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ABC MARTES 9 8 2005 Opinión 7 mundo islámico. Hay, sí, condenas de actos terroristas, pero no expresiones solemnes mediante las que, nominalmente, se consideren a sus responsables como apóstatas que han abandonado el Islam Es significativo también que, de las dos federaciones musulmanas que componen la Comisión Islámica de España, la fatwa fuera apoyada sólo por la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) La otra federación, UCIDE, declinó adherirse. La fatwa de Escudero envía un mensaje positivo al mundo occidental, no sólo al español. Un mensaje según el cual una parte del Islam afirma que su identidad religiosa es compatible con un rechazo radical de la violencia terrorista, aunque ésta sea ejercida por musulmanes y en nombre del Islam. Un mensaje radicalmente opuesto a la idea que Al Qaida trata de difundir entre las comunidades musulmanas y entre los países occidentales: que entre Islam y Occidente no cabe conciliación posible. Típicamente, la mayoría de los líderes musulmanes adopta una actitud de fácil condena general al terrorismo, pero de resistencia a materializarla en nombres y grupos concretos. Respecto a esto último, casi siempre se guarda silencio. Como si el terrorismo no tuviera brazos, o nombres y apellidos. Muchos hemos echado de menos en estos últimos años, enespecial desde el 11- S, una colaboración decidida en materia antiterrorista por parte de los líderes islámicos. Incluida una condena clara y nominal de los grupos terroristas, que contrarreste la sorprendente simpatía que esos grupos continúan despertando en un amplio porcentaje de las comunidades musulmanas asentadas en suelo europeo. LA ESPUMA DE LOS DÍAS LA PAZ DE GUECHO A llamada solución catalana al encaje plurinacional de España se nos ha atascado por un motín interno; los tres padres de la reforma, PSC, ERC y CiU, andan a tortas para dilucidar con qué apellidos va a ser inscrita la criatura y, mientras se resuelve esa cuestión de familia, Pepe Blanco ha puesto sus ojillos astutos y feroces en un nuevo y ambicioso objetivo: conseguir de una vez por todas la paz en Euskadi. Apenas siete palabras que suponen toda una declaración de intenciones por parte del número dos socialista. Para empezar está la cuestión de la paz, el concepto más envilecido de la política vasca, el más manoseado y el CARMEN MARTÍNEZ más tramposo. De la paz CASTRO siempre nos han hablado Otegi, Arzalluz e Ibarretxe; incluso ETA no deja de hablar de paz mientras asesina o extorsiona. Para todos ellos paz significa el final pactado de una contienda entre dos partes beligerantes; la paz, en el ideario nacionalista, es el reverso de un imaginario conflicto político que sirve de excusa tanto a los crímenes de ETA como al proyecto soberanista del PNV. Por eso los nacionalistas de todo pelaje- -los de la rama criminal y los otros- -en cuanto te descuidas te colocan su hipócrita petición de paz acompañada de la no menos falsa apelación al diálogo. Ahora Pepe Blanco se nos ha puesto a hablar en clave nacionalista. El asunto no pasaría de ser una cuestión de la estricta incumbencia de Pepe Blanco o del nacionalismo si el discurso no se edificara sobre la memoria de muchos socialistas asesinados. A partir de ahí empieza una tragedia moral para el conjunto de la sociedad española porque esos socialistas, los asesinados y los que siguen vivos gracias a una escolta permanente, son, al igual que los populares, el referente moral de una democracia que intentó defender la pluralidad de la sociedad vasca frente al terrorismo y al nacionalismo asfixiante. Las palabras de Blanco confirman que una parte de esa sociedad ha renunciado a seguir en esa batalla. Blanco habla de la paz de una vez por todas y resulta inevitable situarse ante la mesa de negociación que va a organizar Ibarreche a la vuelta del verano, con las nekanes del EHAK y sus asesores etarras incluidos. Luego llega Javier Rojo y propone un pacto de convivencia con el PNV. El presidente del Senado confirma así su naturaleza de político entusiasta, fervoroso defensor de la causa que toque en cada momento e indiferente al rigor de la hemeroteca. Ya que ahora toca entenderse con el PNV, Guecho puede ser un buen lugar por donde comenzar; un ejemplo de la convivencia que viene; entre la kale borroka y el pin discriminatorio del alcalde Zarraoa. Creímos que era el pasado pero ha resultado ser el futuro. L La mentalidad occidental tiene en los derechos humanos más, se afirma que el propio Islam es víctima de los atentados terroristas: no sólo