Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
76 Deportes MARTES 9 8 2005 ABC JULIO BAPTISTA Internacional brasileño y jugador del Real Madrid BRASIL Dios ha puesto la mano en nuestro país. Cada día salen más y mejores jugadores. Es una alegría para el fútbol REAL MADRID Hoy me siento más vigilado, me entreno al máximo para que no me puedan decir nada SENTIMIENTOS Cuando empezaba, el fútbol era una bendita diversión; hoy es mi profesión y siento una gran responsabilidad no jugaría al fútbol. Pero hoy me debo a un club y es mi profesión. Tengo una gran responsabilidad, pero lo fundamental es divertirse. ¿Sufre en el campo? -Cuando las cosas me salen mal es sinónimo de que no me estoy divirtiendo. Cuando juego mal sí sufro. Cuando no aporto todo lo que puedo me siento mal. Pero después me marcho a casa, ceno y me olvido de todo. ¿No vive el fútbol fuera del campo? -No. Solamente cuando estoy en los entrenamientos y en los partidos. Si quedo con la familia o con los amigos procuro hablar de otros asuntos. Me gusta desconectar. Hablo con mi familia, navego por la red con Internet. Prefiero estar tranquilo. ¿Qué jugador era su espejo de juventud? -Me hablaron mucho de Zico, Pelé, Romario, pero mi ídolo siempre fue Raí, el hermano de Sócrates. Le vi jugar antes de irse al París Saint Germain y hacía maravillas con el balón. ¿Por eso le gusta actuar en la posición de media punta, por detrás de los delanteros? -Sí. Es una posición con mucho atractivo. -Entiende que viene a ocupar la posición en la que Zidane sufría el año pasado. -Sí. Luxemburgo quiere dejarle más libertad a Zidane porque son sus últimos años en el fútbol. Quiere que juegue más libre, sin la obligación de marcar ni de desgastarse porque él es un jugador que su máxima cualidad es la de crear fútbol. Mi llegada será buena para Zidane. ¿Por qué son los brasileños tan buenos jugadores? -No sé. Creo que Dios ha puesto la mano en Brasil. Cada día salen más y más nuevos jugadores. Es una alegría para todos. Hoy soy yo quién está aquí, pero mañana vendrán otros tan buenos. Seguro. ¿Ronaldo es mejor que Eto o? -Para mí sí. Creo que Roni es más completo. ¿Un estadio? -El Santiago Bernabéu. ¿Un equipo? -El Real Madrid. ¿Un héroe? -Mi madre. Una heroína, en este caso. Si juego mal, sufro, pero llego a casa, ceno y se me olvida todo No olvida Sevilla, pero tiene sus cinco sentidos clavados en el Madrid. Se considera centrocampista y piensa que puede triunfar en la posición que Luxemburgo le tiene asignada y no perder su llegada a gol. Cree que puede ayudar a Zidane y que Ronaldo es mejor que Eto o. TEXTO JULIÁN ÁVILA IRDNING (AUSTRIA) Recibe a ABC enredando con un juego de viaje de parchís y de ajedrez. Está bastante aburrido. No ha parado de llover en Irdning y no ha podido salir a jugar un recorrido de 18 hoyos en su día libre con su amigo Ronaldo. Está feliz, todavía flotando en la nube. Se acuerda de Sevilla y del Sevilla. Ha dejado casa permanente allí y en la conversación previa informal no para de echar flores a la ciudad y a sus gentes. ¿Qué tal se sintió en su nueva posición en su debut del domingo? -Bien. Todavía es pronto para sacar conclusiones. Tengo que ir poco a poco. Apenas he participado en ningún entrenamiento táctico, pero estoy seguro de que iré mejorando. -Se le vio muy pendiente de hacer la cobertura a Roberto Carlos. -No. Yo tenía libertad absoluta para incorporarme al ataque en cualquier momento, pero como era mi primer partido me dediqué a echar una mano a Roberto. Poco a poco voy a entrar en el equipo. -Pero usted se siente delantero... -No. Soy centrocampista. Y tengo la misma libertad de movimientos que Beckham o Zidane. ¿Sigue teniendo el gol metido en la cabeza? -Soy un centrocampista con mucha llegada. Si termino el año con 10 o 12 goles me quedaría muy satisfecho. Jugando en la posición que lo voy a hacer lograr esa cifra sería extraordinario. Si es así, demostraré que no he perdido mi olfato goleador pese a jugar en esa posición. No me exigiré un número determinado. Para nada. Cuando me lo preguntaban en Sevilla nunca contesté a esa pregunta y siempre me fue muy bien. Aquí ya sé que los goles los marca Roni -Se adaptó rápido a la Liga, ¿a Robinho le ocurrirá lo mismo? -No lo sé. Es más complicado. Sus características son diferentes a las mías. Yo tengo calidad, pero además soy más fuerte. Y aguanto mejor el choque. Va a ser difícil para él. -Rodeado de estrellas como Ronaldo, Raúl, Zidane ¿se siente vigilado? -Sí. Hoy me siento vigilado. Me estoy esforzando en los entrenamientos para que no se me pueda achacar nada. ¿También está preparado para la vigilancia de la telebasura? -Sí. Ya sé lo que es eso. Cuando Ronaldo rompió su matrimonio con Daniela fui a visitarle a su casa y siempre había periodistas en la puerta de su casa. De día y de noche. Ante eso no sé qué podemos hacer. A mí me gusta que se respete la privacidad de las personas. -Dicen que a los brasileños no les gusta entrenarse, Ronaldo asegura que prefiere cinco partidos a un entrenamiento. -A mi me gusta entrenarme. No es aburrido. Prefiero hacer las cosas bien porque en el fondo son para mí. ¿Quién fue la persona del Madrid que se dirigió a usted para ficharle? -Nadie. Todo lo llevó mi agente. Herminio me habló de una posibilidad y que todo nos iría bien en Madrid, pese a que tenía ofertas de clubes ingleses. Me jugaba muchas cosas. El hecho de que el año próximo tendré la doble na- cionalidad, la celebración del Mundial de Alemania, el desconocimiento del idioma... Lo pensé mucho y preferí quedarme en España. ¿Cómo llegó al fútbol? -Empecé a jugar cuando tenía cinco años y desde entonces no lo he dejado. Pasaba horas y horas con mis amigos en la calle jugando partidos y partidos sin parar y sin descansar. Mi madre compró un título para hacerse socia de un club en Sao Paulo y allí me inscribió en las categorías inferiores. Empecé en el fútbol sala, compaginando los estudios, y unos ojeadores me llamaron para entrenar en los campos grandes. Entonces, el fútbol, para mí, era una bendita diversión. ¿Hoy no lo es? -Sí, pero es diferente. Yo me sigo divirtiendo cada vez que entro en un campo de fútbol. Si no me divirtiese,