuvo situado en la entonces calle de Fuencarral- -hoy de San Bernardo- Un comité ejecutivo de Mayordomos de la Archicofradía realizó un histórico estudio que les llevó del templo del antiguo Hospital General al Museo Centro de Arte Reina Sofía. Tras contactar con el último capellán del hospital, entonces jubilado, consiguieron localizar, detrás de un tabique, en el sótano del Museo, el sepulcro del Venerable Bernardo de Obregón. Su lápida se encontraba junto a otras dos, una de un Prior de Uclés, don Gonzalo Peña Carrillo, y otra de doña María Antonia Barrero Sotomayor. Hospital civil Las obras para construir este novedoso proyecto hospitalario civil, que incorporaba la ciencia (Colegio de Cirugía San Carlos) a sus instalaciones, se desarrollan desde 1757 y hasta casi finales de siglo. A partir de entonces, el hospital sufrió modificaciones y añadidos en su estructura y llegó hasta el siglo XX sobreviviendo, incluso, a las voces que exigían su demolición. Un Real Decreto de 1977 que lo declaraba monumento histórico- artístico salvó el destino de un original inmueble que se encontraba en un lamentable estado de abandono. Hoy en día, tras su restauración y la reinauguración como Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, sus modernos materiales de vidrio y acero conviven con misterios y leyendas surgidos al abrigo de sus cotizadas colecciones pictóricas. Desde 1986 algunos de sus trabajadores han denunciado hechos paranormales que diversos expertos relacio- La declaración de Monumento histórico- artístico salvó a este edificio de la decadencia al personal de noche de esta institución. Quizá porque este hospital se fundó sobre un albergue para mendigos que sufrió una penosa decadencia, con cadáveres contabilizados por cientos, las leyendas y anécdotas macabras superaron siglos y reformas. No en vano, en sus sótanos y en la plaza aledaña se encontraron antiguos enterramientos, lo que avivó aún más el mito de este edificio. nan con su pasado como hospital y, por ende, como lugar de enterramientos. Ascensores que se ponen en marcha una vez apagados, pasos que se acercan, manifestaciones etéreas con hábito campando por los pasillos, puertas clausuradas que se abren solas... Incluso hay quien afirmó haber sentido cómo una mano invisible le empujaba. Los propios trabajadores dieron nombre a sus fantasmas: Livinio y Ataúlfo. Éste último, para unos ente con fama de adivinatorio, para otros, el espíritu de un sacerdote que concluyó sus días en el antiguo hospital. Ruidos extraños Con el tiempo, el viejo edificio de Sabatini no dejó de sorprender, y con el traslado del Guernica de Pablo Picasso volvieron las presencias y los misterios. Alarmas que saltaban sin motivo y ruidos extraños volvieron a alterar