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6 Opinión MARTES 9 8 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA JAVIER MARTÍNEZ- TORRÓN CATEDRÁTICO DE LA FACULTAD DE DERECHO DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE POCA CABEZA Y MUCHO CUERPO EL INQUIETANTE SILENCIO DE LOS LÍDERES MUSULMANES A cuenta de los últimos atentados perpetrados en Gran Bretaña y Egipto, el autor analiza la tibieza de los líderes musulmanes en exigir la extirpación de los elementos terroristas y su colaboración decidida para mitigar la brutal expansión de este fenómeno OS atentados de las últimas semanas en Inglaterra y en Egipto han vuelto a poner en primera plana la importancia de adoptar una estrategia adecuada y eficaz contra el terrorismo islamista. La dimensión religiosa del problema es innegable. Afirmar que el terrorismo vinculado a Al Qaida nada tiene que ver con el Islam- -como a veces se hace desde fuentes musulmanas- -es a todas luces irreal. Se podrá decir, con razón, que el concepto de religión que se encuentra en la base de este tipo de terrorismo es deforme; tan inhumano que resulta aberrante. Pero, como afirmaba hace poco un prestigioso editorialista del New York Times, Thomas L. Friedman, se trata de un problema islámico que reclama una solución islámica. En ese mismo artículo, cuyas tesis me parecen bastante acertadas, Friedman afirmaba que no ha habido hasta el momento ninguna fatwa de líderes musulmanes contra Al Qaida. Esto no es exacto. Hay una excepción, que hemos conocido precisamente en España. Con ocasión del primer aniversario de los atentados del 11- M, uno de los secretarios generales de la Comisión Islámica de España, Mansur Escudero, pronunciaba una fatwa declarando fuera del Islam a Bin Laden, a Al- Qaida, y a todo aquel que pretenda justificar actividades terroristas en la ley o la doctrina del Islam. Una fatwa es, por explicarlo en breve, un dictamen u opinión jurídica en materia religiosa, emitida por una autoridad islámica. Su función es la de clarificación de asuntos I MPORTA poco si, cuando vivo, Juan Martínez Galdeano era un alma de Dios o una semilla del diablo. El mayor encanto de las leyes democráticas es que protegen a los ciudadanos por igual, sean cuales fueren sus méritos o sus vicios, y todos tenemos derecho al respeto y a la protección del Estado a través de los mecanismos y servicios creados para ello. El fallecimiento de Martínez Galdeano, mientras se encontraba en un cuartel de la Guardia Civil en Roquetas de Mar, hay que clasificarlo, de momento, en el capítulo de las más desagradables desgracias que nos traen los días; pero sin que ello, por un falso respeto a la autoridad, quede sin una investigación solvente y M. MARTÍN honda que depure todas FERRAND las responsabilidades que pudieran concurrir en el caso. En la peor de las circunstancias, en la que pudiera demostrarse la saña del teniente y los guardias implicados en el caso, eso no deberá comprometer el prestigio de la Guardia Civil. Sería el borrón del escribano, la excepción que confirma una costumbre de limpieza, buena letra y mejores acciones. Lo digo, aunque parezca una lección de Perogrullo, porque me parecen excesivas y precipitadas las voces, hercianas e impresas, que, sin mayores fundamentos, ya establecen ante la opinión pública una carga de culpa en la que corren parejas las propuestas de beatificación de la víctima y el escarnio con el oficial y los agentes que le acompañaban en el desgraciado instante en que se produjo la muerte de un ciudadano en el patio del cuartel. Como suele suceder, la política, en sus excesos y en sus carencias, tiene mucho que ver con este caso que, calentado por las circunstancias del verano, solivianta a los ciudadanos. Dos ministros, los de Interior y Defensa, tienen jurisdicción sobre la Guardia Civil; pero, si se hace memoria, el actual director general del benemérito Cuerpo tiene como argumento principal para su nombramiento el de ser amigo y recomendado de José Bono. Carlos Gómez Arruche es general del Ejército del Aire y, aparte de romper la deseable costumbre de que el cargo lo ocupe un civil, no consta que la jefatura aérea capacite para la dirección de una policía peculiar en su estructura, larga en el tiempo, difícil en sus misiones, compleja en su organización y, salvo pocas excepciones, ejemplar en su conducta. Quince días después del lamentable suceso de Roquetas, en lo que se percibe, el director general no ha reaccionado suficientemente ni, en un ejercicio clásico de estilo, ofrecido la dimisión a sus ministros. Tampoco estos, especialmente José Antonio Alonso, más próximo al caso, han reaccionado con la gallardía que suelen predicar en sus sermones cívicos y propagandísticos. El resultado está ahí, en un precipitado e injusto trato a la Guardia Civil porque sus tres grandes responsables, tres, se esconden vergonzantemente tras el parapeto de sus respectivos despachos. L controvertidos, aunque, como enel Islam no existe una autoridad religiosa central unificada, puede haber- -y de hecho hay- -fatwas contradictorias. Algunas se han hecho tristemente célebres; de ahí su mala reputación entre amplios sectores de la población occidental. Una de las más conocidas es la del imán Jomeini, en 1989, declarando que Salman Rushdie, autor de Versos satánicos había sido condenado a muerte, e invitando a todos los musulmanes devotos a ejecutarlo rápidamente, para ejemplo de quienes se atrevan a insultar al Islam. No menos famosa es en la que Bin Laden declaraba, en 1996, la guerra a los EE. UU. O la pronunciada por fundamentalistas islámicos en Bangla Desh, en 1993, contra la escritora Taslima Nasreen, por sus escritos criticando la posición de la mujer en el Islam. Rushdie y Nasreen tuvieron que exiliarse para salvar sus vidas. Las consecuencias de la fatwa de Bin Laden son también bien conocidas. La fatwa de Escudero es muy diferente de éstas, pues pretende hacer frente a los excesos del radicalismo islámico. Su fundamento consiste en que los musulmanes no pueden cometercrímenes contrapersonas inocentes. Es más, son responsables ante Dios de detener a quienes tengan intención de hacerlo. Existe una prohibición clara del Profeta de matar a mujeres y niños, y en general a civiles, en caso de conflicto bélico. El Islam es una religión de paz, que repudia todo acto de terrorismo y muerte indiscriminada Ade- -Qué podemos hacer para remediar los casos de incompetencia de este Gobierno, cuando estamos no sólo en la Oposición, sino además de vacaciones.