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16 Nacional DOMINGO 7 8 2005 ABC CARLOS CARNICER Presidente del Consejo General de la Abogacía Para negociar con ETA hay que tener muy en cuenta a las víctimas Como buen abogado, Carlos Carnicer (Zaragoza, 1948) busca la conciliación a todos los niveles. Y el terrorismo, si es para acabar con las muertes y mutilaciones no se queda fuera TEXTO: NIEVES COLLI FOTO: CHEMA BARROSO ¿Hay que negociar con ETA? -Hay que negociar con todo lo que represente beneficio. Los que llevamos un escolta detrás, sabemos lo que es eso. Otra cosa es en qué términos se haga. -Entonces, ¿a qué precio? -Evidentemente, no a un precio que minusvalore o que signifique un quebranto de los principios básicos de la convivencia; y hay que tener muy en cuenta a las víctimas del terrorismo. Pero si es para acabar con las muertes y las mutilaciones, con la sensación de angustia y de riesgo y, sobre todo, con la privación de la libertad de los muchos miles de personas que están bajo el zapato terrorista, debe intentarse. -El consenso no está fácil... -Me parece un acto de suma hipocresía que los partidos políticos se tiren los trastos en esto; todos han intentado de una u otra manera acabar con la lacra terrorista y todos han intentado la negociación. ¿Y frente al terrorismo islamista? -Se trata de un terrorismo globalizado mucho más peligroso y ahí ya no sólo va a haber que hablar de negociación, sino también de atención y apoyo, y mucho, a los países de donde viene ese terrorismo. Hemos pasado de los bloques políticos a los bloques en algo que es más elemental: el bloque de la pobreza y de la marginación y el bloque de la opulencia. Y eso ha sido un error muy grave cometido por Occidente que hay que enmendar. Hay un fenómeno incomprensible para mí, y es cómo personas que muchas veces tienen carreras universitarias pierden su mayor valor, que es la vida, por un ideal Eso que a lo largo de la Historia hemos llamado héroes, en este momento están empleados para hacer daño. Por lo tanto, si no partimos del reconocimiento de nuestros errores, que han sido muchos y muy graves, no recuperaremos el tiempo perdido. ¿Cree que el terrorismo islamista es hijo de la sociedad occidental? -No diría que es hijo; diría que es reflejo del odio que ha generado la socie- DESCENTRALIZACIÓN DEL CGPJ Hay funciones del CGPJ que perfectamente pueden aplicarse desde órganos autonómicos REFORMA DEL SUPREMO Dejar al Tribunal Supremo sólo como referencia doctrinal no va a ser aceptado por los ciudadanos ADOPCIÓN POR HOMOSEXUALES Es mejor que los niños se formen en una pareja de homosexuales que en un orfanato MENORES No sería justo tratar jurisdiccionalmente a los menores de la misma manera que a los adultos dad occidental. Por eso, gran parte de la responsabilidad, no toda, es nuestra. Se han generado diferencias ideológicas, económicas, sociales y culturales tan radicales, que ahora resultan muchas veces irreconciliables. ¿El camino es la alianza de las civilizaciones -No sé si es posible una alianza de civilizaciones. Es posible no tanto una alianza de culturas sino una cultura nueva universal basada en el respeto a los derechos fundamentales y en la ayuda de los que la pueden dar a los países que necesitan esas condiciones de libertad, igualdad, derecho a la educación derecho a la vida, a la integridad, a la sanidad, a la cultura... Por tanto, una nueva cultura universal basada en los derechos y libertades de las personas, y colgando de todo eso, la ne- Carnicer cree un error dirigir la política judicial más a los jueces que a los ciudadanos cesaria colaboración entre todos los países. -El Gobierno ha puesto la semilla para que las Comunidades Autónomas tengan su consejo autonómico de justicia. ¿Cabe en la Constitución? -En la Constitución caben muchas cosas. Lo que no se puede es legislar todo lo que cabe en ella; y otra cosa es que sea conveniente. Los Consejos de Justicia son perfectamente posibles en este momento. Si el temor es que le quitan protagonismo al CGPJ, tampoco es que el funcionamiento del CGPJ sea satisfactorio. Hay funciones del CGPJ que pueden estar descentralizadas como en cualquier administración pública y aplicarse desde órganos autonómicos. ¿No se pondría en peligro la unidad del Poder Judicial como elemento vertebrador del Estado? -No. Hay que preservar la unidad del Poder Judicial, que es único. Pero, ojo, el CGPJ no es Poder Judicial. El Poder Judicial lo ostentan, según nuestra Constitución, los jueces, todos y cada uno de los jueces. El CGPJ es la administración pública que atiende y tutela la independencia del Poder Judicial y los medios con los que éste debe contar para ser posible; y eso es otra cosa. Lo que hay que mantener unido y sin resquicios es el tercer poder del Estado, el Poder Judicial. Pero la administración pública que atiende eso se puede descentralizar como cualquier otra. -Otra parte de la reforma es la que modifica las competencias de los tribunales superiores de justicia y del Tribunal Supremo... -Aquí tengo el corazón dividido porque por una parte soy consciente de que los tribunales superiores de justicia deben tener más competencias, pero por otra parte, creo firmemente que el Tribunal Supremo no sólo debe ser unificador de doctrina sino que debe tener competencias específicas en vía casacional con efectos directos en el negocio jurídico que está ventilando. Los ciudadanos no van a entender que les den la razón en el Supremo y que eso no tenga eficacia en su caso concreto. Al mismo tiempo, los tribunales superiores de justicia son el techo de la administración de Justicia en las Comunidades Autónomas y en este momento ya tienen la última palabra en todas las cuestiones que están reguladas dentro de la Comunidad. Ahora bien, este proyecto de que tengan la última palabra en todo y dejar al Supremo sólo como referencia doctrinal, no va a ser aceptado por la ciudadanía. ¿Se trata de un desapoderamiento del Supremo? -No sé si es un desapoderamiento. Pero yo hablo en nombre de mis clientes, que son los ciudadanos. Si a partir de ahora yo les digo que cabe recurso ante el Supremo pero que si nos da la razón eso no va a significar que la resolución se vaya a cambiar, me van a decir que para qué ir al Supremo. Esa reacción del ciudadano es la que puede vaciar de contenido al Tribunal. No es tanto una privación ex lege de las competencias, sino un vaciamiento de fun-