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4 Opinión MIÉRCOLES 10 8 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil RESPIRO EN LA NASA F PARODIA PARLAMENTARIA L A comisión creada en la Asamblea legislativa de Castilla- La Mancha para analizar las posibles responsabilidades de la administración autonómica en el incendio del Alto Tajo (Guadalajara) tiene todas las papeletas para acabar convertida en una nueva parodia de investigación parlamentaria. De los 91 comparecientes propuestos por el PP, han sido rechazados 74; de las 44 personas citadas, 38 pertenecen al PSOE, lo que de antemano sesga la orientación de la investigación; y, pese al cúmulo de datos que cuestionan gravemente las decisiones- -y las omisiones- -de la Junta de Castilla- La Mancha, ni el presidente autonómico, José María Barreda, ni la dimitida consejera de Medio Ambiente, Rosario Arévalo, van a comparecer ante los comisionados. Con estas premisas, el resultado es previsible, y no será distinto de tantas otras comisiones de investigación, creadas en parlamentos autonómicos y en el nacional, que han desembocado en conclusiones bien estériles, bien partidistas, predeterminadas al comienzo de las sesiones por las mayorías parlamentarias y justificadas con procedimientos arbitrarios de selección de comparecientes, logrando así que los grupos parlamentarios pongan a su servicio unas instituciones creadas para controlar a la clase política y no para que la clase política se burle de la opinión pública. Si el presidente Barreda y la consejera dimisionaria no comparecen ante los comisionados, la Comisión que hoy comienza a funcionar carece de sentido como instrumento de depuración de las posibles responsabilidades que fueran exigibles y como cauce institucional para el control democrático del poder político, al margen de los siempre más estrictos procesos jurisdiccionales. Una dimisión concreta- -de un alto cargo que, además, niega todo error en la gestión de la crisis- -no es suficiente para acallar las críticas- -como si fuera un cortafuegos político- -cuando lo que se reclama es una explicación exhaustiva de la respuesta de las autoridades castellano- manchegas a una crisis ecológica y a una tragedia humana sin precedentes en esta comunidad autónoma. Hay muchos interrogantes que deben ser aclarados: los medios empleados en la extinción y los que realmente habrían hecho falta para evitar las trági- cas consecuencias; la comunicación entre administraciones y la coordinación entre ellas; las alertas que fueron dadas por la administración autonómica y en qué momento; cuándo se conoció la muerte de los once integrantes del retén de extinción y qué decisiones se tomaron a continuación. Sería lamentable que esta Comisión, presidida por el socialista Antonio Marco, fuera insensible a la preocupación de los ciudadanos por lo ocurrido y, especialmente, al dolor de las familias de los fallecidos y de los vecinos de las localidades que vieron desaparecer en poco más de 48 horas el paisaje formado durante cientos de años. También sería ilusorio pretender que esta comisión no fuera un pulso entre el Gobierno socialista y la oposición popular, pero sí se puede aspirar a que sea algo más que una disputa partidista, lo que dependerá de que los comisionados compartan las prioridades de los ciudadanos de Castilla- La Mancha. Es un sarcasmo que las administraciones autonómicas generalmente se justifiquen a sí mismas por su cercanía al ciudadano- -lo que teóricamente asegura una mayor eficacia en la gestión de los intereses sociales- -o reclamen continuamente competencias y medios para aumentar su volumen, y luego urdan burdas jugadas de salón para eludir la responsabilidad que esos mismos ciudadanos exigen depurar, mostrando la imagen de una burocracia incompetente y siempre pendiente de encontrar excusas. Miles de hectáreas quemadas y, sobre todo, once muertos, después de una cadena de errores e ineptitudes protagonizada al unísono por la administración autonómica y el Gobierno central, deberían ser motivos suficientes para que unos políticos con mandato representativo se sintieran obligados a dar la cara ante la sociedad, sin menoscabo de que, con la misma intensidad y legitimidad, ejerzan la defensa de sus decisiones. La confianza ciudadana en la clase política no depende sólo de la posibilidad de renovar su mandato cada cuatro años, sino también de un ejercicio cotidiano de sus funciones conforme a pautas dignas de una verdadera democracia, es decir, aquéllas que permiten el control por la opinión pública y en el marco de las instituciones creadas para esa finalidad. INALMENTE, y