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22 Internacional SÁBADO 13 8 2005 ABC El FBI teme una ofensiva terrorista en el aniversario del 11- S PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. Dentro del calendario del miedo, los aniversarios del 11- S son fechas señaladas. Analistas del FBI han empezado esta semana a advertir sobre la posibilidad de atentados en grandes ciudades, en torno a la traumática fecha. Estas nuevas sospechas se basan en información facilitada por una fuente extranjera, supuestamente un cabecilla de la red Al Qaida detenido el pasado mes de mayo en Pakistán. Las especulaciones se centran en que simpatizantes de Al Qaida intenten recrear el 11- S haciendo estallar camiones cisterna para transportar combustible con el máximo número de víctimas posible. Esta táctica terrorista, ya fue utilizada en el ataque hace tres años contra una sinagoga de Túnez, que costó la vida a más de veinte personas. El FBI, según informaban ayer varios medios estadounidenses, habría compartido estos indicios con las diversas autoridades locales afectadas. Aunque algunos responsables de seguridad en Washington y Nueva York han expresado su escepticismo sobre la credibilidad de estas nuevas amenazas. Un pasado acerbo hecho de caballería ulana y sables cosacos, de tajos sangrientos y destajos territoriales, y que abarca de la santa Rusia de Kiev a la modernizante Ucrania occidental rebrota ahora a golpes en las calles de Varsovia y Moscú La guerra de las palizas enfrenta a Rusia con Polonia TEXTO: RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL Un francotirador asesina al ministro de Exteriores de Sri Lanka AFP COLOMBO. El ministro de Relaciones Exteriores de Sri Lanka, Lakshman Kadirgamar, murió ayer tras ser herido por el disparo de un francotirador en Colombo en la noche del viernes, informó Pushpa Soysa, portavoz del hospital al que fue trasladado tras el atentado. Kadirgamar, de 73 años, colaborador cercano de la presidenta Chandrika Kumaratunga, fue atacado cerca de su casa en la capital de Sri Lanka, dijeron fuentes policiales. No se especificaron las circunstancias del atentado, pero fuentes oficiales afirmaron que el ministro regresaba a su residencia cuando su automóvil sufrió el ataque del francotirador que le hirió en el pecho y el abdomen. Kadirgamar, uno de los ministros más fuertemente custodiados del gabinete cingalés, tenía a su disposición cerca de 100 guardaespaldas de elite. El ministro afirmaba públicamente a menudo que era un blanco potencial de la guerrilla de los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE) por haberse empeñado en lograr que el movimiento fuera proscrito en varios países. BERLÍN. Una retahíla de ataques a ciudadanos rusos en Varsovia y polacos en Moscú estaría conduciendo a una nociva escalada de hostilidades entre ambos países, dijo ayer el presidente de Polonia, removiendo episodios de un pasado lejano y reciente, no del todo superados. La queja de Aleksander Kwasniewski a su homólogo Vladimir Putin es consecuencia de la paliza en un subterráneo de Moscú al corresponsal de Rzeczpospolita, calcada de las administradas antes a dos miembros de la embajada polaca en Moscú. El esquema es el mismo que usaron con ellos decía ayer desde un hospital el periodista Pawel Reszka a la TV polaca, golpe en la nuca para derribarme y luego un pateo en el suelo El segundo ataque, a metros de la embajada, tuvo como víctima a su segundo secretario, provocando la protesta del embajador ante el Ministerio de Exteriores ruso. Kwasniewski lo ha descrito como hechos organizados y pidió a Putin una iniciativa resuelta para castigar a los responsables. Moscú expresó su profunda consternación poco antes del ataque al corresponsal. Días antes, con motivo del asalto y robo de sus móviles a tres hijos de diplomáticos rusos en Varsovia, Moscú acusó a políticos polacos de atizar sentimientos antirrusos. Pero el diario Kommersant de Moscú calificaba los hechos de ayer como venganzas nacionalistas y la prensa rusa ve reminiscencias del procedimiento de la guerra fría del ojo por ojo Putin calificó aquello de acto inamistoso hacia Rusia y Varsovia lamentó la violencia como mero gamberrismo, no político. Un diplomático polaco decía ayer a la agencia RIA que la misma banda parece responsable de los tres ataques en Moscú y su ministro de Exteriores reconoce que las relaciones van por momentos a peor El partido reformista ruso Yabloko reprocha al Kremlin unos hechos que deshonran a Rusia y que han utilizado el asalto a los chicos como pretexto para la xenofobia Un soldado ruso monta guardia ante la embajada polaca en Moscú Así fue respondida con ninguneos rusos, en las ceremonias del fin de la II Guerra Mundial y del 750 aniversario de Kaliningrado, y ahora se refleja en las tensiones con Bielorrusia, una autocracia sovietizante, el último amigo de Putin en su frontera occidental. Ambiciones y patriotismos polacos y ucranianos se han dado la mano por encima de la historia decía hace semanas el presidente Kwasniewski ante su homólogo Yuvshchenko, y Polonia ha cumplido con éxito su sexto año en la OTAN y su primero en la UE, ani- AFP mando a Ucrania a seguirla, mientras la madre Rusia pierde pie en el Oeste tras la desaparición de Kuchma y Milósevic y se siente malquerida por sus presuntos hijos eslavos. Narcisismo y resentimiento Los rusos soviéticos tenían esa inocencia tan americana de no conformarse con ser grandes y poderosos, sino encima desear ser queridos, y para ello eran capaces hasta de pagar la cuenta. Los grupos culturales grandes tienen- -como los pequeños- -sus vicios y virtudes, entre estos una despreocupada prepotencia; en grupos más pequeños, como estudió Ernest Gellner, figura el atesoramiento de valores pero también el narcisismo y el resentimiento. Un poco de cada emerge entre Polonia y Rusia. La ola de violencia coincide con el 25 aniversario de Solidarnosz, el movimiento obrero que acabó con el sueño obrero- imperial de Moscú ¿o no fue un cazurrillo polaco el que, del brazo de un Papa polaco, hizo hincar la rodilla al cosmo- gigante ruso? Moscú ocupó Polonia durante 123 años y la dirigió otros 50 pero nunca olvidó que un puñado de aventureros polacos se metieron en el Kremlin en el siglo XVII. Menos aún por tanto a Lech Walesa. Sin novedad en el este La violencia parece la chispa de una creciente tensión: Moscú se revuelve al ver a Polonia en el mismo plano internacional, ya no es la superpotencia y el satélite sino dos países medios, como en el siglo XVII comentaba ayer un analista de la revista Rusia en la política global. Viejos resquemores entre los dos pueblos eslavos, que carecen de límites geográficos, reemergieron el pasado año con la intervención de Varsovia a favor de una revolución naranja ucraniana, de tintes liberales, a la que parece alérgico el Kremlin. La prensa rusa ve reminiscencias del procedimiento de la guerra fría del ojo por ojo en los incidentes Ya no son relaciones entre la superpotencia y el satélite sino entre dos países medios, como en el siglo XVII