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32 Madrid JUEVES 4 8 2005 ABC SE DICE SE COMENTA LA POLÍTICA DE VIVIENDA Antes de irse de vacaciones, Esperanza Aguirre no se ha olvidado de poner los deberes del nuevo curso a sus consejeros. Entre las principales preocupaciones de la presidenta se encuentra cómo difundir a los cuatro vientos que la política de vivienda es ya una de las realidades palmarias de su Gobierno. Por ello, Mariano Zabía tiene el encargo de ponerse manos a la obra y encauzar una gestión que permita visualizar los proyectos acometidos. Ignacio González también estará encima para que la idea penetre cual lluvia. MADRID AL DÍA EL PP MIRA AL SUR No hay unanimidad entre las voces más autorizadas del PP madrileño sobre el papel que se está jugando para la recuperación electoral en el sur de la Comunidad, auténtica debilidad del granero de votos. Los más oficialistas destacan que el papel de las gestoras, la influencia de los Consejos de Gobierno y las visitas de Aguirre van aportando un nuevo clima. Quienes son más heterodoxos opinan, en cambio, que el nuevo giro en la organización regional no se ha reflejado en un aldabonazo y, por ello, ven complicada la reelección. DISPOSITIVOS MANUEL MARÍA MESEGUER A LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Bus VAO Para los madrileños sin segunda residencia en sierra o playa, el uso del carril Bus VAO se convierte en verano en un ruta habitual. Su acceso a la salida de Madrid es bien sencilla, ya que un par de pancartas electrónicas nos avisan de su disponibilidad o no, lo que depende del día y de los flujos de tráfico. El problema del acceso a la vuelta por la noche es distinto. Para los que solemos venir de la carretera del Escorial, a la llegada a las Rozas, hemos de decidir si entramos en la autopista o si seguimos por el carril Bus VAO. Para esto, tenemos que llegar a una rotonda difícil de cruzar. Si el acceso está cerrado, la alternativa es circular durante un par de kilómetros por una vía estrecha paralela a la autopista, hasta que se nos permite el acceso a ésta. De la dichosa rotonda hasta esta alternativa, hay solo un centenar de metros. Para empezar, algo tan sencillo como poner una luz, roja o verde, en uno de los paneles indicativos (que ya existen) bastaría para que podamos tomar la decisión correcta en el momento oportuno. Aparte de esto, la circulación por el carril no es sencilla, ya que la gente va como loca (hasta los autobuses llevan velocidad excesiva) y ni siquiera se hace caso al número mínimo de dos personas. José María Segovia Cabrera CHEMA BARROSO Ruido de Barajas Vivo en Ciudad Santo Domingo, Algete, donde soportamos desde hace años el molesto ruido de los aviones de Barajas. Superan los 70 decibelios, aunque lo permitido es 56. Nos desquicia los nervios. Aquí vivimos 5.000 personas. Ahora, la situación es aún peor, porque los aviones han pasado a despegar por la Radial 3, más cerca de nosotros. Este cambio lo que busca es alejar el ruido de otra zona, para poder urbanizar allí. Pilar Garcia Sanz El centro Pérez Galdós, cerrado La mañana del 1 de agosto de 2005, a las 11 horas, sin previo aviso, encontramos en la puerta del centro de mayores Pérez Galdós del distrito de Retiro un cartel que decía así: Este centro cerrará todo el mes de agosto por vacaciones El centro siempre ha estado abierto durante todo el año, salvo por obras, por lo que me sorprende las causas de este nuevo proceder. El cartel es toda la información que tenemos los usuarios del centro. Jamás pensaba que a los mayores, en este mes de calor, nos iban a dejar abandonados, sin posibilidad de reunirnos ni protegernos de las fuertes temperaturas en estos locales climatizados. Espero que el Ayuntamiento recapacite y vuelva a abrir el centro. De lo contrario sería el responsable de lo que a las personas mayores nos pueda suceder. De todas formas, felices vacaciones a todos; yo las pasaré, si es que las paso, en mi casa, sin compañeros de partida y abanicándome. Lucas Pérez Torrijos Respuesta sobre los centros escolares En relación con el escrito de José Julio García Izquierdos, publicado en esta sección el pasado 24 de julio, en el que plantea