porque a veces- -como sucedió el 11- M- -se cobran la vida de musulmanes, sino también porque propician la expansión de sentimientos de islamofobia. La consecuencia de lo anterior es clara: la comisión de actos terroristas supone una ruptura de tal magnitud con las enseñanzas islámicas que permite afirmar que las personas o grupos que los han realizado han dejado de ser musulmanes y se han situado fuera de la esfera del Islam Pero lo importante es que a esta afirmación general se añade una precisión específica: se declara, con mención expresa de sus nombres, que Bin Laden y Al Qaida están fuera del Islam. Por lo que me consta, una fatwa de estas características no tiene precedente, ni tampoco ha tenido secuelas, en el un punto de referencia fundamental, y se resiste a comprender y a aceptar una religión que pone la afinidad religiosa por delante de lo más esencial en el hombre: el respeto del derecho a la vida. La actitud de un sector del Islam español muestra que nuestra civilización no es necesariamente incompatible con la religión islámica, sino sólo con aquellas de sus interpretaciones que intentan edificar su pretendida espiritualidad sobre la negación de los valores más netamente humanos. Si a los países occidentales se les exige que no rechacen en bloque una cultura diferente por culpa de algunas interpretaciones extremistas, parece razonable que a los líderes islámicos se les exija una actitud decidida de extirpación de esos elementos radicales, como requisito para que los musulmanes puedan, sin pérdida de su identidad religiosa y cultural, integrarse en el mundo occidental. PALABRAS CRUZADAS ¿Cree que este otoño será políticamente caliente? TIBIEZA OTOÑAL TÓRRIDO APATERO ha dejado demasiadas asignaturas pendientes para septiembre: encuentro con Rajoy, conversación con Ibarretxe, negociación con ETA, nuevas leyes antiterroristas, Estatut catalán, definición de la política exterior, reforma constitucional, ¿posiblecrisis gubernamental? -que buena falta va haciendo, dicho sea de pasada- ¿preparación de las elecciones municipales y autonómicas? Cómo pensar que este otoño, en el que, por si fuera poco, hay proyectos de ley controvertidos sobre la mesa, como el de Educación, no va a ser caliente, por decir lo menos. Sí, tendremos un otoño políticamentetórrido, aunque los sindicatos, comodones, piensen que todo está atado y bien atado, pacificado y bien pacificado. Y no: la verdad es quehay muchos flecos que aguardan a la reanudación del curso para reclaFERNANDO mar su protagonismo. Voy a decir algo que JÁUREGUI creo que pensamos muchos de quienes algunas veces hemos venido apoyando intelectualmente, algo menosespiritualmente, ciertas- -no todas- -reformas de Felipe González, luego de Zapatero: hasta ahora se ha hecho poco. Mucho ruido, sí; pocas nueces, también. Pero este otoño empieza de veras el baile. Y hay que saber seguir el ritmo. ¿Sabe bailar Zapatero el tango, el chotis, el vals, el pasotriple, el rock? Mucho ritmo me parece a mí para el personaje, a quien deseo, desde luego, todos los aciertos del mundo. Serán también nuestros aciertos. Pero ritmo, poquito, muy poquito. N O hay motivos para sufrir un otoño muy caliente, es difícil pensar que el presidente y el líder de la oposición vayan a regresar con ganas de seguir mirándose a cara de perro después de lo que han pasado. Zapatero incluso se despidió de Moncloa lanzando al aire su intención de encontrarse con Mariano Rajoy. Ni hay fecha para el encuentro ni se puede confiar mucho en los anuncios de ZP, que no ha cumplido su promesa de diálogo ni tampoco la de talantearse bien con la oposición del PP. Pero a lo mejor vuelve de La Mareta con ganas de apaciguar ánimos y, lo que es más importante, con intención de reflexionar sobre su forma de gobernar. Las encuestas demuestran que no le van bien las cosas y además se ha acabado ya el periodo de gracia que se otorga a los novatos. PILAR Lo que sale es que las aguas van a volCERNUDA ver gradualmente a su cauce después de las tormentas últimas o, al menos, sale que no van a ser tan tremendas las tormentas de otoño como las ya vividas. El Estatut no puede envenenarse más de lo que ya está, en el País Vasco pintan bastos que lógicamente deben impedir que haya acuerdos PNV- PSE que pongan de los nervios a la gente del PP. Y la política exterior no va a provocar enfrentamientos, porque se ha asumido que estamos en lo que estamos, en la peor de las situaciones. Así las cosas, es difícil creer que septiembre se presente hosco y batallador. Z ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate