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4 Opinión DOMINGO 14 8 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil VEINTE DÍAS DESPUÉS, HABLA ZAPATERO R LA ONU, ANTE EL DESAFÍO IRANÍ L A elección de Mahmud Ahmadineyad como presidente iraní ha tenido como primera consecuencia la reactivación del programa nuclear militar de su país. El desafío para la comunidad internacional es de extraordinaria gravedad. No sólo porque abre un poco más las deterioradas exclusas de la no proliferación de armas atómicas, sino porque tiene lugar en una región muy sensible a los cambios de presión internacional. Hay que recordar que Irán se asoma territorialmente sobre algunos de los escenarios de tensión que sacuden con mayor intensidad el planeta- -Cáucaso, Irak y Afganistán- Además, comparte frontera con Pakistán, uno de los países que vive inmerso en su particular carrera nuclear con India. De hecho, esta circunstancia no hay que descartarla como uno de los desencadenantes finales de la decisión iraní. Sobre todo porque Irán mantiene una velada disputa de poder e influencia geoestratégica y religiosa con su vecino Pakistán sobre la compleja área del Asia Central islámica. De este modo, un nuevo eslabón puede agregarse a una peligrosa cadena de potencias nucleares con fronteras compartidas y que, de oeste a este, podría extenderse en un futuro no muy lejano desde Irán hasta Corea del Norte. La actitud exhibida por el líder iraní es en sí misma inquietante. Confirma su fisonomía integrista y abre un nuevo frente de tensión en un país lleno de fracturas sociales y políticas, y que, dada su dimensión y, sobre todo, su fuerte identidad histórica y religiosa, lo hacen propicio para peligrosas huidas hacia adelante si se dieran las circunstancias. En este sentido, la decisión de Ahmadineyad de reabrir las instalaciones de la central de Isfahán y de reactivar el circuito de enriquecimiento del uranio desanda peligrosamente el proceso de distensión alcanzado el pasado noviembre, cuando Teherán accedió suspender el programa y abrir un proceso de negociación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) dependiente de Naciones Unidas. La negociación estaba abierta y eran numerosas las propuestas de cooperación financiera y tecnológica ofrecida generosamente por la comunidad internacional a través de la troika formada por el Reino Unido, Francia y Alemania, que actuaron como representantes de la ONU. De ahí que las alarmas hayan saltado ante la deci- sión de poner a pleno rendimiento la central de Isfahán. Y es que dar un paso de distensión en materia tan sensible para, casi a continuación, desandarlo en unos pocos meses es un gesto preocupante por su contenido inamistoso. Y más en este contexto de ofensiva del terrorismo internacional. Hace unas fechas, Henry Kissinger se preguntaba qué habría pasado si las mochilas de Londres hubieran sido nucleares. Por eso el control exhaustivo de este material se revela esencial. La posibilidad de que otro país se dote de armas nucleares y amplíe, así, el cada vez más dilatado club atómico es un fracaso para la comunidad internacional y, en concreto, para Naciones Unidas. Incapaz de mantener en vigor la legislación internacional sobre no proliferación nuclear para fines militares, la ONU se pone de nuevo en evidencia al hacer, si cabe, más palpable la necesidad de abordar una profunda reforma de sus estructuras si quiere ser operativa y eficaz ante los retos que plantea el cada vez más inquietante siglo XXI. No sirvió para el asunto de Irak, ni en los Balcanes, llegó tarde y mal a Ruanda, se atasca en el Sahara... son ya demasiados los fracasos sin que se aborde un nuevo esquema organizativo capaz de mejorar su respuesta. Annan, más preocupado por salvar el honor familiar tras el escándalo del programa Petróleo por Alimentos no parece capaz de acometer esa esencial tarea y sacar del marasmo a la organización. Pero junto al fracaso de la comunidad internacional, también hay que destacar el que ha cosechado la troika de la UE encargada de negociar con las autoridades iraníes. Está visto que la habilidad diplomática del Reino Unido, Francia y Alemania no ha sido capaz de doblegar el pulso planteado por el régimen de los ayatolás, quizá porque frente a la férrea voluntad de éstos de poco sirve el talante si no se ve acompañado de mecanismos eficaces de presión. En cualquier caso, resulta de enorme urgencia la reacción contundente de la comunidad internacional a través del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La determinación de las sanciones y, sobre todo, la evaluación sobre cómo deben aplicarse debería administrarse con prudencia, aunque