sus quejas por el reciente proceso de admisión de alumnos en centros públicos, y como responsable de coordinar este proceso, quiero indicar lo siguiente: la Consejería de Educación viene garantizando desde que asumió las competen- cias en materia educativa, un puesto escolar sostenido con fondos públicos a todos los solicitantes para el segundo ciclo de educación infantil (de 3 a 6 años) aunque dicho nivel no tiene carácter obligatorio para las familias. Con el fin de facilitar el desarrollo y garantizar la transparencia del proceso de admisión de alumnos, la Consejería ha introducido en la última edición importantes novedades, entre ellas: 1. La solicitud de información fiscal a la Agencia Tributaria para calcular la puntuación por el apartado de renta anual per cápita de la unidad familiar. 2. La solicitud, en el caso de Madrid capital, de información por vía telemática correspondiente al domicilio de empadronamiento de la unidad familiar. 3. La necesidad de acreditación de cualquier enfermedad crónica del aparato digestivo, endocrino o metabólico, por un médico especialista. Estas medidas, además de simplificar la documentación que debían aportar las familias, estaban destinadas a incrementar la fiabilidad y transparencia del proceso en su conjunto, que igualmente cuenta con las necesarias garantías para la presentación de reclamaciones y recursos en el caso de que alguna persona considere que sus derechos han sido lesionados. Con todo ello, la Consejería de Educación cumple el compromiso de mejora de los procedimientos y atención al ciudadano, que igualmente será la principal preocupación y objeto de atención de cara a futuros procesos de admisión de alumnos en centros sostenidos con fondos públicos. Para cualquier consulta o aclaración sobre este tema estoy a disposición de los ciudadanos madrileños. Javier Restán Martínez Director general de centros docentes penas se otea un puente de varios ojos o una operación salida, medio Madrid planea la huida y permite a las autoridades pertinentes lucirse con unos dispositivos de huida- retorno tan depurados que cada vez son más los madrileños que pasan un cuarto de sus vacaciones no ya en un minipiso Trujillo, sino en los tres metros cuadrados de su automóvil. El último gran atasco de la autovía de Valencia ha supuesto para los presidentes autonómicos de Madrid, Valencia y Murcia la sorprendente revelación de que al regreso del playón Mediterráneo que se abre entre Castellón y Almería se termina cayendo en un embudo de 169 kilómetros que lleva construido al menos una quincena de años. Parece que anduviéramos en un juego de revelaciones sucesivas, como la que les iba a sobrevenir a quienes fueran cazados por aquellos coches de policía camuflados, que, al decir del director general de Tráfico, el señor Pere, tan pronto se vieran sus destellos y se oyeran sus altavoces llevaría a reconocer al conductor: La he cagao Su entrada en funcionamiento coincidió con uno de los mayores atascos que se recuerdan. Cada vez que ocurre algún acontecimiento de tráfico rodado moderadamente insoportable la escandalera de los medios de comunicación trata de subrayar la torpeza de los responsables y la carencia de infraestructuras. Vienen luego las excusas hasta que resurge la misma situación, con similares o peores consecuencias, como si alguien se complaciera con cerril insistencia en aumentar el estropicio de ediciones anteriores. Con ocasión del puente- trampa de Santiago Apóstol, las explicaciones trataron de ocultar como siempre la inutilidad del dispositivo montado. Cada año y en semejantes fechas las cuatro o cinco horas de viaje a las playas se multiplican por tres o por cuatro se hayan previsto o no los correspondientes operativos especiales La lenta caravana apenas circula y sólo el sol y el tedio acompañan a los trashumantes de la sociedad del bienestar. Ni un guardia civil a la vista, que los reservan dentro, por el calor. Ni un helicóptero que sobrevuele el cementerio de automóviles. Ni un destello. Ni un altavoz. El dispositivo es ya un fin en sí mismo y parece cercano a conseguir su objetivo secreto: atraparnos a todos en las autovías en un cepo sin escapatoria.