tras diversos avatares técnicos y meteorológicos, la tripulación del Discovery completó con éxito su viaje espacial de catorce días. La misión, catalogada como de pruebas y sin apenas contenido científico, era vital para testar la viabilidad de los transbordadores espaciales tras el trágico revés, con pérdida de vidas humanas, que el desastre del Columbia supuso para el futuro de la carrera espacial y, más en concreto, de la Estación Espacial Internacional (ISS) El feliz regreso del Discovery supone sobre todo un alivio, pero no ha de contentar plenamente a la NASA, que no ha sido capaz de solventar los problemas de seguridad de los transbordadores, vitales para culminar la construcción de la ISS, que más que un proyecto de Estados Unidos es, por sus dimensiones, de la Humanidad. Eileen Collins, comandante del Discovery EPA MÁS CESIONES IN solución de continuidad, el Gobierno de Rodríguez Zapatero sigue prodigándose afanosamente en el contento de los partidos nacionalistas a costa de los intereses generales del Estado. En sólo un año ha retirado veintisiete de los recursos planteados por el anterior Gobierno central ante el Tribunal Constitucional ante la invasión de competencias de comunidades autónomas gobernadas por partidos nacionalistas o por el propio PSOE. De nuevo, se anteponen el interés y el sosiego particulares a los intereses del Estado. Ante la debilidad parlamentaria de los socialistas, son ya muchas las cesiones y mercedes concedidas por Rodríguez Zapatero a los nacionalistas con el fin de que no se enfaden demasiado y garantizar así su permanencia en el poder. S LA FACTURA DEL PETRÓLEO L OS Presupuestos de 2005 se construyeron con el supuesto de un precio medio del petróleo en torno a 35 dólares barril. Pero desde hace meses cotiza por encima de los 50 dólares, con tendencia al alza, lo que ha motivado que el Gobierno reconfeccionase ese cálculo a 52 dólares. Esta semana el barril cotizó en torno a 64 y no hay razones para esperar una rebaja en el inmediato futuro; menos aún cuando Arabia Saudí asimila el relevo en su jefatura del Estado y con la crisis iraní por su pertinaz política nuclear. Los importadores de petróleo- -España es de los más importantes- -pagaron el crudo más caro a principios de los ochenta, cuando el barril cotizaba por encima de los 80 dólares (a valor de hoy) contribuyendo a la recesión de entonces. Hoy el impacto del petróleo en las economías es menor, pero sigue siendo una materia prima muy determinante en los costes de producción. Parala economía española el primer efecto de un petróleo tan caro es un pago adicional al exterior y un desequilibrio adicional en la balanza comercial. Una factura extra para lasfamilias y mayores costes en todos los procesos producti- vos. Además, el consumo de carburantes tiene baja elasticidad al precio y los encarecimientos tardan en animar usos más racionales y moderados. Y aunque todos los gobiernos han predicado que la economía española depende en exceso del petróleo y dispone de pocas fuentes alternativas, poco han hecho para corregir esa dependencia. Apenas han tomado medidas de ahorro o de estímulo al uso más eficiente de la energía. No es baladí el desarrollo de energías alternativas, especialmente la eólica, que hoy supone un porcentaje apreciable de la oferta eléctrica, pero es un esfuerzo insuficiente para mitigar el efecto de un encarecimiento del crudo que depende de factores externos e incontrolables. La moratoria nuclear tampoco aporta buenas noticias. El precio del petróleo va a seguir alto mucho tiempo y va a restar capacidad de crecimiento a nuestra economía. Supone un factor negativo, que resta potencial y que debe ser compensado con urgencia. Se precisan políticas activas tanto en la oferta, con otras alternativas, como de la demanda, con consumos más eficientes y con una gestión realista de los precios, que no deben huir de la realidad. GUERRA TEXTIL E avecina una nueva guerra textil con el gigante chino. Bruselas decidió ayer el bloqueo de la importación de pantalones fabricados en China, pues en apenas siete meses este país ha superado toda la cuota acordada para 2005. En julio hizo lo mismo con los jerseys. A esta situación de colapso han contribuido de manera eficaz algunos importadores de los Veinticinco, que se han saltado las restricciones. Lo cierto es que parece inevitable que esta invasión, de crecimiento exponencial, termine por poner en peligro la viabilidad del sector textil europeo, encabezado por Francia, España e Italia. Dotar de cierto orden y normas al comercio entre ambas potencias parece un trabajo primordial. S