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10 LUNES 8 8 2005 ABC Nacional Algunos roqueteros colocaron ayer una pancarta delante del cuartel en apoyo de los agentes, muy cerca del lazo negro que recuerda a la víctima FOTOS: IGNACIO GIL Interior envía al cuartel un psicólogo de urgencia 14 días después de los hechos La mayoría de los nueve imputados rechaza la ayuda; otros compañeros sí han acudido a la consulta b La UCI de Almería tardó 20 minu- tos, y el médico del centro de salud, desde 200 metros, tardó 15; eso no se cuestiona porque el muerto es nuestro se quejan los agentes CRUZ MORCILLO ENVIADA ESPECIAL ROQUETAS DE MAR. Nos requieren en un restaurante de la playa porque un individuo ebrio está molestando e insultando a los clientes. ¿Qué hacemos? La pregunta se la formula una patrulla de la Guardia Civil de Roquetas a un superior. Intentad tranquilizarlo y procurad que se marche y no cause problemas responde el funcionario. Lo invitaré a café y a una tostada y tendré que mirar a otro lado cuando nos llame asesinos o torturadores dice el agente mordiéndose los labios. La escena, real, según comprobó ABC, transcurre cerca del cuartel más cuestionado de España en estos momentos en el que unos 70 guardias civiles detienen a un centenar de personas al mes y practican unas 5.000 diligen- cias anuales. En esas dependencias de pueblo grande en el que hay censadas más de cien nacionalidades se mezcla hoy a partes iguales el desánimo y la rabia. De puertas afuera algún agente ni siquiera oculta las lágrimas. La presión que están viviendo, entreverada de insultos y pintadas, empieza a pasar factura. De hecho, una decena de funcionarios ha pedido la baja por motivos psicológicos o lo hará en los próximos días, según nos adelantan. La demanda de asistencia médica La Junta de Andalucía ha aportado las llamadas en las que solicitaba asistencia sanitaria para Juan Martínez el día 24 de julio, según la Cadena Ser. 17.25. Entra una llamada en el 061 de Almería reclamando la presencia de un médico en la puerta del cuartel para asistir a un hombre con un cuadro importante de agresividad. No tenemos constancia de esta asistencia (posiblemente llamaron antes al centro de salud de Roquetas) 17.27. La Guardia Civil pide ayuda médica. 17.32. El médico del centro de salud de Roquetas dice que no tienen ambulancia por lo que se envía la de Aguadulce. 17.35. La Guardia Civil vuelve a llamar y se le informa de que la ambulancia de Aguadulce va a recoger a los sanitarios de Roquetas. Se decide que sea la Guardia Civil quien traslade a éstos al cuartel y se envía la ambulancia al mismo. 17.40. El médico informa al 061 de que el paciente está en parada cardiorrespiratoria y reclama una UCI móvil que llega a las 17.59. Dos días para sanar heridas La situación ha tomado tal cariz que la Dirección General de la Guardia Civil ha decidido, catorce días después de que Juan Martínez Galdeano muriera en el patio de ese cuartel, poner a disposición del mismo un psicólogo del Cuerpo para atajar el problema. Se trata de un teniente de Granada que estará hasta hoy a disposición de quienes quieran entrevistarse con él. Ayer, nada más llegar al cuartel, llamó a los nueve funcionarios imputados para ofrecerles ayuda. La mayoría la rechazó, tal y como confirmaron a ABC los propios afectados, pero otros compañeros que siguen de servicio sí fueron a consultarle. Ya no quiero nada que venga de los mandos de la Guardia Civil. Llevo dos semanas dándole vueltas a la cabeza sin que nadie nos defienda y ahora creen que van a salvar la cara con un psicólogo relata uno de los imputados. Otro agente se pronuncia en sentido parecido: He tenido que tomar tranquilizantes por primera vez en mi vida y sí he hablado con un psicólogo, pero no del Cuerpo Ayer paramos a un individuo en un control de tráfico y al pedirle los papeles nos dijo que si le íbamos a hacer lo mismo que a Juan. Pero lo peor no es tener que soportar eso, sino que mi hijo me pregunté que si ahora somos malos cuenta otro agente del cuartel, que no ha pedido la baja, de momento. Hay quien nos ha sacado a relucir el GAL por teléfono, de forma anónima y tanto yo como toda la unidad ponemos las manos y la cabeza si hace falta por nuestros compañeros. Sólo actuaron como tenían que hacerlo, obliga-