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ABC SÁBADO 13 8 2005 Nacional CASO ROQUETAS LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL 13 El primer escrito forense recoge que se ató a la víctima a un poste El informe realizado por el Instituto Nacional de Toxicología sobre la fractura del esternón no concluye cuándo se ocasionó la misma y afirma que debió producirse en un momento muy cercano a la muerte no descarta que sea consecuencia de una maniobra de resucitación cardiopulmonar Esto es lo que recogen las conclusiones, pero en la interpretación previa Toxicología añade que en el escrito que nos remite el médico forense se recogen al menos dos momentos que parecen comprometidos para la integridad del esternón, uno es cuando se ata al individuo a un poste, que parece quedar a la altura de dicho hueso, y otro es cuando se le pone boca abajo en el suelo y se le tracciona fuertemente de brazos y piernas Ninguna de estas dos secuencias aparecen reflejadas en la autopsia, que sí describe como mecanismos posibles de la fractura apoyarse bruscamente (sentarse o colocar la rodilla) uno o varios sujetos en la espalda de la víctima estando ésta boca abajo o estando la víctima de pie, traccionar de los brazos o empujarlo estando apoyada la zona esternal sobre una superficie dura esquinada Según fuentes de la investigación, ambos episodios- -el del poste y el izado simultáneo de brazos y piernas- -sí están descritos en el informe preliminar e interno de los forenses de Almería realizado tras el levantamiento del cadáver y la inspección ocular. Más tarde, los médicos decidieron no incluirlos en la autopsia. Presentan una nueva denuncia por torturas contra el teniente y dos guardias Un joven asegura que fue víctima de una detención ilegal hace un año b La denuncia, que ha correspon- dido también a la juez Estefanía López, señala que el detenido fue encañonado con una pistola por el teniente del puesto N. C. MADRID. En el cuartel de la Guardia Civil de Roquetas (Almería) se ha destapado la caja de los truenos. Ayer por la mañana, ante el Juzgado número 1 de la localidad, del que es titular la juez Estefanía López, se presentó una nueva denuncia- -en esta ocasión por presuntos delitos de torturas y detención ilegal- -contra el teniente y dos de los agentes implicados en la muerte de Juan Martínez Galdeano. La semana próxima podrían conocerse nuevos casos de posibles malos tratos. El denunciante es C. S. L. un joven de 25 años sin antecedentes penales que dice haber sido detenido de forma ilegal y maltratado el 19 de junio de 2004 por tres de los nueve agentes del acuartelamiento, entre ellos el teniente. Los hechos tuvieron lugar durante una redada contra la venta de drogas llevada a cabo por la Guardia Civil en un pub de la localidad almeriense y concluyeron con una denuncia de los agentes por tenencia de drogas contra el detenido. Francisco Ferre, abogado de C. S. L. justifica la tardanza de la denuncia- -los hechos ocurrieron hace 14 meses- -en que les aconsejaron no proceder penalmente contra los guardias civiles hasta que la causa por tenencia de drogas quedara definitivamente archivada. Esta circunstancia no se ha producido aún, pero la muerte de Juan Martínez Galdeano ha precipitado el proceso. El letrado, que dice conocer al menos otros cuatro casos similares, anuncia que la próxima semana podría formular otra denuncia más contra los tres agentes. El fiscal jefe de Almería está siguiendo el caso muy de cerca Después, fue conducido al cuartel donde, siempre según el escrito de la denuncia, fue interrogado sin previa lectura de sus derechos sobre hechos que nada tenían que ver con su detención ilegal Las preguntas que le fueron realizadas versaban sobre un conocido de Roquetas y la relación sentimental de C. S. L. con la hija de aquél. Asimismo, el joven habría sido encañonado por el teniente con una pis- EFE De las cuatro causas penales abiertas contra alguno de los agentes, dos ya han sido archivadas tola y, consecuencia del pánico que esta situación le causó, habría sido también objeto de las burlas y mofas de los guardias civiles allí presentes. La detención se prolongó hasta las doce de la mañana del día siguiente. Después, como consecuencia de la declaración del joven en el Juzgado, habría comenzado un calvario de amenazas que concluyeron en octubre del pasado año. La de ayer es la cuarta denuncia presentada contra miembros de ese acuartelamiento si se tiene en cuenta el caso Galdeano Las dos primeras fueron archivadas judicialmente. En uno de ellas, el denunciante tiene varios antecedentes penales y una sentencia condenatoria por malos tratos a su padre. La Fiscalía recurre ante la Audiencia la libertad del oficial y de un agente La Fiscalía recurrirá ante la Audiencia Provincial de Almería. Esa es la decisión tomada por Juan Manuel de Oña, fiscal jefe en esa provincia, quien ha explicado que persisten las razones que el lunes le llevaron a pedir el ingreso en prisión del teniente del cuartel de Roquetas así como de uno de los guardias que intervinieron en los hechos. La juez Estefanía López acordó la libertad para los nueve guardias civiles que se han visto envueltos en la muerte de Juan Martínez Galdeano al considerar que no se daban los requisitos que la ley exige para privar de libertad a un imputado. Tampoco observó que existiera riesgo alguno de que los agentes ocultaran pruebas o entorpecieran las investigaciones. La opinión de la Fiscalía es, sin embargo, radicalmente opuesta. Según explicó ayer el fiscal jefe, el comportamiento de los agentes podría ser constitutivo de un presunto delito de lesiones graves con uso de armas peligrosas y abuso de autoridad. La solicitud de prisión se vería justificada, además, por el riesgo de que los imputados traten de entorpecer la investigación. El abogado de la familia de la víctima también ha recurrido la libertad de los dos guardias civiles y ha ampliado la imputación contra el teniente a un delito de falsedad en documento público por la presunta manipulación y ocultación del vídeo. En el lavabo Según relata el abogado en la denuncia presentada ayer, el 19 de junio de 2004 su cliente estaba en los lavabos del local cuando un guardia civil, de paisano y sin identificarse, le requirió que le explicara qué estaba haciendo allí. El joven no respondió para evitar problemas por lo que, siempre según la versión contenida en la denuncia, los agentes le recriminaron y le conminaron a que sacara lo que llevaba en los bolsillos. El joven, consumidor habitual de hachís, llevaba aproximadamente un gramo de esta sustancia en el bolsillo así como 90 euros que había cobrado por su trabajo como camarero en otro bar de Roquetas. Al salir del local, y después de que el joven pidiera a sus amigos que avisaran a sus padres o a su hermano, un agente le agarró por los testículos EFE