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4 Opinión SÁBADO 13 8 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil PROPAGANDA AL DESCUBIERTO N LA ECONOMÍA MARCHA, PERO... A economía española mantiene las mejores tasas de crecimiento de la eurozona, más del doble que la media, gracias a la demanda interna, al consumo de las familias y a la inversión en activos fijos, no sólo en vivienda, lo que revela que los agentes económicos locales tienen confianza en el futuro. Se trata del ciclo de crecimiento, que dura ya una década, más largo y consistente de la historia reciente, que de mantenerse puede conducir a alcanzar la renta media de la Europa del euro al comenzar la nueva década. Pero para eso se requieren esfuerzos adicionales a los que no puede ser ajeno el Gobierno, que debe sacudirse el sopor fruto de la inercia ante la buena evolución económica heredada. El dato más elocuente es el del empleo, que sigue creciendo en todos los epígrafes: tanto en activos como en ocupados, para situarse en cotas semejantes a la media europea, inimaginable unos años atrás. En estos momentos Francia, Bélgica y Alemania padecen tasas de paro superiores a la española. Pero tan buena situación no está carente de incertidumbres, dos fundamentales: los precios y el déficit exterior. El IPC español no se apea del 3 por ciento (3,4 por ciento con el dato de julio) más de un punto por encima de la media de la eurozona, y punto y medio más que el objetivo de las autoridades monetarias. Como es una diferencia crónica, la pérdida de competitividad es apreciable e inquietante, hasta constituirse en una severa amenaza para sostener el actual crecimiento. A la hora de valorar el problema de los precios, no sirve culpar a la escalada del petróleo, que también es más caro en toda Europa. Descontado el punto que suma el coste energético, la inflación española sigue más de un punto por encima de la europea. De manera que se requieren medidas estructurales que incidan en la competencia y en la escalada de costes, incluidos los salariales, una vez que la política monetaria viene impuesta desde el Banco Central Europeo. Crear las condiciones para un mejor desempeño de los precios debería ser una de las tareas del gobierno. Se requiere más audacia a la hora de reformar, liberalizar y modificar las condiciones de competencia. Que los precios de los alimentos suban menos en Madrid que en Cataluña L debe tener algo que ver con los modelos de comercio y distribución en ambos territorios. El otro problema relevante lo refleja el déficit exterior, que este año alcanzará la cota del 5,5 del PIB y que no presenta síntomas de rectificación. Sin caer en falacias mercantilistas (ni el equilibrio ni el superávit exterior garantizan crecimiento) es de sentido común que un déficit exterior como el que padece la economía española tiene consecuencias y pasa factura. El coste energético explica una parte de ese déficit, pero en vez de servir de disculpa y coartada debe mover a revisar el modelo energético para diversificar las fuentes y estimular hábitos de uso eficaz de un bien escaso. Tampoco sirve de coartada que el aparato productivo español necesite modernizarse y que en esta fase es lógico que la renovación de equipos imponga importaciones excepcionales. Algo de eso hay, pero no como para justificar el actual desequilibrio exterior. Y tampoco vale como explicación la atonía de las economías vecinas, sobre las que ha girado tradicionalmente nuestro comercio exterior. Ante esa coyuntura hay que buscar mercados alternativos, precisamente los protagonistas del actual crecimiento de la economía mundial. Estados Unidos y las nuevas y grandes economías asiáticas, cada día más abiertas al comercio mundial. La parte sustancial del déficit de pagos tiene que ver con la constante pérdida de competitividad, que ya no puede compensarse, como años atrás, con devaluaciones competitivas. El ajuste ahora es más silencioso y más duro. La economía española crecerá en 2005 más del 3 por ciento, cifra que en la OCDE sólo superará Estados Unidos. Pero ese buen dato no debe conducir a la indolencia o la autocomplacencia; hay síntomas de debilidad y claras amenazas. Las bases del sistema productivo español son sólidas, pero aún no han logrado la convergencia con los países de la zona, para lo cual se requieren mejoras institucionales, más flexibilidad, más competencia, más mercado, más seguridad jurídica, menos despilfarro público y mejor aprovechamiento