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ABC DOMINGO 7 8 2005 91 las inmobiliarias y constructoras viven su lustro de oro ACS 23,80 ACCIONA 86,95 FCC 46,50 +200,88 OHL 7,91 +52,54 FERROVIAL 11,56 57,00 +142,57 URBIS 59,65 19,17 16,55 +101,04 INMOB. COLONIAL 5,75 +300,87 METROVACESA 49,04 14,88 +256,68 4,64 54,40 SACYR VALLEHERMOSO 19,38 +409,77 9,62 +261,22 15,06 +176,07 este periodo en una potencia en el sector del cemento. Aún sin compras ni fusiones, desde el 3 de enero de 2000 ha pasado de 19 euros al entorno de los 47, lo que supone multiplicar por 2,5. En el caso de Ferrovial, su apuesta ha sido, claramente, por crecer en concesiones. Aeropuertos, autopistas e incluso la gestión de parte del Metro de Londres han sido algunos de los hitos de Ferrovial en el último lustro. Su alianza en el negocio de autopistas con la australiana Macquarie potenció el proceso de internacionalización de la filial de concesiones, Cintra- -que salió a Bolsa a finales de 2004- -lo que se ha reflejado con la adjudicación de la primera autopista de peaje de Estados Unidos, la Chicago Skyway. El mercado ha valorado estas actuaciones de forma especial y Ferrovial ha sido una de las estrellas del sector. Desde enero de 2000 su cotización ha pasado del entorno de los 14,90 euros a los 59,5, multiplicando por cuatro el precio de hace cinco años. También OHL ha estado muy viva en este periodo, especialmente en su actividad internacional, tomando una posición privilegiada en México, e incrementando poco a poco su presencia en el negocio de concesiones, tanto en México como en Brasil y en Chile. El grupo ha aprovechado estos cinco años para consolidarse tras el proceso de tres fusiones que integró las anti- 7,02 de las fusiones y de los procesos de diversificación e internacionalización. Las dos grandes inmobiliarias del país, Vallehermoso y Metrovacesa, han sido objeto de sendos procesos de fusión en los que el pez chico se ha comido al grande. En el caso de Metrovacesa ha pasado de la órbita del BBVA a ser comprada por Bami, inmobiliaria que a su vez había engullido con anterioridad a otra de las clásicas Zabálburu. Respecto a Vallehermoso, salió del Grupo Santander y se fusionó con Sacyr, creando un grupo mixto integrado con construcción e inmobiliaria que, en realidad, no es tan extraño: todas las grandes constructoras tienen una división inmobiliaria en su grupo. El resultado de ambas operaciones ha sido semejante: empresas más grandes y gestionadas fuera de la óptica bancaria lo que las ha dotado de mayor agilidad, optimizando sus resultados. Una prueba de ello es que Metrovacesa ha dado un salto cualitativo importante con la compra de la francesa Gecina, una inmobiliaria patrimonialista que complementa su actividad y con la que ha creado el segundo mayor grupo europeo del sector. Tampoco tiene mucho que ver la actual ACS con la de entonces. La constructora presidida por Florentino Pérez adquirió a finales de 2003 la hasta entonces intocable Dragados que, de esta forma, también salía de la órbita del Grupo Santander. Más parecida a la del año 2000 es la actual FCC, que por cuestiones internas no ha abordado compras en el último lustro. La quiebra de Vivendi supuso un lastre en este sentido para el grupo español del que ahora parece decidido a salir, pero durante el que no ha perdido el tiempo, incidiendo en su proceso de internacionalización y el de diversificación, convirtiéndose en Internacionalización y diversificación han sido las piedras angulares de la estrategia de las constructoras El Santander vendió Vallehermoso a Sacyr y Dragados a ACS; Bami compró Metrovacesa al BBVA El récord de subida en este periodo lo tiene Inmobiliaria Colonial, que ha multiplicado por cinco su cotización guas Obrascón, Huarte y Lain en 1999. Y por último, Acciona. A pesar de ser la que menos recorrido bursátil ha tenido desde comienzos de 2000, tampoco se parece mucho a la de entonces. Era la constructora más tecnológica en aquellos días, con una participación importante en la antigua Airtel- -hoy Vodafone- -que fue liquidada a finales de 2003 con importantísimas plusvalías. Esta condición de tecnológica permitió a Acciona cotizar muy por encima del resto de constructoras, aunque también fue la única que acusó fuertemente el estallido de la burbuja. A día de hoy está completamente recuperada y cotiza en máximos, en torno a la barrera de los 87 euros, frente a los 57 del 3 de enero de 2000. En este periodo, Acciona se ha convertido en un gigante de la energía eólica tras la compra de la totalidad de EHN y ha seguido creciendo en concesiones de autopistas y ferrocarriles. En definitiva, constructoras e inmobiliarias españolas han brillado con luz propia en Bolsa en los últimos tiempos y no sólo por el boom de la vivienda. Las constructoras se han convertido en los últimos años en auténticos grupos de servicios, diversificados e internacionalizados, mientras que las inmobiliarias han reforzado sus estructuras y crecido en volumen. Y el mercado lo ha premiado en ambos casos.