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ABC VIERNES 12 8 2005 Cultura 45 Veinticinco siglos de Artes de África brillan en el Foro Grimaldi de Mónaco La exposición reúne 250 obras maestras de las culturas de Nubia, Egipto. Nok, Ikbo, Ukbo e Ifé b El descubrimiento del gran arte africano, anterior a la colonización europea, tuvo una gran influencia en las vanguardias, especialmente en Picasso y Giacometti JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL MÓNACO. El Foro Grimaldi de Mónaco propone una aventura artística excepcional: el descubrimiento de 25 siglos de arte (s) africano (s) a través de los préstamos de grandes museos y colecciones internacionales, con una aportación especial de la colección Jean Pigozzi, cuyos fondos son sencillamente imprescindibles para intentar aproximarse al gran arte de varias civilizaciones difuntas. La gran exposición Arts of Africa está bi- comisariada por Ezio Bassani- -que ha trabajado en particular en las artes tradicionales- -y por André Magnin, director y conservador de la Contemporany African Art Collection (Colección Pigozzi) que nos propone una aproximación personal al arte contemporáneo del continente africano. A través de unos 4.000 metros cuadrados de exposición, los comisarios han reunido una cantidad impresionante de obras maestras, que cubren 25 siglos de historia, desde el siglo V antes de Cristo, hasta hoy. Se trata de una empresa muy fuera de lo común. Cabeza coronada Oni, cultura Ife de Nigeria Odalisca placa de bromuro de argenta de Seydou Keïta (1956- 57) Una aventura humana El gran arte de las grandes civilizaciones africanas- -difuntas, en no poca medida- anteriores a los primeros contactos con Occidente, durante los siglos XIV y XV, ha sido comparado y confundido, en ocasiones, con el gran arte griego. No es fácil resumir una aventura humana, cultural y artística de tales proporciones, que apenas comenzamos a estudiar con rigor. Baste recordar que su descubrimiento tuvo una importancia bien reconocida en el advenimiento del arte contemporáneo occidental, gracias a su influencia en los grandes patriarcas, comenzando por Picasso. A través de unas 250 obras, propiedad de museos y colecciones privadas de cinco continentes, el visitante es invitado a descubrir obras de la legendaria Nubia, anteriores al Egipto dinástico, para introducirse, a continuación, en el arte de las civilizaciones Nok, Ikbo, Ukbo o Ifé. Viaje feliz y melancólico. Descu- El arte africano contemporáneo sufre unas metamorfosis gigantescas Máscara Yauré, procedente de Costa de Marfil brimiento de tesoros ajenos a nuestra civilización, víctimas, con frecuencia, de inmensas tragedias, de las guerras civiles a la colonización. Estatuaria, máscaras, arte religioso, artesanías del marfil, recuerdo de viejas culturas difuntas... restos de un pasado legendario y perdido. Tras el trágico diálogo de Occidente con las artes, culturas y civilizaciones africanas, el arte africano contemporáneo sufre unas metamorfosis gigantescas. Vanguardias, dadaísmo, surrealismo, abstracción, etc. con capítulos del arte occidental sencillamente ajenos a las tradiciones africanas. Sin embargo, a través de la fotografía y el descubrimiento vertiginoso de las nuevas artes, artesanías y tecnologías los artistas africanos rompen con el pasado sin integrarse aparentemente en las grandes corrientes del arte occidental. Las grandes salas consagradas al arte africano contemporáneo descubrirán al viajero insondables mundos desconocidos, con una revelación pasmosa de maestros muy mayoritariamente desconocidos. Figurativos, populistas, retratistas, grandes fotógrafos, expresionistas, los artistas africanos del último medio siglo escriben una página capital en la historia del arte de sus civilizaciones y continente: están rompiendo definitivamente con tradiciones milenarias, sin que sea nada evidente su integración en la historia del arte occidental. Viven desarraigados- -quizá- -inventando nuevos mundos, que están en este. Quizá sea quimérico intentar resumir veinte siglos de historia del arte de todo un continente, donde se superponen varias civilizaciones difuntas en unas condiciones que todavía son motivo de controversia. Queda claro algo esencial: inmensos capítulos de la historia de las sensibilidades y las tradiciones artísticas, ajenas al arte de nuestra civilización, y, sin embargo, indispensables para la comprensión plena de la historia de la vida del espíritu del hombre, en nuestro atribulado y amenazado planeta.