Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 10 8 2005 Internacional 25 Abbas insta a las milicias a asegurar una retirada pacífica de Israel b El presidente palestino promete, sin dar fechas ni nombres concretos, convocar comicios legislativos en enero y elegir un vicepresidente para la ANP J. C GUSH KATIF. Los palestinos siempre aprovechan la oportunidad de perder una oportunidad Esta sentencia ha acompañado a los líderes palestinos (casi siempre Arafat, ahora Abbas) cada vez que se han sentado a negociar acuerdos de paz. Claro está, salían de boca de analistas israelíes o norteamericanos en su mayor parte. En cualquier caso, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) también conocido como Abu Mazen, no quiere que nadie, ni siquiera los amigos más cercanos de Israel, pronuncie esa frase en el futuro inmediato. Mahmud Abbas desea que la evacuación israelí de la Franja de Gaza, importante, histórica pero insuficiente si no va en paralelo con una más amplia de Cisjordania y Jerusalén Este, se desarrolle de manera pacífica. De ese modo, los palestinos demostraremos al mundo que somos merecedores de la independencia y de la libertad; de un Estado soberano hasta ahora negado dijo Abbas en Gaza ante el Consejo Legislativo en sesión extraordinaria. Un colono judío ondea la bandera israelí desde el tejado de su casa en el asentamiento de Nissanit, al norte de la Franja de Gaza Acontecimientos a cámara rápida. Los colonos judíos deben irse el 15 de agosto, aunque tendrán dos días de gracia. Los soldados israelíes, dispuestos ya al desalojo. Ni siquiera se miran de reojo por si acaso Las cifras y letras de Gush Katif TEXTO: JUAN CIERCO CORRESPONSAL FOTO: AP La amenaza de los Qassam GUSH KATIF. Letras. Cartas. Sin matasellos. Sin direcciones. Depositadas en la sede central de los 21 asentamientos de Gush Katif. Firmadas por el general, Dan Harel, encargado de la evacuación militar de Gaza. Repletas de palabras, para algunos sentidas, para otros huecas. Palabras que explican cuándo y cómo salir de la que ha sido su casa durante décadas. La hora límite, en la medianoche del 14 de agosto. Entonces se cerrará Gush Katif a cal y canto. Entonces se darán dos días de gracia para que los más reticentes, ya bajo supervisión militar, hagan el petate y cierren de golpe la puerta de su pasado más reciente. Palabras sin destino. Los secretarios de los asentamientos se han negado a repartir las misivas. Los colonos rechazan cogerlas a bote pronto de mano de los soldados. Cifras. Una cascada de números que ahoga a los 8.800 colonos de la Franja. Un total de 1.583 familias, repartidas por 21 asentamientos entre más de 1,2 millones de palestinos, serán evacuadas en una operación que costará 325 millones de euros, se prolongará durante 3 semanas y movilizará a un enorme contingente de 55.000 policías y soldados. Números que caben en los 3.000 contenedores preparados para almacenar los muebles, los electrodomésticos, los bienes más entrañables de los colonos evacuados; que cabrían en las 2.800 viviendas, 360 edificios públicos y 26 sinagogas que serán demolidas por las excavadoras del Ejército desde el 7 de septiembre. Cifras nunca al gusto de todos, como tampoco lo son las 350 caravillas o soluciones habitacionales de Nitzán, donde se alojan los primeros colonos en partir de manera voluntaria. Los otros, los que serán sacados por unidades de 17 soldados de hombres y mujeres que irán desarmados casa por casa, nunca en sabat, hasta comprobar que no queda nadie, acabarán en 1.000 habitaciones de hotel del sur de Israel. Sopas de letras. Más o menos indigestas, según los comensales invitados a una mesa dispuesta por Ariel Sharón. Órdenes castrenses que ponen coto a dos de los cuatro asentamientos, aislados, insignificantes, del norte de Cisjordania, que serán evacuados en los primeros días de septiembre. Cuatro y no más. A ninguno de los dos (Ganim, Kadim) pueden entrar desde ayer los israelíes que tengan permiso de residencia. El Ejército hebreo ha declarado el área zona militar cerrada para evitar la concentración de colonos extremistas que puedan montar su particular circo. Más números aliñados. Del 1 al 48, los que recorren, una a una, cada tumba del pequeño cementerio de Gush Katif, cercado por alambradas y puertas electrificadas. En ellas se revuelven unos cadáveres que no podrán volver a descansar en paz hasta que no reciban nueva sepultura fuera del territorio ocupado durante 38 largos años, tras una guerra, la de los Seis Días, que también llevaba cifras y letras en su nombre de pila. Así, el líder de la ANP y de Al Fatah instó a los milicianos palestinos a garantizar una evacuación en calma de los asentamientos y les exigió que aparcaran sine die el lanzamiento de cohetes artesanales Qassam contra las tropas israelíes y los colonos judíos. El Tsahal ya ha señalado que cualquier provocación será reprimida de manera más que contundente. La respuesta de Hamás no se hizo esperar: Los cohetes son la principal razón del fin de la ocupación de Gaza Abbas, en un discurso alterado por dos centenares de encapuchados de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, quienes se manifestaron en el patio del Consejo Legislativo exigiendo un trabajo y la dimisión del ministro de Finanzas, Salam Fayyad, prometió además dos cosas que no concretó demasiado: que las elecciones legislativas aplazadas el 17 de julio por temor al triunfo de Hamás se celebrarán en enero, y que nombrará un vicepresidente que le cubra las espaldas. No fue Abbas el único en instar a la calma. También lo hizo el mufti de Jerusalén, Akrim al- Sabri, la mayor autoridad musulmana en los Territorios Ocupados, quien lanzó una fatwa en contra de cualquier ataque contra Israel durante la evacuación. Lo nunca visto. Focos mediáticos Cifras y letras que no dan pie, revueltas, a ningún concurso de televisión pese a las muchas cadenas instaladas aquí entre las dunas rodeadas de carros de combate. Puestos de directo; salas de montaje; cámaras a discreción; micrófonos con la lección aprendida; periodistas coquetos (importa más la imagen que las cifras, que las palabras) Unos 2.500 corresponsales y enviados especiales extranjeros cubrirán la primera retirada israelí de territorios palestinos de las últimas cuatro décadas. Con cifras, con letras, con imágenes para la Historia. Un total de 1.538 familias serán evacuadas en una operación que costará 325 millones de euros