es imprescindible que Irán comprenda la seriedad de la disposición de la ONU para impedir la proliferación nuclear. ODRÍGUEZ Zapatero ha roto un silencio de veinte días para hacer una valoración de la gestión del caso Roquetas por su Gobierno. Su aportación al debate público sobre la trágica muerte de Juan Martínez no ha sido muy original ni va a ayudar a suturar las heridas que este asunto ha producido. Por lo pronto, parece triunfalista alabar la rapidez cuando el Ejecutivo tardó once días en realizar una primeradeclaración. Sus palabras han consistido en un ejercicio de optimismo antropológico pues ha omitido cualquier atisbo de autocrítica en los comportamientos de los ministros de Interior y Defensa, así como de algunos altos cargos concernidos por los hechos. Pese a esta autocomplacencia, las palabrasde Zapatero no parecen eficaces para despejar las sombras de enfrentamiento entre los departamentos de Alonso y Bono. En todo caso, ni el lógico deseo de soslayar las críticas que ha merecido el Gobierno puede justificar una valoración tan benévola cuando desde su gabinete se han dicho cosas tan contradictorias como que el teniente implicado tenía un expediente impecable y, al mismo tiempo, que desde el cuartel de Roquetas hubo resistencia a la investigación. Ni Zapatero puede hacer compatible una cosa y su contraria. José Luis Rodríguez Zapatero EFE HAMÁS RETA AL PRESIDENTE PALESTINO E FRACASO DEPORTIVO EN HELSINKI RES medallas menos que en el anterior Mundial y una sensación de retroceso en el nivel competitivo de los atletas españoles conforman el balance del Campeonato del Mundo de atletismo que hoy termina en Helsinki. Pobre es el consuelo que, hasta el momento, deparan dos medallas (plata y bronce) en marcha. Acorde con la ocaso que parece sufrir los países de la vieja Europa -donde antiguas potencias como Alemania, Gran Bretaña o Italia presentan también un escuálido resultado- España ha estado a un nivel muy por debajo del que venía mostrando su atletismo (en la anterior cita de París se lograron cinco medallas) y, lo que es peor, regresa de Finlandia con la sensación de haber tocado techo. Las desavenencias entre el presidente de la Federación, José María Odriozola, y algunos de los atletas- -fundamentalmente, el medallista Paquillo- -contribuyen a aumentar la frustración. El responsable federativo tiene una extraña predisposición a enemistarse con los deportistas que deberían estar bajo su amparo. Pero lo peor es la falta de relevo que se atisba en las diver- T sas especialidades. Se sigue confiando en los mismos atletas veteranos y, salvo alguna excepción (el mediofondista Casado, por ejemplo) se advierte una preocupante falta de renovación generacional en el tartán español, de nuevas promesas que sean capaces de tomar el testigo y devolver al país al lugar que comenzó a ocupar desde Barcelona 92. Urge una revisión del modelo y una puesta al día de las ayudas y programas para incentivar y recompensar el extraordinario esfuerzo que conlleva acceder y mantenerse en la elite mundial. La calidad sale de la cantidad y España no cuenta ahora con una cantera fértil en el rey de los deportes Como consideración general, y como el deporte es también uno de los escaparates donde ser observa el desarrollo de las sociedades, quizás sea oportuno insistir en su fomento desde la base, pues lo cierto es que muchas federaciones vienen notando un progresivo retroceso en el número de practicantes. El deporte profesional se nutre de ese vivero, el único capaz de devolver el nivel deportivo a parámetros similares al desarrollo general alcanzado por el país. N vísperas de que comience la retirada israelí de Gaza, donde ayer los judíos celebraron su último sabath los terroristas de Hamás anunciaban que no cesarán en la resistencia armada El incendiario discurso emitido por los eufóricos líderes de este movimiento islámico incluye una apuesta decidida por seguir usando la violencia, el único lenguaje- -según ellos- -para terminar con la ocupación israelí La evacuación de los colonos comienza pues con malas noticias para el proceso de paz y para el propio presidente de la Autoridad Nacional, Mahmud Abbás, que sigue sin controlar la variada gama de grupos radicales (muchos de ellos centrados en el terrorismo) que orbitan alrededor de la causa palestina. Mientras el sucesor de Arafat no consiga el total sometimiento a sus directrices, pocos serán los avances que puedan producirse en el conflicto. Hamás le disputaba ayer a Abbás, de manera afrentosa, el mérito de la retirada de Gaza. Mal síntoma sobre la autoridad y el liderazgo reales de Mazen y pésimas noticias para el proceso de paz.