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24 Internacional JUEVES 4 8 2005 ABC Sharón está dispuesto a dar una última oportunidad a las negociaciones con Irán encabezadas por la Unión Europea, aunque crea, y así lo dicen sus máximos responsables políticos y militares, que están condenadas al fracaso. Los ayatolás en el selecto punto de mira del Israel atómico POR JUAN CIERCO, CORRESPONSAL Colonos surfistas amenazan con un suicidio colectivo en Gaza b Ultranacionalistas israelíes logran sortear el despliegue policial y militar y penetrar en los asentamientos judíos de Gush Katif, muy cerca de donde están los surfistas J. CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. La consigna está dada. El plan, diseñado. Las intenciones, claras. La amenaza, sobre la tabla de surf. Jóvenes colonos judíos, aficionados al surf, estarían dispuestos, según publicó ayer el diario Haaretz, a protagonizar un suicidio colectivo durante la evacuación israelí de Gaza, penetrando con sus tablas en el mar para no regresar nunca pasto del Mediterráneo. Los jóvenes, de entre 16 y 21 años de edad, habrían advertido a distintas personas de sus intenciones. Ami Shaked, jefe de seguridad de Neve Dekalim, el mayor de los asentamientos judíos de Gaza, está ya al corriente de los propósitos de los jóvenes colonos y ha manifestado su deseo de hablar con ellos para convencerles por las buenas de que desistan de sus planes: Lo tengo muy claro, si no lo consigo por las buenas les pegaré un tiro en las piernas para evitar que puedan hacer surf La noticia, por llamativa, no ha pasado desapercibida en unos días de particular tensión en la zona, con repetidas manifestaciones de protesta de los ultranacionalistas israelíes a las puertas de Gaza, tomadas por quince mil policías y soldados hebreos. Los unos pugnan por colarse de rondón en Gush Katif los otros se despliegan para impedir que nadie entre en una zona militar cerrada, salvo para los 8.200 residentes. Según informaciones recogidas ayer por France Presse, grupos aislados de ultranacionalistas israelíes habrían logrado, a través de caminos apartados y ayudados por soldados religiosos, burlar la vigilancia policial y militar. JERUSALÉN. No toleraremos que Irán se convierta en una potencia nuclear Con estas palabras, en una entrevista publicada este domingo por ABC, Ariel Sharón dejaba tan claro como en él es habitual la posición de Israel y de paso de su sempiterno socio en la región, Estados Unidos, sobre el desarrollo nuclear del régimen de los ayatolás Por el momento, Tel Aviv ve los toros veraniegos desde la barrera. Con preocupación, con interés, contrariada por las últimas noticias llegadas desde Teherán donde se apuesta sin disimulo por la reanudación del programa atómico en colaboración con los expertos rusos. Israel está dispuesto a dar una última oportunidad a las negociaciones diplomáticas encabezadas por la Unión Europea, aunque crea, y así lo dicen sus máximos responsables políticos y militares, que están condenadas al fracaso. Sharón y su ministro de Asuntos Exteriores, Silván Shalom, consideran muy urgente dar un paso al frente y llevar el caso atómico iraní ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el mismo que en repetidas ocasiones ha fallado en contra de los intereses de Tel Aviv sin que le importara demasiado a los Gobiernos hebreos. Ariel Sharón en la inauguración del puerto de Ashdod, el martes pasado en este caso a partir un piñón nuclear. Así, según diversas fuentes hebreas que prefieren mantener el anonimato consultadas por ABC, Israel dispondría en la actualidad de 5.000 bombas inteligentes teledirigidas por un satélite local, bombas adquiridas por 265 millones de dólares a Estados Unidos. De esas 5.000 bombas, 500, de una tonelada, serían antibunker Blu- 109 capaces de destruir las instalaciones nucleares iraníes bajo tierra. Asimismo, las Fuerzas Aéreas hebreas dispo- AP Visto bueno internacional Sin