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ABC JUEVES 11 8 2005 Opinión 5 MEDITACIONES PEREZA ECADO capital, en general, y nociva costumbre cuando se trata de la esfera política, la pereza es ya un clásico del verano. Debe ser una fuerza superior la que impide abandonar una apacible estancia en Marruecos para tomar las riendas de una crisis avícola- sanitaria, o la que le hace a uno ausentarse de un homenaje a un militar asesinado por ETA hace cinco años en Navarra. La galbana, en fin, se apodera de los políticos con mando en plaza. Y no sólo aquí, en todo el planeta. Ahí tienen a Bush, que se ha cogido las vacaciones más largas que se recuerdan desde Kennedy. Pero huir de la molicie tiene su premio. Schröder, sin ir más lejos, volvió a ser canciller por calzarse unas botas de agua y visitar unas inundaciones estivales. Esa lección la aprendió bien su rival Stoiber, que aún está disfrutando de aquel veraneo. ¿La aprenderán aquí? MARCO AURELIO P LEER Y PENSAR SIMPLIFICACIONES PELIGROSAS MUNDO LIBRE, EE. UU. Y EUROPA... DE TIMOTHY GARTON ASH Tusquets 2005 377 páginas 22 euros Reconciliación o declive En el mar de confusión en que vivimos son muy pocos los capaces de analizar la crisis de Occidente con profundos conocimientos, independencia y lucidez. El historiador de Oxford Timothy Garton Ash lo logra en este brillante ensayo, Mundo Libre, Estados Unidos y Europa ante la crisis de Occidente que reinterpreta la historia del presente a la luz de tres grandes acontecimientos: la caída del muro de Berlín, el atentado del 11- S y el del 11- M. Explica con persuasión por qué Europa no debe erigirse como un rival de Estados Unidos, y por qué Washington ni debe ni puede intentar gobernar el mundo por sí solo; así, la única solución es la reconciliación del llamado mundo libre para poder hacer frente a los retos comunes. Para ello el autor desmonta tópicos como que Europa viene de Venus y América, de Marte, y nos invita a derribar los muros mentales que nos separan, pues sólo si somos hombres libres podemos trabajar por un mundo libre. Este libro lúcido, provocador y oportuno debe ser leído no sólo por los que ostentan el poder, sino por los que lo padecen, los ciudadanos de a pie, pues, como concluye el autor, somos muchos y aún no hemos hablado. JULIO CRESPO MACLENNAN L debate entre conservadores y liberales (usamos etiquetas norteamericanas) ha sido duro esta vez. La rama ultraconservadora trataba de modificar en Estados Unidos las normas de enseñanza. Las escuelas públicas, insistían, deben enseñar el diseño inteligente del mundo. No debe estudiarse sólo la teoría de la evolución. Estamos, una vez más, ante una gran simplificación. El ser humano dispone de pocos medios para saber con certeza cuál es el origen del universo. La comunidad científica ha hecho grandes progresos. Pero estamos lejos aún de una teoría esclarecedora. Hay misterios insondables. Cuando chocan dos átomos en el interior de una estrella no pueden unirse permanentemente, excepto si lo hacen en una cienmilmillonésima de segundo en la cual puede aparecer un tercer núcleo de helio, que produce una triple colisión. Los tres núcleos sí son capaces de unirse permanentemente. DARÍO En un choque raro, forman el carboVALCÁRCEL no- 12, un elemento sin el que no existiría la vida. Ese proceso genera casi todo el carbono del universo. ¿Milagro? Posiblemente no. El solo medio de que dispone el ser humano para averiguar el origen de la vida es la investigación científica. No se debe banalizar la ciencia ni venderla a precio de saldo en los mercadillos. Pues bien, es el momento en que el presidente Bush decide intervenir. Sus adversarios creen que vuelca su influencia en el debate por razones electorales. Bush pide que el principio del diseño inteligente se admita como posibilidad y se explique en las escuelas. Creo que los dos planteamientos- -evolución y diseño inteligente- -deben ser adecuadamente expuestos Y ha añadido: Creo que una parte de la educación consiste en explicar distintas escuelas de pensamiento Y es aquí cuando sucede algo inusitado. El asesor de la Casa Blanca para asuntos científicos, John Marburger, trata de quitar relieve a la intervención presidencial. La evolución de las E especies, dice, es una pieza fundamental de la moderna biología. El concepto de diseño inteligente, subraya Marburger, no es un concepto científico. Para la comunidad científica en general, la idea darwiniana de la selección natural, adelantada por el investigador inglés en 1859, es una pieza clásica, desde luego superada y revisada, pero indispensable en la historiade la ciencia moderna. Los creacionistas sostienenque sólo un ser individual infinitamente inteligente puede haber inventado el universo mediante un acto de voluntad. No se detienen mucho en el origen del mal, por ejemplo, ni en incógnitas hasta hoy irresueltas como la existencia de un ente sin creación, sostenido en la nada. Los científicos, digamos vulgarizadoramente, piensan que todo es más complicado, infinitamente más complejo. En todo caso John Marburger interviene para defender al presidente de sí mismo y de las posiciones simples adoptadas en busca de votos. La comunidad científica es un cuerpo muy vario, formado por escuelas y organizaciones integradas, articuladas, que filtran, revisan, corrigen ese común denominador: cambiante, pero siempre sometido a criterios de rigor, filtrado por la solvencia que otorga a la ciencia la investigación empírica. El asesor de la Casa Blanca sostiene que la evolución es una teoría científica mientras el diseño inteligente pertenece a otro orden de valores, respetable pero ajeno a la ciencia. El hombre occidental se implicó en este debate hace al menos veinticinco siglos. Quizá no deba transformarse en una pieza más de la discusión electoral. Terminaremos, cosa infrecuente en esta columna, con una cita pontificia. El nuevo Papa, germano de pura cepa, tiene muchas dudas y algunas certezas. Benedicto XVI declaraba la semana antepasada: El Papa no es un oráculo. Sólo es infalible en situaciones rarísimas En su afición por las soluciones fáciles, algunos de sus seguidores, creyentes o no, querrían que un gran poder espiritual se pronunciara constantemente ex cathedra. Pero éste no es un Pontífice mediático sino un hombre humilde, interesado en los pequeños fragmentos de verdad que el pobre ser humano trata de reunir.