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38 MIÉRCOLES 10 8 2005 ABC Sociedad El transbordador Discovery en el momento de tomar tierra ayer en la californiana base de Edwards El Discovery termina su odisea espacial con un aterrizaje perfecto en California El mal tiempo y las persistentes nubes impidieron la llegada a Cabo Cañaveral b El transbordador fue recibido con una mezcla de triunfalismo e incertidumbre, ya que se libró por poco de las mismas complicaciones que destruyeron el Columbia PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Al final de una odisea espacial de 9,3 millones de kilómetros que ha servido para recordar a todo el mundo que los transbordadores de la NASA son vehículos experimentales que operan literalmente al límite de lo imposible, el Discovery realizó ayer un aterrizaje perfecto en la base aérea de Edwards, al norte de Los Ángeles. Un destino final en mitad del californiano desierto del Mojave impuesto como alternativa segura ante las persistentes malas condiciones meteorológicas registradas durante los dos últimos días en Cabo Cañaveral. Tras eliminar gradualmente toda la energía que le propulsó hasta la Estación Espacial Internacional, el transbordador tomó tierra a las 2.11 de la tarde de ayer (hora de España) dirigido como un planeador por la comandante Eileen Collins y el piloto James Kelly. Una maniobra que en su fase final es comparada con una especie de bombardeo en picado, ya que el shuttle aterriza con un ángulo de inclinación de 20 grados y a una velocidad bastante superior a la de cualquier avión convencional. Al frenar al final de la pista número 22 de la base Edwards, la comandante Eileen se dirigió a los controladores de la misión declarando su felicidad y la de su satisfecha tripulación. Desde Houston se les respondió sin dudar: Bienvenidos a casa, amigos Inmediatamente, la nave fue rodeada por un ejército formado por un centenar de técnicos y veinte vehículos especializados. Una hora después, tras un primer examen médico, los siete astronautas del Discovery desembarcaron con la casi instintiva curiosidad de inspeccionar el escudo térmico de la nave que les ha permitido completar con éxito su operación retorno tras catorce días en orbita. zos de aislante de tamaño potencialmente amenazador se desprendieron del tanque exterior, pero ninguno causó daños significativos en el crítico recubrimiento térmico de la nave. El problema es que la NASA, tras una inversión de casi 1.500 millones de dólares en seguridad, no puede seguir confiando en la buena suerte para añadir cinco años adicionales de servicio a su envejecida y reducida flota de transbordadores. Junto a los reiterados problemas del aislante fabricado por la compañía Lockheed Martin en una fábrica a las afueras de Nueva Orleans, los especialistas de la Agencia Espacial de Estados Unidos también quieren investigar y aclarar el casi medio centenar de anomalías registradas durante la singladura del Discovery Lista de deberes que hay que completar antes de volver a la carga con el Atlantis y cumplir con un improbable lanzamiento previsto para la última semana de septiembre. Con toda la rapidez posible, los ingenieros de la NASA tendrán que trasladar el Discovery a su base regular de Cabo Cañaveral. Tarea que realiza- Recuerdo para el Columbia Un momento triunfal pero también amargo por los recuerdos del Columbia desintegrado hace dos años y medio sobre el firmamento de Texas 16 minutos antes de su prevista llegada a Cabo Cañaveral. Además de la enorme incertidumbre que pesa sobre el futuro del programa de transbordadores, con nuevos lanzamientos suspendidos hasta que se resuelva la asignatura pendiente de los peligrosos desprendimientos del material aislante del tanque exterior durante la maniobra de lanzamiento. Exactamente el mismo problema que acabó con el Columbia y que se ha vuelto a repetir en esta misión. Los responsables del Discovery han reconocido que al menos cinco tro- El transbordador, en la pista de la base de Edwards tras su aterrizaje REUTERS