embargo, tanto Sharón como Shalom son conscientes de que para entrar en acción y parar los pies a Teherán con hechos, resulta imprescindible transitar por la sede de la ONU en Nueva York. Una vez recogido el visto bueno de la comunidad internacional será más sencillo y factible tomar decisiones más comprometidas. Esos son los bastidores, los de la disuasión militar, por los que hoy en día se mueven los dirigentes judíos. Convencidos como están desde hace tiempo de que Irán contará con bombas nucleares en el año 2012 (plazo que podría adelantarse incluso al 2008, si pegan un acelerón nada improbable) sabedores, por sus servicios de inteligencia que trabajan a destajo en este tema, de que de aquí a un año, como mucho, Teherán podrá enriquecer uranio, punto de no retorno según el jefe de la Inteligencia militar, el general Aharon Zeevi Farkash, militares y políticos israelíes atan cabos para actuar, de manera directa o indirecta, cuando la situación lo exija. Siempre, claro está, en coordinación con Washington; siempre, claro está, de acuerdo con las necesidades estratégicas, políticas, militares, económicas de la Casa Blanca con la que, como en otras muchas cuestiones, están Bombas con acento hebreo J. C. JERUSALÉN. Tel Aviv nunca ha reconocido disponer de arsenal nuclear. Tampoco lo ha negado. Estados Unidos considera a Israel una potencia atómica desde 1969. Expertos en la materia, publicaciones especializadas en la cuestión, calculan que el número de bombas nucleares israelíes se aproxima a los dos centenares. Además, la central de Dimona, en el desierto del Neguev, es un hecho inventado hace décadas por Simón Peres, y desvelado en su día, con un premio de una sentencia entre rejas de 18 años por traición, por el espía nuclear, Mordejai Vanunu, liberado hace apenas un año y medio pero condenado a no salir del país. nen de varios F- 161 capaces de llegar a Teherán. No se trataría de llevar a cabo una operación como la realizada el 7 de junio de 1981 en Irak, cuando la aviación israelí destruyó en un solo ataque, en el que murió un técnico francés, la central nuclear iraquí de Osirak, en Tamuz, a 17 km. de Bagdad. Las circunstancias actuales no lo permiten puesto que a diferencia de los iraquíes, los iraníes, precisamente para evitar golpes de mano de esa naturaleza, habrían diseminado sus laboratorios atómicos por todo el país y una intervención puntual no resolvería el problema. Ataques relámpago Lo que se baraja son ataques relámpagos concretos y muy precisos, ya se verá si por parte de Estados Unidos o de Israel, en algunas de las instalaciones iraníes. Las alternativas al anunciado fracaso diplomático están pues más que hervidas en las cocinas militares de Washington y Tel Aviv. Los chefs norteamericanos e israelíes preparan las salsas de acompañamiento a la espera de recibir la comanda definitiva y los horarios del banquete. Para abrir boca, e intentar evitar indigestiones inocentes, el ministro de Defensa hebreo, Shaúl Mofaz, de origen iraní, interviene con relativa asiduidad en farsi en las ondas de la radio pública israelí, que se capta en Teherán, para anunciar que su país tomará las medidas necesarias para que, caso de atacar las instalaciones nucleares iraníes, la población civil no resulte dañada. Todo un detalle culinario. Miles de manifestantes Esa era la intención del Consejo de Asentamientos de Gaza y Judea y Samara (Cisjordania) y para ello habrían instruido sus dirigentes a unos 2.000 jóvenes que, repartidos en pequeños grupos, tenían esa misión mientras miles de compañeros de armas se manifestaban primero en Sderot, más tarde en Ofakim. Algunos, no todos puesto que muchos fueron detenidos antes de lograr su objetivo, duermen ya en las tiendas de campaña levantadas en rincones de Gush Katif, muy cerca de esos surfistas que se van cada noche a la cama con una fijación entre ceja y ceja: salir a navegar en sus tablas de surf para quizás no volver nunca.