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28 MARTES 9 8 2005 ABC Madrid Casi 250.000 madrileños más que el año anterior pasan el mes de agosto sin salir de la ciudad Las vacaciones partidas y el aumento de la inmigración cambian los hábitos tradicionales los que agotan su mes de descanso fuera de la ciudad. La mitad de la población disfruta de entre 10 y 20 días y sólo el 17 %lo s 31 días M. J. ÁLVAREZ MADRID. Madrid ya no cierra por vacaciones en agosto. Esta tradición, marcada en buena parte por el calendario laboral está tocando a su fin, y si antes este mes iba inexorablemente unido a la gran escapada con destino hacia las costas, mientras que en los lugares de veraneo se reproducían las habituales aglomeraciones propias de la gran ciudad, ahora ya no es así. Las costumbres en cuanto al descanso estival han cambiado, y la ciudad ya no se convierte en un desierto para gozo de quienes se quedan en ella. Basta echar una ojeada a las calles, lugares de ocio y establecimientos comerciales y de servicios para ver que cada vez son menos los que echan el cierre los 31 días y que son muchos los ciudadanos que, por distintos motivos, siguen en la capital soportando los rigores de la canícula; eso sí, en menor medida que el resto del año. b Cada vez son menos Radiografía estival Viajes. La cifra de los que saldrán fuera en agosto ha descendido un 5 en relación a 2004, cuando viajaron 7 de cada 10, frente a los 6,5 de cada 10 de este mes. Muchos de los que no se marchan son inmigrantes: 881.670, un 15,11 más que en el periodo anterior. Vehículos. La operación salida del 1 de agosto registró 2.100 vehículos, un 3 menos que hace un año. Todos ellos, 60.000, son del parque automovilístico madrileño, según datos de la DGT. Sector comercial. Las grandes empresas no cierran y el personal divide el mes de descanso en dos quincenas. De las pequeñas echarán el cierre entre un 33 y un 40 Más contratos. Los temporales han crecido en esta época un 15 para suplir las vacaciones del personal. La variedad cultural y el aumento del nivel de vida lleva a la población a dividir sus vacaciones el sociólogo y psiquiatra Luis Rojas Marcos. Un ejemplo de todo ello se refleja en la duración de las vacaciones. La mayoría de la población madrileña opta por estar fuera de 10 a 20 días- -la estancia media se sitúa en 15- -frente Transeúntes cruzando la Gran Vía a media mañana de ayer al 28 se marcha más de tres semanas, y sólo el 17 el mes entero, según los datos de la Cámara de Comercio. Mientras sigue el predominio de agosto como mes elegido para viajar, a pesar del descenso citado, se va notando, año tras año, una tendencia hacia el mes de septiembre en detrimento de julio. Sobre todo, para recorrer otros países. Otra de las conclusiones del informe es que los madrileños también fragmentan y diversifican sus estancias en varios destinos: playa montaña y campo playa. Entre los que no se marchan se encuentran muchos inmigrantes que no suelen abandonar la región en esta época, sobre todo, porque la razón de su emigración es principalmente económica, por lo que no pueden viajar a sus países con la frecuencia que quisieran por los elevados precios. Esa circunstancia que se da en los documentados- -881.670 en mayo pasado, frente a los 765.884 del mismo periodo anterior- -ni se la puede plantear el abultado porcentaje de irregulares, que ronda los 300.000. Cambios sociales Prueba de ello es que este agosto saldrá un 5 menos de madrileños que el pasado, según la última encuesta de Consumo de la Cámara de Comercio de Madrid. Así, si entonces salió el 70 este año lo hará un 5 menos; o lo que es igual, un cuarto de millón serán los que se queden en casa, según esta estimación. Mientras, el 53 declaró su firme intención de viajar, frente al 58 de 2004. Los cambios sociales, el aumento del nivel de vida y la variedad cultural derivada del fenómeno de la inmigración provocan, de un lado, que cada vez sean más los que se queden por motivos económicos, sobre todo los extranjeros que vienen a la Comunidad a trabajar y ahorrar; y, de otro, que el resto de la población fragmente sus vacaciones para poder disfrutarlas en otras épocas del año como Navidad y Semana Santa. Esta situación, propia de las grandes capitales del mundo con elevados índices de desarrollo, ha llegado también a Madrid, según manifestó a ABC En lugar de cerrar por vacaciones, vamos a cerrar por las obras Si este año cierran más tiendas que el pasado, la razón no es otra que las dichosas obras, que traen de cabeza a los comerciantes indicó a ABC Salvador Santos Campano, presidente de Cecoma (Confederación Empresarial del Pequeño Comercio) Los más afectados son los de la zona de Princesa y O Donnell. Están desesperados, porque la situación no dura unos días, se prolonga y se prolonga; los clientes no pueden pasar y, ante las pérdidas que sufren en su medio de vida, se marcharán Por ello, este año será especial y no se producirán los porcentajes que se venían repitiendo desde principios de la década de 2000. Así, lo normal era que echara el cierre el 40 de los pequeños establecimientos- -39,6 de medida- En 2004 cambió la tónica y descendió al 33 Este año volverá a crecer, pero por las obras. El sector está desesperado porque el Ayuntamiento no ha contado con los daños que nos iba a acarrear. De ahí que estudiaremos las medidas a adoptar y no descartamos llevar el asunto a los tribunales recalcó Campano. Más tráfico y más contrataciones Por no faltar, no están faltando ni los atascos, que siguen fieles a su cita, como si de otra época del año se tratase: tampoco se han marchado de vacaciones, bloqueando la capital en pleno estío, como ocurrió la semana pasada tres días consecutivos, aunque en ello influyó el centenar de obras que lleva a cabo el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Fomento, que tienen a la capital abierta en canal.