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22 SÁBADO 6 8 2005 ABC Internacional El primer ministro británico, Tony Blair, en la rueda de Prensa celebrada ayer en Londres en la que explicó sus principales medidas antiterroristas EPA Tony Blair anuncia que se deportará a los extranjeros que inciten a la violencia El primer ministro británico anuncia una batería de drásticas medidas para combatir el terrorismo b Algunas organizaciones de derechos humanos condenan que se expulse a sospechosos radicales que podrían ser torturados después en sus países de origen MARCELO JUSTO. SERVICIO ESPECIAL LONDRES. En su rueda de Prensa mensual, el primer ministro británico, Tony Blair, presentó ayer una contundente batería de propuestas en respuesta a los atentados del 7- J y el 21- J. El primer ministro indicó que se deportaría a los extranjeros que promuevan o glorifiquen la violencia y el terrorismo. Las reglas de juego han cambiado. Que a nadie le quepa duda dijo un sombrío Tony Blair. El primer ministro anunció que se cerrarán varias librerías y páginas web, y que se ilegalizarán algunos centros islamistas. La pertenencia a tales grupos o recogida de fondos para los mismos será delito bajo las nuevas enmiendas que se introducirán a la legislación antiterrorista. encuentra la de devolver a su lugar de origen a personas con vínculos extremistas, aun en caso de riesgo de ser torturados. Según el Gobierno, se firmarían acuerdos con países como Argelia y Líbano para asegurar que los deportados no serán torturados tras la deportación, pero organizaciones de derechos civiles como Liberty condenaron la propuesta. La directora de la organización Shami Chakrabarti indicó que si las autoridades tienen pruebas de que alguien incita al terrorismo, debe llevarlo ante la Justicia británica. Mover a la gente de un lado a otro no es una respuesta a la seguridad nacional o global indicó Chakrabarti a la BBC, Las medidas tuvieron una acogida positiva entre algunas organizaciones musulmanas. Omar Farooq, de la Sociedad Islámica de Gran Bretaña, indicó que ya es hora de que Gran Bretaña adopte medidas para lidiar con el extremismo. Estamos muy frustrados de que mucha gente, en nombre de nuestra religión, esté causando tanto daño y nos complique la vida en nuestra sociedad señaló Farooq. En el centro de la mira gubernamental se hallan grupos como Hizb ut- Tahir y Al- Muhajiroun. El primero es una organización radical, ilegal en Alemania y Holanda, que se define como no violenta, y se propone sustituir los Gobiernos occidentales por un califato moderado que evite los extremos del régimen Talibán. El grupo se negó a condenar los atentados del 7 de julio y TERROR Y XENOFOBIA JOSÉ MANUEL COSTA A Regulación de derechos humanos Blair señaló que el Gobierno rechazará solicitudes de asilo de personas vinculadas al terrorismo y dejó en claro que, si es necesario, modificará la legilación vigente sobre derechos humanos. Si surgiera algún obstáculo legal a estas medidas, modificaremos la ley de derechos humanos dijo. Entre las medidas más polémicas se veces las palabras se repiten sin sentido alguno, simplemente porque sí, porque es la cantinela másfácil deseguir ysimulauna apariencia de opinión. Algo así sucede con las continuasalusionesal ejemplar proceder de los británicos tras los atentados que el pasado 7 de julio se llevaron por delante las vidas de 56 personas. En realidad, el comportamiento de los ciudadanos, después de las primeras horas de shock, ha distado mucho de lo admirable. Junto al hecho principalísimo de su trágica muerte, el ajusticiamiento del electricista brasileño Jean Charles de Menezes puso de manifiesto aspectos nada agradables en la población británica. Aparte de la actuación policial, lo que de verdad dejaba helado era leer las opiniones de la población media en las primeras páginas de la BBC y otros medios abiertos a la opinión pública. El tenor casi unánime apoyaba sin reservas el ajusticiamiento y podía resumirse en una frase tremenda y muy repetida: ¡Que no hubiera corrido! Casi ninguna condolencia hacia la víctima. ¿Es esto admirable? ¿Que para lograr una ficción de seguridad estemos dispuestos a justificar la muerte de alguien que se asusta o, simplemente, llega tarde al trabajo? ¿Nadie se preguntaba cómo es posible que si Menezes estaba siendo seguido desde su casa y tenía una apariencia tan amenazadora, no se le detuviera antes, en una calle cualquiera? No, nadie preguntaba algo tan básico, la mayoría encontraba algo de tranquilizador en la muerte. Pero eso no es todo. Que Zaki Badawi, decano del Muslim College de Londres y presidente del Consejo de Mezquitas e Imanes de Gran Bretaña, haya recordado que la sharia permite que las mujeres salgan a la calle sin velo para evitar agresiones, indica hasta que punto la reacción británica ante los atentados ha sido dar rienda suelta a la xenofobia. Según la Policía, se han registrado 269 crímenes xenófobos en las tres semanas posteriores al 7 de julio, comparado con 40 en julio de 2004. Ha de tenerse en cuenta que estas cifras sólo recogen agresiones serias y denun-