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40 JUEVES 11 8 2005 ABC Sociedad El éxito del Discovery no aclara las dudas sobre el futuro de los transbordadores Numerosas incógnitas planean sobre la posibilidad de iniciar otra misión a partir del 22 de septiembre b La NASA se tendrá que enfrentar a la asignatura pendiente de los peligrosos desprendimientos de material aislante durante los lanzamientos desde Cabo Cañaveral PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL WASHINGTON. A pesar del perfecto aterrizaje del Discovery este martes en el californiano desierto del Mojave, la Agencia Espacial de Estados Unidos no ha conseguido disipar las dudas sobre la seguridad de sus transbordadores. El triunfalismo exhibido por el administrador de la NASA, Michael Griffin, insistiendo en que va a ser realmente difícil superar esta misión contrasta con las críticas ante los persistentes y peligrosos problemas de seguridad no resueltos treinta meses después de la catástrofe del Columbia Este aluvión de reproches y denuncias coincide en destacar la fragilidad de los transbordadores y la incapacidad de la NASA para resolver una lista de complicaciones que abarca desprendimientos en el aislante del tanque exterior, sensores fallidos, protuberancias en la panza del shuttle y daños en el flexible material aislante junto a las ventanillas de la cabina de vuelo. Cuestiones que no avalan los planes para obtener cinco años adicionales de servicio a la envejecida flota de transbordadores compuesta por Discovery Atlantis y Endeavour Y cumplir con un mínimo de veinte misiones adicionales para terminar la Estación Espacial Internacional. Entre las páginas de los grandes periódicos estadounidenses no era difícil encontrar ayer demoledores testimonios sobre la seguridad de los shuttle A juicio de Robert L. Park, especialista en vuelos espaciales de la Universidad de Maryland, la misión del Discovery no ha servido para generar más confianza sino más angustia pública demostrando cómo estamos colgados solamente de la punta de nuestros dedos Para John Pike, del think tank GlobalSecurity. org, en la NASA deben estar tomando píldoras de la felicidad para ignorar tantos y tan profundos problemas de seguridad. En cierta medida, las complicaciones acumuladas por el Discovery han sido detectadas gracias a las milimétricas observaciones realizadas des- de el final de la cuenta atrás de lanzamiento. De hecho, durante algunos días de su singladura, los astronautas han dedicado buena parte de su tiempo a comprobar y asegurar la integridad de su nave. Aunque este escrutinio sirve para incrementar la seguridad de los transbordadores, al mismo tiempo impone asumir el riesgo de peligrosas y complicadas reparaciones en órbita. Lo que según algunos analistas no hace más que multiplicar las dudas populares ante misiones tripuladas. En memoria del Columbia Pese a todo, los siete astronautas que han protagonizado esta histórica misión han sido los primeros en justificar la necesidad de proseguir con las ambiciones espaciales de Estados Unidos. En unas primeras declaraciones desde la base Edwards, la comandante Eileen Collins ha argumentado con escueta elocuencia la obligación de continuar con el mismo reto científico por el que los astronautas del Columbia sacrificaron sus vidas. Desde su rancho en Texas, el presidente Bush también ha terciado en este debate prometiendo persistir en sus planes de volver a la Luna y eventualmente llegar hasta Marte. A su juicio, la misión del Discovery ha sido un importante paso para la NASA de cara a recuperar El Discovery descansa ya en la base aérea californiana de Edwards, donde aterrizó Ha sido un importante paso para que la NASA recupere la confianza de EE. UU. dice Bush la confianza del pueblo de Estados Unidos y comenzar la transición para sus nuevos objetivos Objetivos que incluyen el desarrollo de alternativas más seguras y potentes, con una nueva generación de vehículos espaciales inspirada Fiesta de bienvenida en Houston Sus familias y amigos esperaban en Florida. Pero el desvío del Discovery a California, forzado por el mal tiempo, obligó a que los astronautas tuvieran que esperar unas horas adicionales hasta poder reunirse con sus seres queridos en Houston. Tras un tiempo privado, un merecido descanso y comidas de capricho, la tripulación participó en una ceremonia oficial de bienvenida a la que se apuntaron toda clase de políticos de Texas, empeñados en mantener el privilegio de albergar este imponente centro de mando de la NASA. En sus primeras declaraciones, los astronautas destacaron la indescriptible belleza de las vistas pero también reconocieron momentos de bastante tensión durante la arriesgada maniobra de reentrada en la atmósfera terrestre. Nervios que se multiplicaron en el instante en que los propulsores de la nave entraron en acción para iniciar la operación retorno Una maniobra, sin marcha atrás posible, durante la que todos los tripulantes del Discovery admitieron el no dejar de pensar en sus compañeros del Columbia Los tripulantes del Discovery posan frente al transbordador espacial tras el exitoso final de la misión NASA