Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20 Nacional DOMINGO 7 8 2005 ABC Un centenar de muertos Más de un centenar de personas ha muerto en España en los últimos quince años en tareas de extinción de incendios forestales, tanto en trabajos con medios terrestres como aéreos, tras registrarse dos nuevas víctimas ayer en sendos fuegos en Ávila y Orense. Este verano, además de las dos víctimas de ayer, ya han fallecido otras once personas, que perdieron la vida durante la extinción de un incendio que se registró en la localidad de Saelices (Guadalajara) el pasado 17 de julio. Accidentes aéreos Los accidentes de aeronaves participantes en la extinción de incendios forestales se han cobrado en España la vida de 32 personas desde 1990. La última víctima fue la registrada ayer en la localidad orensana de Medeiros, cuando se estrelló con su avioneta, un Dromader M- 18 de fabricación polaca. Un aparato del mismo modelo de avioneta se estrelló el pasado 7 de junio en el monte comunal Doade en la misma provincia de Orense, y su piloto también falleció en el accidente. cias 112 de Castilla y León por intentar reanimarle, finalmente falleció. En la extinción de este incendio, que al cierre de esta edición ya había arrasado unos 500 hectáreas de pinar, colaboraron seis helicópteros, tres hidroaviones, 20 autobombas, 16 cuadrillas de tierra, cuatro buldozer, seis cuadrillas helitransportadas, dos técnicos y tres agentes medioambientales. Como medida de precaución, un centenar de niños de una granja escuela fueron evacuados y trasladados al Colegio Público Concepción Arenal de Casavieja. Según todos los indicios, este incendio fue provocado, explicó el subdelegado del Gobierno en Ávila, César Martín. Estado en el que quedó la avioneta que se estrelló ayer en la localidad orensana de Medeiros EFE Dos muertos mientras luchaban contra incendios forestales en Orense y Ávila Otra mujer resultó herida grave al recibir la descarga de agua de una avioneta perdió la vida al estrellarse con su avioneta, mientras un miembro de un retén murió al ser golpeado en la cabeza por piedras desprendidas en una ladera ABC ÁVILA ORENSE. Un piloto de una avioneta y un miembro de un retén fallecieron, en Orense y Ávila, respectivamente, como consecuencia de los accidentes que sufrieron mientras participaban en las labores de extinción de los incendios forestales que se declararon ayer en esas provincias. El piloto- -Antonio Díaz Díaz, de unos 50 años de edad y residente en Lancara (Lugo) -resultó muerto al estrellarse su avioneta cuando sobrevolaba la localidad orensana de Medeiros, un área próxima a la frontera con Portugal. Varios testigos del siniestro explicaron a Efe que el aparato, un Dromader M- 18 de fabricación polaca, chocó con una de sus alas contra un árbol, justo cuando se disponía a largar el agua de sus depósitos sobre las llamas. A continuación, la avioneta prosiguió una trayectoria lateral, como si el piloto hubiera perdido el control, para estrellarse finalmente en una zona próxima a una carretera. Los testigos coincidieron en destacar que fue una suerte que la avioneta, que poco antes de estrellarse había repostado combustible, no llegara a incendiarse porque hubiera provocado una tragedia en la zona donde se desarrollaban las labores de extinción. b Un piloto El fallecido pertenecía a la base de extinción de incendios que la Xunta mantiene en Sober (Lugo) Antonio Díaz era un piloto experimentado, con más de 3.500 horas de vuelo, de las cuales más de 800 fueron realizadas durante labores de extinción de incendios, según explicó el consejero de Desarrollo Rural, Alfredo Súarez Canal, que se desplazó al lugar del suceso. Según fuentes la Dirección general de Montes, la avioneta accidentada tenía todos las licencias y permisos en vigor. También en Orense, otras dos personas resultaron heridas, una de ellas de gravedad, tras recibir la descarga de una avioneta que se disponía a extinguir un incendio en una finca. Anunciación Montero Carballo, de 26 años, fue hospitalizada con contusiones y traumatismo craneoencefálico, mientras que Dolores Enríquez Losada, de 74, sufrió un traumatismo leve en una rodilla, a consecuencia de la descarga del líquido contra el incendio. Un desprendimiento En otro incendio forestal declarado en la localidad abulense de Casavieja falleció Javier Tirado Rodríguez, un joven sevillano de 29 años que formaba parte de una cuadrilla helitransportada con base en la Iglesuela (Toledo) La víctima murió tras ser golpeada en la cabeza y en el costado izquierdo de su cuerpo por unas rocas que se desprendieron de una ladera. Javier Tirado fue trasladado a Casavieja aún con vida, aunque, a pesar de los esfuerzos de los médicos del Servicio de Emergen- Las Médulas, a salvo Mientras tanto, el frente del incendio de Pombriego (León) que avanzaba hacia el paraje de Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, quedó ayer extinguido y enfriado, aunque permanecían activos otros dos frentes- -Voces y Ferradillo- informó la Consejería de Medio Ambiente de Castilla y León. Según este departamento, la orografía del terreno, con pendientes muy pronunciadas, desde el 60 hasta el 100 por ciento, así como el calor que se registra en la zona, con temperaturas en torno a los 40 grados, hacen ciertamente complicado el control del incendio. Medio Ambiente aseguró que el frente de Las Médulas no llegó a amenazarlo en ningún momento porque la estrategia de extinción aplicada desde el comienzo del siniestro ha tenido como objetivo prioritario la preservación de todas las zonas habitadas y de este singular paraje. Por otra parte, ayer por la tarde el Ministerio de Medio Ambiente tenía desplegados medios aéreos y terrestres para la extinción de incendios en un total de 21 fuegos, que ardían en La Coruña, Orense, Asturias, León, Navarra, Tarragona, Salamanca, Avila, Huesca y Pontevedra. Siguen los trabajos para acabar con el fuego en los Montes de Toledo ABC TOLEDO. Tres retenes y dos equipos de maquinaria pesada continuaron ayer los trabajos en los Montes de Toledo para extinguir el incendio que se declaró la mañana del jueves y que no fue controlado hasta veinticuatro horas después. Fuentes del Servicio de Extincición de Incendios de la región informaron a Efe de que los trabajos se desarrollaron durante toda la jornada por motivos de seguridad, al tiempo que continúan las investigaciones para tratar de determinar la causa del origen del incendio. Las primeras estimaciones arrojan un saldo de entre 500 y 700 hectáreas de encina, pinar, madroños y jara quemadas por el fuego que se inició en la pedanía de Minas de Santa Quiteria del municipio toledano de Sevilleja de la Jara. El fuego que, según el alcalde de Sevilleja, José Porras, habría sido provocado, fue controlado el viernes.