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ABC DOMINGO 7 8 2005 Nacional 17 ción por la pérdida de sentido del propio recurso de casación. No sé por qué la Administración siempre habla de reducir las posibilidades de recurso como solución a su atasco... Hay que dejar de una vez por todas de adoptar medidas restrictivas y empezar a adoptar medidas de apoyo para que esa función pública se pueda desempeñar con garantías y respondiendo a la necesidad ciudadana. Lo contrario es tergiversar el sentido del servicio público. No entiendo esta ceguera de hacer política judicial para los jueces, sólo para los jueces. Hay que cambiar el chip y empezar a hacer política judicial para los ciudadanos y recordar una vez más que la Justicia no son sólo los jueces. ¿Les han consultado para hacer esta reforma? -En esta no, pero no dude que dare- mos nuestra opinión. ¿Es esta una reforma dirigida a dar satisfacción a los partidos nacionalistas? -No lo sé. Lo que sí puedo decir es que no ha habido Gobierno que no haya acometido unas reformas legislativas importantes en orden a mejorar la Administración de Justicia y llevamos ya veintiséis años sin que ninguna de ellas haya alcanzado esa inacabada tarea de mejorar sustancialmente la situación. Qué duda cabe que un Gobierno en minoría, que necesita de otras fuerzas políticas para desarrollar su acción, necesita pactar y convenir con quienes le dan su apoyo. Lo que no me gustaría es que dentro de esos pactos, legítimos, se vulnerasen principios constitucionales o éticos fundamentales o principios generales de la Justi- cia. Hasta este momento, por lo que he podido ver, de esos grandes principios no hay violentado ninguno. ¿Le parece adecuado el modelo de justicia de proximidad, con jueces no profesionales? -No me parece bien que los jueces de proximidad sean otra cosa que los jueces de carrera. No sé por qué hay que dividir la carrera judicial. La justicia de proximidad me parece una magnífica idea, pero no entiendo por qué los jueces que salen de la escuela judicial no pueden formarse en estos nuevos juzgados como primer paso. -La participación de los ayuntamientos en su nombramiento, ¿pondrá en peligro la independencia de los jueces de proximidad? -Que afecte o no a la independencia es más una cuestión personal. Lo que La implantación de los Juzgados de malos tratos no se ha hecho bien Carlos Carnicer es firme partidario de la especialización no sólo en Derecho, sino en todas las materias y, en ese sentido, aplaude la decisión de implantar Juzgados especializados en violencia de género. No por ello deja de ser crítico con su puesta en marcha que, afirma, se ha hecho mal o, más dulcemente, no se ha hecho bien En las grandes ciudades- -señala- -son escasos en número y en medios y en otros lugares donde la competencia en violencia de género se ha añadido a otro juzgado penal o de instrucción ha recargado el trabajo de ese juzgado y se le ha colapsado. Dicho esto, lo que sí es cierto es que en el ámbito jurisdiccional, la violencia de género es una especialidad muy compleja. Jurídicamente hay que combatirla desde todas las esferas del Derecho, con especialidad en matera Penal, Familia y Laboral. Desde la Abogacía nos está costando formar a los compañeros que llevan esta materia en esos tres órdenes que hasta ahora no resultaban complementarios. ¿Acierta la ley- se ha planteado una cuestión de inconstitucionalidad- cuando impone la obligatoriedad de las medidas de alejamiento en contra de la voluntad de la víctima? -Es un tema muy difícil. Creo que no es una imposición inconstitucional; prima la protección de la víctima sobre cualquier otra cosa. Pero es un criterio mío y será el Constitucional quien resuelva. veo es que no tiene sentido someter la condición de juez a determinadas veleidades políticas porque, con todos los respetos, los políticos no son un ejemplo a seguir en cuanto a la elección de determinadas personas para cargos de responsabilidad. Hace poco un vocal del CGPJ dijo que los nombramientos de magistrados del Supremo se hacían por amiguismo... Por tanto, dejar los nombramientos en manos de ayuntamientos o de cualquier otra administración pública me parece peligroso. ¿Es positiva la reforma del acceso de abogados y procuradores a la profesión? -Lo más positivo del anteproyecto es la firme decisión de establecer una formación específica de los abogados. Pero tiene que mejorar si realmente se pretende que los abogados sean la antesala de la calidad de la Justicia y tengan la misma formación que los europeos. -La Justicia de menores va siempre acompañada de polémica. ¿Deberían ser las sanciones más severas, como demandan las víctimas? -Es cierto que las víctimas no están satisfechas con la jurisdicción de menores. Es muy difícil resarcir a una persona que ha vivido un drama tan increíble como sufrir una agresión o la muerte de un familiar. Es muy difícil compensar ese dolor y hay que aceptar la crítica de esas personas. En cuanto al proceso, hay una razón objetiva que produce esa insatisfacción y es que no se permite ejercer la acusación, no sé por qué, a esas víctimas, cuando hoy existen medios suficientes para paliar el efecto que pudiera tener la función acusadora sobre el menor. Dicho esto, si nuestra Constitución y todas las leyes internacionales establecen que la finalidad de la pena debe ser la reeducación, la reinserción y la rehabilitación del delincuente a la sociedad, en el caso de los menores eso es mucho más evidente. Los menores son personas inmaduras y así tratamos a nuestros hijos, a quienes no exigimos el mismo grado de responsabilidad que a los mayores. En materia penal tiene que ser sentido por esta sociedad absolutamente igual. No se puede tratar jurisdiccionalmente a un menor como a un mayor, no sería justo. ¿Pueden llamarse matrimonio las uniones entre homosexuales? -Creo que no. Sinceramente, no entiendo ni la provocación por una parte ni el revuelo que se ha formado por la otra. Así de claro. Si los efectos son los mismos, y esa fue la reflexión del Consejo de Estado, evidentemente se trata de cumplir el principio de igualdad y, como tal, hay que reconocer a estas parejas que su convivencia es la misma que la de una pareja heterosexual. Pero no tiene por qué llamarse matrimonio. ¿Qué opinión le merece que estas parejas puedan adoptar niños? ¿Por qué no? Hasta ahora los homosexuales han adoptado niños como familia monoparental y no veo diferencia alguna a que lo hagan como pareja. La clave está en la formación de los niños. Mientras haya niños que precisen el cariño y no haya familias suficientes dispuestas a dárselo, prefiero que se formen en una pareja de homosexuales que no en un orfanato.