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42 Sociedad JUEVES 4 8 2005 ABC La NASA completa su pionera reparación en órbita, pero detecta problemas adicionales Houston estudia la posibilidad de que los astronautas realicen un cuarto paseo espacial b Las milimétricas observaciones del Discovery encuentran otra inquietante protuberancia, justo debajo de una de las ventanillas frontales en la cabina de la nave PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Un pequeño parcheo espacial, un gran respiro temporal para los responsables de la misión del Discovery El astronauta Steve Robinson, durante lo que ya empieza a conocerse como el paseo del siglo logró ayer completar una reparación histórica en la panza del transbordador para eliminar dos cintas de relleno fuera de lugar que amenazaban el muy calibrado perfil aerodinámico de la nave. Pese a las previsiones de tener que utilizar fórceps, tijeras y hasta una sierra de arco si hubiera sido preciso, al final Robinson fue capaz de eliminar el problema aplicando una gentil presión con su mano derecha, en una maniobra comparable a extraer un recibo de un cajero automático. Pero en el espacio, cualquier apariencia de sencillez resulta especialmente engañosa. Lo que sería un rutinario proyecto para cualquier amante del bricolaje, a 321 kilómetros sobre la superficie terrestre se convierte en una tarea extremadamente complicada en un ambiente de gravedad cero, con brutales cambios de temperatura de acuerdo a la posición del Sol, el vértigo que supone la constante singladura del transbordador a 480 kilómetros por hora y las dificultades de llegar hasta la zona de reparaciones situada cerca de la compuerta del tren de aterrizaje delantero sin causar daños adicionales en las 24.300 losetas térmicas que recubren el Discovery De hecho, la tripulación ha sido la primera durante esta semana en expresar reparos ante esta pirueta sin precedentes. Stephen Robinson Astronauta del Discovery Robinson, ayer, se dirige hacia el morro del Discovery para repararlo Manitas precoz y guitarrista Steve Robinson, encargado de reparar sobre la marcha el transbordador Discovery es un veterano astronauta de 49 años que compagina su carrera con su afición musical como guitarrista de una banda de rock formada con otros compañeros de la NASA. Al concluir ayer con éxito su maniobra, un parcheo que no tiene precedentes en toda la historia de los transbordadores espaciales, su colega japonés, Soichi Noguchi, le jaleó advirtiéndole que nos hemos entrenado para este reto durante cuatro años y te vas a pasar los próximos cuatro años firmando autógrafos El historial de manitas de Steve Robinson, aficionado desde niño a todo lo que esté relacionado con volar, se remonta a los trece años, cuando se hizo con unas viejas tuberías para irrigar jardines y construyó, con sus propias manos, su primera aeronave: una combinación de planeador y cometa con la que realizó su bautismo aéreo desde una colina de California. Afición mecánica que sigue practicando en la actualidad en su casa y trasteando con viejos motores de aviones, aunque ahora su hobby está respaldado por un doctorado en ingeniería obtenido en la Universidad de Stanford. su colega y servir como repetidor de instrucciones en caso de emergencia. La reparación ha tenido lugar durante el tercer paseo espacial previsto para esta singladura del Discovery Casi siete horas en las que Robinson y Noguchi se han ocupado también de la Estación Espacial Internacional, significativamente afectada desde hace dos años y medio en su calendario de construcción por la tragedia del Columbia Noguchi, además de colocar en posición una serie de experimentos científicos, ha ayudado a desplegar una plataforma de tres toneladas necesaria para avanzar ese ralentizado proyecto internacional que no puede completarse sin la capacidad de carga de los transbordadores de la NASA. Dentro de esa tradición universal por la que los problemas nunca vienen solos, los ingenieros de la NASA han empezado a debatir la importancia de ciertos daños detectados en la parte ex- terior de la cabina del Discovery Las observaciones realizadas tras el lanzamiento desde Cabo Cañaveral indican un problema adicional de aislamiento fuera de lugar, justo bajo la ventanilla frente a los mandos utilizados por la comandante Eileen Collins. Esta protuberancia ha vuelto a plantear el recurrente debate de seguridad sobre riesgos inaceptables durante la maniobra de reentrada a la atmósfera terrestre. Los temores de Houston se centran en la posibilidad en que parte de esta especie de manta aislante (de unos cincuenta centímetros de largo por diez Durante la salida, que duró siete horas, también se realizaron reparaciones en la Estación Espacial Cien especialistas Encaramado a la grúa- robot de la Estación Espacial Internacional (ISS) Robinson ha retirado las dos protuberancias en una secuencia exacta de movimientos coreografiada desde Houston con ayuda de dos centenares de especialistas. Matemático ballet también protagonizado por Jim Kelly, un top gun de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que se ha encargado de manejar el mecanizado brazo clave desde el interior de la Estación Internacional. En el exterior de la ISS también se encontraba el miembro japonés de la tripulación, Soichi Noguchi, dispuesto a ayudar a El astronauta llevaba esta segueta, que no llegó a utilizar AP