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ABC LUNES 8 8 2005 23 Rescatados con vida los siete tripulantes del batiscafo ruso gracias a la ayuda de un ingenio británico Alta abstención en la jornada de elecciones locales venezolanas, en la que Chávez buscó el protagonismo ner nada a cambio decía la carta. La evacuación hará de Gaza una base para el terrorismo islámico. No puedo detener la retirada pero sí estar en paz conmigo mismo Avi Farhan fue el primero en llegar a Yamit y el último en ser expulsado de aquel asentamiento en Egipto en 1982. Fue el primero en vivir en Eli Sinai, en Gaza, y será el último en irse... ¿Por qué no me puedo quedar en una tierra a la que me instó a venir Sharón? se pregunta Desplome de la Bolsa De hecho, la Bolsa de Tel Aviv se desplomó cerca de un 5 por ciento al conocer la noticia de la dimisión de Netanyahu, ya que los inversores temían que de esta forma se retrasaría la elaboración de los presupuestos generales del Estado para 2006. En el horizonte asoma ya la eterna figura de Simón Peres, como nuevo titular de Finanzas. Ajeno a estas especulaciones sobre su sucesor, Bibi seguía erre que erre ante las cámaras: la evacuación de Gaza es un paso irresponsable que daña la seguridad de Israel, divide a sus ciudadanos, rescata la idea de volver a las fronteras de 1967 y pone incluso en peligro el futuro de Jerusalén. El mensaje, de claro acento electoralista, no era gratuito. Netanyahu sabe de sobra que su dimisión no detendrá el Plan de Desconexión de Sharón pero también es consciente de la proximidad (todos los analistas coinciden en un adelanto de los comicios una vez superada la prueba del algodón de la retirada de la Franja mediterránea) de la cita con las urnas, que tendrá su decisiva antesala en las primarias del Likud. Y al fondo, con la primera sonrisa de oreja a oreja en muchas semanas, los colonos judíos y sus líderes que, no contentos en cualquier caso con el paso de Netanyahu, exigían asimismo la dimisión inmediata de los otros cuatro miembros del gobierno que se habían pronunciado en contra de la salida de Gaza y de los cuatro asentamientos, aislados, nada significativos, del norte de Cisjordania. Nunca llueve, en efecto, a gusto de todos aunque el rocío causado por Bibi refrescara las roncas gargantas de los antiguos compañeros de fatigas del arquitecto de la colonización en los Territorios Palestinos: Ariel Sharón. La evacuación al cuadrado de un colono judío TEXTO: J. CIERCO, CORRESPONSAL ELI SINAI (GAZA) No para. Es un abuelo hiperactivo. Habla sin callar un segundo por su teléfono móvil. Da de beber a su perro Barak (Trueno) Vigila las obras de su restaurante de pescado. Atiende a una patrulla del Ejército que se acerca hasta aquí para comentarle algo en secreto, y con todo tiene tiempo para atendernos, no sin antes cambiarse su camiseta por otra en la que aparece el mapa de los asentamientos de Gaza... Avi Farhan se parece, como él mismo dice con sorna, a Muammar el Gaddafi, sobre todo por su pelo ensortijado. Al fin y al cabo nació en Trípoli (Libia) hace cincuenta y nueve años, antes de ser expulsado y de llegar a Israel con su familia con tres años de edad. Vivió en un campo de desplazados cerca de Tel Aviv antes de crecer, educarse y decidirse, animado por el gobierno de Israel, a instalarse en el asentamiento judío de Yamit, en el Sinaí egipcio, donde llegó cumplidos los 30 años. Fui el primer judío en pisar Yamit. Allí viví con mi familia en un autobús destartalado hasta que se construyó nuestra casa. Al principio éramos unas 30 familias. Fuimos felices y crecimos a la par que se desarrollaba nuestra tierra. Luego llegó la paz con Egipto y Ariel Sharón nos sacó de allí a la fuerza en 1982 explica mientras no deja de gesticular y hacer muecas significativas en un alarde de expresividad. Fui el primero en llegar y el último en irme. Lo hice con mi mujer y mi hija Mijal, de 12 años. Los tres anduvimos desde Yamit a Jerusalén con la bandera de Israel en una mano y un saco de tristeza y rabia en la otra. Así, a pie, durante cinco noches y seis días recuerda este comandante del Ejército en la reserva, orgulloso de su pequeña, que hoy tiene 4 hijos, la mitad de sus 8 nietos. Una pareja de colonos visita un cementerio que también será trasladado AFP Tierra de la ONU Y ahora la historia, caprichosa, cíclica, tozuda, más para unos que para otros, se repite. Esta tierra no era árabe, sino de las Naciones Unidas. ¿Por qué nos tenemos que ir? ¿Por qué no la custodia la ONU, limpia de armas y de terroristas, y creamos en Eli Sinai un puente hacia la paz donde vivamos juntos musulmanes y judíos, junto a la playa, con hoteles, casinos y restaurantes, con dinero y trabajo para todos y turismo del mundo ¿Por qué no creamos en Eli Sinai un puente hacia la paz donde vivamos juntos musulmanes y judíos? entero? se pregunta Avi Farhan mientras refuerza cada palabra con sus cejas. ¿Por qué no me puedo quedar en una tierra a la que me instó a venir Sharón? ¿Por qué no puedo convertirme en el primer diputado judío del Parlamento palestino, como hay diputados musulmanes en el Parlamento de Israel? insiste con sus preguntas mientras explica que muchas de ellas La bandera israelí es arriada de un puesto militar en Gaza REUTERS se las ha planteado sin demasiado eco al hombre fuerte de Gaza, Mohamed Dahlan. Farhan, como muchos de sus vecinos de este coqueto asentamiento volcado en el Mediterráneo y huérfano de medidas de seguridad, no quiere irse de su pequeño paraíso. No quiere dinero, ni otra casa, ni otras compensaciones de su gobierno. Quiere mantener su hogar, su restaurante, sus barcos de pesca que comparte como negocio con amigos palestinos de los campos de refugiados de Yabalia y Shati. Quiere, en definitiva, obviar su más que probable e inminente condición matemática de colono judío evacuado al cuadrado.