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32 Madrid LUNES 8 8 2005 ABC Los pasajeros de un avión de Air Madrid con destino a Lima optaron el sábado por amotinarse en el interior del aparato. Acumularon veinte horas de retraso y un atasco en los inodoros del avión consiguió que saltaran las chispas El pasaje se amotina TEXTO: S. ALLER H. DÍAZ FOTO: EFE MADRID. Madrid y Lima nunca estuvieron tan lejos. Algo parecido debieron pensar el sábado los cerca de 300 pasajeros del vuelo 561 de Air Madrid que se disponían a despegar desde Barajas con destino a la capital peruana. Las veinte horas de demora sobre el horario previsto y la cadena de contratiempos que animaron la espera debieron caldear tanto el ambiente que, al final, hubo motín en el interior del aparato. Aunque no hay acuerdo entre la versión ofrecida por los pasajeros y la justificación de la compañía aérea, lo cierto es que el cabreo fue tan monumental que hasta la Guardia Civil y la Policía Nacional tuvieron que intervenir para templar los ánimos. Según la versión ofrecida por varios afectados, la odisea comenzó el sábado por la mañana, cuando la compañía les comunicó que su vuelo, previsto para las dos de la tarde, despegaría finalmente a la una de la madrugada por un cúmulo de retrasos. Tras este primer intento fallido de abordar el avión, el pasaje fue trasladado al hotel Auditorium y devuelto nuevamente a Barajas para viajar rumbo a Lima a las tres de la madrugada. Sin embargo, el despegue volvió a complicarse. Esta vez no fueron retrasos encadenados de otros vuelos, sino algo mucho más mundano y peliagudo. Cinco de los siete retretes del avión de Air Madrid estaban atascados y fuera de servicio, un detalle a tener en cuenta para un viaje transoceánico. Las palabras del comandante- -a las cinco de la madrugada- -cayeron como un jarro de agua fría. Y en cuestión de minutos se montó el lío. Parte del pasaje se negó a abandonar el aparato y varios agentes de la Guardia Civil tuvieron que subir a bordo para convencer a los clientes de Air Madrid de que lo mejor era reclamar fuera, en las ventanillas de la compañía. Cuatro incidentes en un mes 2 de julio de 2005: 300 turistas sufren un retraso de 25 horas con la compañía Iberworld en la salida de su vuelo a Cancún. El vuelo, cuya salida estaba prevista para ese día a las 14.00, salió finalmente el 3 de julio a las 15.40. 7 de julio de 2005: Desde esta fecha y hasta el 14 de julio, una treintena de turistas permanecieron atrapados en Barajas sin plaza en ningún avión de la compañía Aeroméxico. 31 de julio de 2005: Barajas registra cientos de reclamaciones por el overbooking Prácticamente todos los vuelos a Suramérica sufrieron incidencias. Un día antes, 180 personas fueron rechazados en el embarque cuando intentaban viajar a Argentina. 5 de agosto de 2005: 300 pasajeros del vuelo Air Madrid a Bogotá, programado para las 14.00, reclamaron un retraso de más de 10 horas de esta ruta. Agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional subieron a bordo para convencer a los pasajeros principalmente del overbooking Desde que comenzó la época estival, a los constantes problemas de la citada Air Madrid se han sumado los registrados por otras compañías, la mayoría en vuelos internacionales. Recluidos en Barajas Con la llegada de julio llegó el primer gran retraso del verano. Trescientas personas, hartas de que Aena, el touroperador Iberojet y la compañía Iberworld les negaran una explicación sobre el retraso de su vuelo previsto para el 2 de julio- -salieron al día siguiente- inauguraron la temporada de los motines en Barajas. El siguiente incidente fue protagonizado por medio centenar de mexicanos, quienes, debido al temido overbooking se vieron recluidos una semana en Barajas esperando tener plaza en un avión de Aeroméxico. También al overbooking se debió principalmente el auténtico caos en el que se vió sumido el aeropuerto durante el primer fin de semana de agosto. Centenares de personas fueron rechazadas en el embarque cuando intentaban viajar a sus destinos. Miami, Caracas, Sao Paulo, Lima, Quito y Buenos Aires- -algunos con Air Madrid- -fueron los más perjudicados. El viernes pasado, 300 pasajeros de Air Madrid con destino a Bogotá reclamaron por un retraso de más de 10 horas en esta ruta. Varios pasajeros afectados presentaban el viernes sus reclamaciones pasaje volviera a tierra para que los técnicos revisaran los inodoros. Si todos los pasajeros hubieran atendido las directrices del comandante, el viaje se hubiera iniciado una o dos horas después, puesto que el arreglo apenas duró media hora comentaba ayer una portavoz de la compañía. Según Air Madrid, esta actitud hizo que se perdieran varias horas y obligó a trasladar a un hotel al resto de clientes que sí habían atendido las recomendaciones de la tripulación y que estaban en las instalaciones del aeropuerto sin cenar y con niños pequeños Lo cierto es que todavía no hemos llegado al ecuador del verano y ya se cuentan por decenas los incidentes registrados en el aeródromo madrileño debido a las reclamaciones, derivadas Despegue, a las once de la mañana Según los afectados, ni la Benemérita ni tampoco la Policía Nacional lograron convencer a los amotinados. Finalmente, a las siete de la madrugada, se repitió el periplo de horas antes. Los pasajeros fueron trasladados al hotel y conducidos de nuevo al aeropuerto para despegar- -esta vez con éxito- -rumbo a Lima a las once de la mañana. Los portavoces de la compañía ofrecían ayer, sin embargo, una versión diferente de lo ocurrido. Según Air Madrid, los pasajeros embarcaron en hora y fueron las quejas de unos quince clientes- -que no encajaron bien la demora y el consiguiente desembarco para arreglar los baños- -las que ocasionaron la cadena de retrasos. De acuerdo con su versión, este grupo decidió no abandonar el aparato, a pesar de que el comandante solicitó que todo el