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6 Opinión SÁBADO 6 8 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA OSWALDO JOSÉ PAYÁ SARDIÑAS CIERTA PROTECCIÓN José Montilla, ministro de Industria, Comercio y Turismo, sólo le falta dejarse crecer la barba para convertirse en un Jano perfecto. Tiene, como el dios romano, dos caras y la función principal de guardar las puertas. Lo que no queda claro con Montilla, que nadie es perfecto, es si la puerta que guarda es la del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero o, en su condición de secretario general, las del PSC de Pascual Maragall. A los dos les convirtió en presidentes de sus respectivos Gobiernos haciendo uso de su condición de charnego bien aclimatado a los usos melífluos de la política en Cataluña y, dando y tomando de ERC, ahí sigue, con un pie en la trastienda M. MARTÍN del Parlament y el otro en FERRAND un Gobierno al que sólo se le nota que está de vacaciones por las ocasionales residencias de sus miembros. En una de esas entrevistas caniculares que suele aprovechar el poder para ir haciéndonos a la idea de lo que nos espera, Montilla ha definido España como una isla energética y, por ello mismo, el ministro considera imprescindibles las interconexiones con Francia, Portugal, Marruecos y Argelia. Eso, sin duda, está muy bien; pero, ¿no sería de mayor utilidad y provecho transformar la isla en manantial energético? En lugar de ir sembrando el paisaje de molinillos y otros inventos de la Física recreativa, de poca producción y menor utilidad, ¿no habrá llegado la hora, aunque sea con el llanto de los ecologistas delirantes, de instalar las centrales nucleares que le pongan punto final al déficit energético nacional? ¿Hay otro sistema? Mientras tanto, Montilla- ¡no faltaba más! -habla de ofrecerle una cierta protección a los consumidores. Incapaz, como buen socialista, de confiar en el mercado no empuja la liberalización de un sector que el PP se limitó a privatizar y, puestos a la mandanga, nos avisa del posible establecimiento de unas tarifas progresivas para el consumo doméstico lo que, en gran paradoja, es el método más injusto y reaccionario de todos cuantos- -siempre inútiles- -tratan de limitar el consumo en función de los precios. El que pague más quien más consume no es nada social No sólo porque las necesidades de cada hogar son diferentes en función de sus circunstancias; sino, sobre todo, porque una tarifa en tramos castiga al pobre y deja indiferente al rico, dicho sea en el lenguaje demagógico al que nos tienen acostumbrados los compañeros, y compañeras, del ministro. Toda solución a los problemas de consumo que no llegue por el camino de las normas del mercado libre, de la competencia, de las leyes de la oferta y la demanda- -siempre con el correcto arbitraje del Estado para que triunfe el juego limpio- será una mala solución y, con mayor frecuencia, un camino eficaz para la complicación y empeoramiento del problema. Mejor que una cierta protección un mercado cierto. A EL DIÁLOGO NACIONAL, EL CAMINO DEL CAMBIO PARA CUBA El autor explica en qué consiste el Diálogo Nacional que ha dado la oportunidad a todos los cubanos, por primera vez, de expresar sus opiniones sobre el camino a seguir en una transición. El Diálogo manifiesta claramente que los cubanos tenemos derecho a los derechos XISTEN muchos mitos sobre Cuba, muchas predicciones sobre su futuro, pero hasta ahora los ciudadanos no habían tenido la oportunidad de expresarse. Por primera vez en muchos años se convoca a los ciudadanos para que ellos mismos ofrezcan sus opiniones sobre la transición y señalen el camino hacia ese futuro. Este es el Diálogo Nacional. Como es conocido, la campaña por el Referendo del Proyecto Varela ha logrado más de 25.000 firmas de ciudadanos que reclaman sus derechos, y a pesar del encarcelamiento de decenas de sus activistas, esta campaña continúa. Pero los cubanos no sólo quieren los derechos que demanda este proyecto, sino diseñar la sociedad en todos los campos de la vida, social, política, económica y cultural, ahora totalmente controlados por el Estado, ya que viven bajo el totalitarismo real. Los cubanos quieren que se oiga su voz al diseñar la Transición. El Diálogo Nacional fue anunciado en diciembre de 2003. En mayo de 2004 comenzó la participación de los cubanos que viven dentro y fuera de Cuba. Miles de cubanos, reunidos en círculos de diálogo, en familias o individualmente, han discutido un Documento de E Trabajo que sirve como instrumento para el debate sobre la Transición. Se han procesado más de 3.000 opiniones colectivas e individuales, por comisiones que se han formado para redactar cada uno de los temas: Cambios Económicos, Políticos e Institucionales, Asuntos Sociales, Salud Pública y Medio Ambiente, Reconciliación, Fuerzas Armadas y Orden, Medios de Comunicación, Educación, Ciencia y Cultura, y Reencuentro con el Exilio. Como resultado de las consultas dentro del Diálogo Nacional, estas comisiones harán propuestas de redacción sobre los diferentes temas a una comisión encargada de redactar el Programa de Transición que será presentado a toda la sociedad en los próximos meses para la reflexión y preparación de la transición. El Diálogo Nacional tiene éxito en ayudar a los cubanos a vencer dos grandes miedos: el miedo al régimen porque este proceso no se realiza en la perestroika, sino bajo la represión y desafiando la intolerancia oficial. Esto significa liberación psicológica. Se supera también el miedo al cambio, ya que se derriban los mitos sobre un final catastrófico y participan tanto la mayoría pobre, como cubanos de todas las -Las que se acercan por la derecha son pateras por estribor; las de la izquierda, pateras por babor; las de adelante, pateras por proa, y las de atrás, pateras por popa.