de recursos escasos. Los resultados de pasado mañana son consecuencia de la siembra de hoy. O sólo el PP (única oposición real al Gobierno en el Congreso) sino todos los grupos parlamentarios propinaron ayer tal revolcón parlamentario al ministro de Trabajo, Jesús Caldera, que se vio obligado a retirar, para su reforma, el proyecto del Plan de Juventud aprobado hace sólo un mes en el Consejo de Ministros. Todos los partidos, salvo el PSOE, claro, rechazaron en fondo y forma esta iniciativa que ha de inscribirse más en el terreno de la propaganda vacía de contenido. Un formato parecido al vasto Plan Antiincendios (previo al pavoroso siniestro de Guadalajara) al Plan de Reactivación Económica (que planteaba como nuevas medidas ya en aplicación) y a la batería de planes y ocurrencias sobre vivienda de la ministra Trujillo. Su megalomanía (implicaba a una decena de ministerios) terminaba por convertir al Plan de Juventud en una confusa amalgama en la que se mezclaban las ayudas al sector lácteo, los incentivos a la prejubilación y el aumento de sueldo que ya prometió Bono para los soldados. De nuevo, el Gobierno insiste en hacer poco, aparentar mucho y vender las cosas dos veces. Pero cada vez le es más difícil engañar a la gente. Ayer lo pudo comprobar Caldera en las Cortes. Jesús Caldera, ministro de Trabajo EFE ¿POR QUÉ TANTO MIEDO AL TC? A directora general de Registros y del Notariado volvió ayer a atacar a los jueces responsables de los registros civiles de Telde y Denia por plantear sendas cuestiones de inconstitucionalidad a la ley que permite el matrimonio de homosexuales. Obviando las recomendaciones de rectificación del CGPJ, a la que también era urgido el ministro López Aguilar, el aparato del Ministerio de Justicia parece haber emprendido una campaña de descrédito contra estos magistrados, que sólo persiguen que el máximo intérprete de la Constitución aclare la inseguridad jurídica y la confusión que la ley estrella del Gobierno socialista ha creado en los juzgados y registros. Teniendo en cuenta que más pronto que tarde el Constitucional tendrá que pronunciarse sobre una ley que ya contó con la oposición del Consejo de Estado y el CGPJ, el Gobierno debería ser el primer interesado en que la norma salvase cuanto antes la prueba de su constitucionalidad. Cuanto más tarde, peor para todos. CHÁVEZ JUEGA CON FUEGO L presidente venezolano, Hugo Chávez, está empeñado en crispar sus relaciones con Estados Unidos y en este camino ha demostrado que cualquier medio le parece bueno, incluso aquellos que ponen en peligro los intereses y la seguridad de su propio país. La decisión de expulsar de Venezuela a los agentes de la agencia antidroga norteamericana, la DEA, es el más reciente de su colección de gestos hostiles a Washington y uno de los más peligrosos para el futuro de Venezuela. En otros tiempos, Chávez habría imitado a su colega Fidel Castro firmando una alianza estratégica con la Unión Soviética. Puestos a emular al dictador cubano, es probable que Chávez esté soñando también en bloqueos o invasiones para poder hacer los mismos discursos épicos que el cubano. Pero como ya no hay Unión Soviética, lo único que le queda es el cultivo del radicalismo antisistema y la difusión de sus ideales megalomaniacos en los países de la región, todo ello pagado con el maná del petróleo. El Gobierno español debería tomar nota del comportamiento de este estrambótico dirigen- L E te, al que ha decidido venderle material militar, y que ha respondido recientemetente agasajando en público a independentistas vascos y catalanes y ensalzando la bandera republicana en un acto internacional. Ahora Chávez ha decidido jugar con fuego, porque el narcotráfico es una plaga que amenaza a todos los países y se nutre de la inestabilidad. Cuando un tejido institucional es débil o se encuentra en un estado de indefensión, las redes mafiosas de la droga lo invaden y lo asfixian y cuando eso sucede, como pasa en Colombia desde hace 30 años, ni siquiera la ayuda de la DEA es suficiente para erradicarlo. Pero sin la disuasión de la agencia norteamericana, Venezuela acabará muy probablemente siendo el nuevo paraíso para los narcotraficantes. Es evidente que la decisión de Chávez no ha gustado nada en Estados Unidos. Lo que no les ha explicado el ex coronel a los venezolanos es que para darse el gusto de irritar a Washington un poco más, les está exponiendo a un peligro evidente que puede pesar gravemente en su futuro.