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ABC LUNES 8 8 2005 Sociedad 49 Medio Ambiente Una larga lucha Desde que el 12 de marzo de 1979 fuera establecido en China como el Día Nacional de la Plantación de Árboles, cientos de millones de personas de todas las clases sociales participan cada año en masivas campañas estatales de reforestación. En la actualidad, el coloso oriental cuenta con 53 millones de hectáreas plantadas por el hombre, por lo que 44.000 millones de árboles echaron sus raíces entre 1982 y 2004. A pesar de estas cifras, la desertización y las tormentas de arena siguen avanzando de manera desenfrenada en el norte del país y, muy especialmente, en Mongolia Interior. En dicha región autónoma, 62,2 millones de hectáreas están tomadas por el desierto, de las cuales 56,33 millones han sido dañadas por la erosión del viento, otras 2,73 millones por la erosión del agua y 3,13 millones por la salinización. Mientras la desertización afecta al 52,6 por ciento de las tierras pertenecientes a las 12 ciudades más importantes de Mongolia Interior, la superficie arenosa se extiende por el 35,16 por ciento al ocupar 41,53 millones de hectáreas. mucho por hacer para solventar este problema, que suele costarle a las arcas del Estado unos 4.966 millones de euros anuales. Dos niños chinos juegan sobre el terreno resquebrajado de una de las zonas desérticas de su país REUTERS China consigue frenar el avance del desierto del Gobi reforestando más de 7.000 kilómetros cuadrados al año La desertización afecta ya al 27 de la superficie del gigante asiático b Pekín continúa con la Gran Mura- Abandono de hogares Buena prueba de la gravedad de la situación es que más de medio millón de personas serán realojados este año y tendrán que abandonar sus hogares, ubicados en zonas especialmente sensibles alrededor de Pekín como son la provincia de Hebei, la ciudad de Tianjin y la región de Mongolia Interior. En dichos lugares, la proliferación de la agricultura y la ganadería durante las últimas décadas ha erosionado el terreno y facilitado su desertización, por lo que el régimen comunista ya concibió en 1978 la creación de una Gran Muralla Verde que consistía en un cinturón verde forestal de 4.480 kilómetros de longitud. A pesar de los logros obtenidos por este plan, la zona arenosa sigue cubriendo el 70 por ciento del condado de Zhenglan Banner y las dunas móviles el 15 por ciento, por lo que el Ejecutivo de Pekín debe seguir haciendo frente al imparable crecimiento del Gobi y a los problemas sociales que provoca el desalojo de los granjeros instalados en sus proximidades. Y es que los habitantes de dichos terrenos han tenido que marcharse de sus hogares a cambio de una compensación de 20 yuanes (2,03 euros) y 100 kilos de grano por cada mu (667 metros cuadrados) reconvertido, que les ha reportado además unos beneficios de 160 yuanes (16,25 euros) cada año al seguir conservando la propiedad. Con esta pobre indemnización, 1,69 millones de personas del país asiático se han visto obligadas a abandonar sus granjas en Mongolia Interior, que amenazaban con causar unos perjuicios ecológicos irreparables. lla Verde, un cinturón forestal que tendrá 4.480 kilómetros de largo y prevé plantar 35 millones de hectáreas de bosques para 2050 PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL HUNSHANDAKE (CHINA) Con el desierto del Gobi a sólo 180 kilómetros de Pekín y extendiéndose cada año unos 2.460 kilómetros cuadrados, China se encuentra inmersa en una difícil batalla medioambiental contra la erosión de la tierra. A pesar de la complejidad que entraña luchar contra los elementos de la Naturaleza y la acción del hombre sobre el entorno, parece que ya se están cosechando los primeros resultados positivos. Desde que el Gobierno chino puso en marcha en 1999 un ambicioso programa para frenar la desertización, que afecta al 27,46 por ciento de la superficie del país, se han reforestado cada año 7.585 kilómetros cuadrados. De esta manera, se ha detenido el avance del desierto del Gobi y la proliferación de las tormentas de arena en Mongolia Interior, una región situada al norte del gigante asiático y donde en 2001 se registraron 13 fenómenos de este tipo, mientras que el año pasado únicamente se contabilizaron seis. Pero la desertización sigue siendo uno de los principales problemas de China al afectar a una superficie de 2,6 millones de kilómetros cuadrados, 37.924 kilómetros cuadrados menos que en 1999. Según los últimos datos dados a conocer por la Administración Forestal Estatal, los terrenos dañados por la arena también se han reducido 1.283 kilómetros cuadrados cada año durante el último lustro. Aunque estas cifras son esperanzadoras, aún queda ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO LA COSA MÁS TONTA e está propagando en todo tipo de almacenes un cerambícido descrito hace más de doscientos años por Fabricius, discípulo y amigo personal de Linneo. Vive este insecto en la madera de los palés, esas tablas que a modo de tarima sirven para que las mercancías no descansen directamente sobre el suelo y sean fácilmente transportables con la pala, de ahí quizás el nombre de palés que tanto se escucha. Suelen estar hechos los palés con madera muy mala, casi S siempre de pino, a veces quemada o procedente de un árbol débil, por lo que ya vienen con las larvas del insecto incorporadas, y aunque en el trasiego de los almacenes no se oigan por el día, se oyen de noche, roer la madera, donde hacen galerías cuyos diseños se propagan de porte en porte, y ya empieza a llamar la atención su presencia, que se ha multiplicado en los últimos años, asegura Antonio Morcuende, fenólogo. Gracias al invento de los palés, esta especie descrita por Fabricius con el nombre de Arhopalus tristis está conquistando todos los almacenes de la Tierra. Mientras el origen de la vida sigue siendo un profundo misterio, su dispersión es a veces la cosa más tonta del mundo.