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50 Cultura SÁBADO 6 8 2005 ABC (Viene de la página anterior) Mickey, Frank dijo: ¿El tío de Nueve semanas y media? Yo le contesté: Tienes que conocerle Y Miller lo conoció. Y se quedó literalmente patidifuso, según relata un párrafo más abajo: Mickey entró como un huracán y casi se lleva la puerta por delante. Entonces escribí una nota: He conocido a Rourke. Es Marv Y se hizo totalmente con el personaje. Con la ayuda del excelente trabajo realizado por Greg Nicotero con las prótesis se parece como una gota de agua a los dibujos del cómic. Estaba alucinado al ver cómo mi chico se había transformado en un personaje real. Incluso se me hacía raro Al recordarle estas anécdotas al propio Rourke, éste vuelve a sonreír y a hablar con voz de Conan: Son muy buenos chicos. Y eso que a Miller le tomaba mucho el pelo en el rodaje, pero también admiro mucho su trabajo, es un creador realmente sensible Ciudades de pecado Y es que no se puede evitar lanzar similitudes entre el killer Marv que desborda la gran pantalla y el currículo del propio Rourke. Así que se las lanzamos a él y nos apartamos, por si la onda expansiva. No lo dirá porque Marv es alcohólico, ¿no? Bueno, él también ha tenido su pasado y yo también he conocido algunas ciudades de pecado aunque no sabría con cuál quedarme. Todas tienen su aquél confiesa con serenidad, a pesar de que gastar una camisa como la que luce debe poner nervioso al más templado. Apartado del glamour envenenado de la Meca del cine no tengo ni idea de lo que se cuece hoy día en Hollywood ni me interesa sin tatuajes nuevos y con su Harley criando polvo en el garaje, la vida y la carrera del casi cincuentón Rourke parecen haber entrado en un camino recién asfaltado y sin los baches de antaño: Ahora acabo de rodar con Tony Scott y me encantaría trabajar en la secuela de Sin City a pesar del maquillaje Y lo que es más importante: Ya soy capaz de mirarme al espejo y reconocer a alguien que fue un niño estúpido y ahora ha cambiado por completo Palabra de Johnny el Guapo. FRANK MILLER Y SU MUNDO DE SOMBRAS ANA MERINO uando Frank Miller llegó en 1976 a la ciudad de Nueva York buscaba el rastro de una escenografía urbana que había idealizado desde niño a través de los cómics y el cine. Venía huyendo de una adolescencia amarga, rodeada de bosques en el corazón del estado de Vermont. Frank Miller anhelaba respirar el aire de la gran ciudad impregnado de millones de sombras desconocidas. Rápidamente la ciudad de Nueva York se aprendió las pisadas de ese joven artista que quería dibujarle el alma a las aceras y a los coches, y miraba los instantes con ojos de viñetas. Frank Miller comienza su carrera junto a los superhéroes. Entre 1979 y 1983 hizo que Daredevil renaciese de sus cenizas, y en 1986 reinventó a Batman en The Dark Knight Returns Es un artista que se siente cercano a los superhéroes que no tienen superpoderes extraordinarios. Daredevil y Batman eran héroes contradictorios que tenían que valerse de sus intuiciones para combatir el mal. Sus poderes eran limitados y vivían el secreto de su identidad en los márgenes herméticos de la oscuridad. Probó fortuna en Hollywood escribiendo la continuación de la película C RoboCop (1990) Miller recordará esa parte de su vida en la ciudad de Los Ángeles como un purgatorio. Pero esa época desalentadora de casas bajas y edificios polvorientos rezumando calor trazó de forma inconsciente la geografía de un nuevo cómic. Miller siempre había querido crear historias de ciudades opacas con personajes criminales y torturados, y de este modo indagar en las posibilidades gráficas del género negro. Sin embargo tuvo que esperar a una época en la que pudiese sentirse libre de las presiones de la audiencia o los grandes sellos editoriales. Fue en 1992 cuando comenzó a aparecer su serie Sin City para muchos el cómic más personal y auténtico de Miller. Sin City abrió un nuevo espacio estético que demostraba las posibilidades extremas del uso del blanco y negro. Heredero de la tradición del Manga y el cómic norte- Siempre había querido crear historias de ciudades opacas con personajes criminales americano, quería buscar un término medio entre ambos estilos. El espacio que llena la tinta negra se apropiaba de las páginas y alargaba las viñetas. Frank Miller, que se había formado con la fantasía heroica, ahora la llevaba a los extremos de la ficción violenta tratando de reinventar el género negro en el contexto del cómic. La ciudad de Sin City se abraza al pulso de Frank Miller y se atreve a quebrarse en líneas animadas, a convertirse en trazos de personajes tristes que morirán odiando eternamente. Sin City es un cómic lleno de derrotas, de hombres y mujeres deshumanizados en una ciudad donde las noches son inmensas, secas y sin viento. Los coyotes mezclan sus aullidos con los sonidos intermitentes de las sirenas de los coches de policía. Nadie duerme y el amor es un negocio que se mezcla con la muerte. Otros trabajos de Frank Miller son Ronin (1983) Elektra: Assassin (1986 87) Daredevil: Born Again (1986) Batman: Year One (1987) Elektra Lives Again (1990) 300 (1998 99) o The Dark Knight Strikes Again (2001- 02) Obras todas ellas de reconocido mérito e incuestionable talento. Sin embargo, Sin City rompe las barreras de las convenciones gráficas y se nutre de los fantasmas que habitan en el propio Frank Miller. Sus sueños son pesadillas violentas de matices góticos que alimentan el ansia de una ciudad desesperada donde nadie se salva, donde nadie se redime, ni siquiera el lector.