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ABC JUEVES 4 8 2005 Opinión 5 MEDITACIONES F- 22 E L viaje que no pudo ser- -en la fecha y hora convenidas- -a Costa Rica, punto de partida de la gira por Iberoamérica de la vicepresidenta primera, presenta algún interrogante. Salvo que Teresa Fernández de la Vega viajara el lunes en el F- 22, el caza invisible a los radares, no se explica cómo el vuelo ha podido tener tan escasa trascendencia mediática. ¿Emprendió viaje la vicepresidenta o está de gira virtual? En Moncloa preocupa que, a estas alturas, nada o poco se sabe de una visita de altas pretensiones que, a medida que transcurren los días, está pasando desapercibida en términos de opinión pública. El vuelo invisible de De la Vega es revelador de cómo la política exterior del Gobierno se pierde en viajes de ida y vuelta que no son seguidos por ninguna torre de control, ni aeroportuaria ni mediática. MARCO AURELIO LEER Y PENSAR LA VENGANZA DE LAS PASIONES ASALTO AL ESTADO. ESPAÑA DEBE SUBSISTIR DE JOSÉ MANUEL OTERO NOVAS Biblioteca Nueva 480 páginas 22 euros P Sobre el volcán Es ya significativo que el autor exprese en el subtítulo un deseo como éste: que España subsista. Es una forma indirecta, no alarmante, de introducir en la gravedad de la situación que intentan describir los análisis de este profesor de Derecho público (Vigo, 1940) de bien conocida carrera política: miembro del colectivo Tácito en el diario Ya y colaborador de Fraga en el régimen anterior, ha sido ministro con Suárez en dos ocasiones. Ya en 1998 había abordado con lucidez en Defensa de la Nación el vaciamiento que viene sufriendo el Estado y las tendencias disgregadoras provocadas por los nacionalismos y aceptadas de forma insensata por una gran parte de nuestra sociedad. En este título avanza en sus preocupaciones que, sin duda a algunos les parecerán apocalípticas o, al menos, excesivamente dramáticas. Sencillamente Otero Novas, como miembro de ese club de españoles responsables, sin carné y local (del que me siento parte) intenta oponer a la desgracia que nos amenaza los conceptos, las definiciones, las creencias con la esperanza última de que la racionalidad, la cordura, la sindéresis y el sentido de responsabilidad ayuden a mantener en pie la casa común, esto es, la nación española. CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS IERRE Hassner escribía bajo este título Commentaire n 110, París, verano 2005) sobre el renacer del terrorismo. El hombre moderno se esfuerza por introducir un poco de racionalidad en su vida, individual o colectiva: pero el mundo de las pasiones espera bajo el agua, como una enorme viga, mil veces hundida y mil veces reflotada. El orden internacional busca líneas de racionalidad, pero el poder de las pasiones vuelve una y otra vez. Las relaciones internacionales, como la política en general, escribe Hassner, dependen de una red inextricable de ideas, pasiones e intereses. Las ideas tratan de imponerse sobre las pasiones; los intereses intentan manipular a las ideas; los mitos, salvadores o catastróficos, contaminan el orden que el hombre moderno trata de restablecer. A la postre, la fuerza del orden es muchas veces superior a la pasión. Los abogados de la cooperación DARÍO oponen sus argumentos racionales o VALCÁRCEL morales, a veces faltos de la fuerza arrolladora de las pasiones. Pero en este combate desigual sus proyectos de negociación han conseguido muchas victorias sobre el caos. La globalización de las emociones impulsada por la informática ha transformado al mundo. Al servirse de una combinación de tecnología y fanatismo (en este punto acertaba George W. Bush, aunque errara al hacerla frente) los terroristas de Nueva York y Washington ponían en práctica un método ubicuo, global. Bush erró al elegir a Irak como territorio experimental, pero entendió qué clase de enemigo tenía enfrente. Después de Afganistán, quizá hubiera debido mirar hacia Pakistán, ese aliado fiel de Estados Unidos, al menos oficialmente. Una cueva de sorpresas, 160 millones de habitantes y una fuerza nuclear no del todo controlada por el poder. Tucídides lo explica, tres pasiones mueven simultáneamente a los gobernantes: el miedo o búsqueda de la seguridad; la avidez o afán de conquista; y la vanidad o ansia de gloria. El hombre histórico europeo está capacitado para vencer todas las amenazas salvo una. Lo que desde el siglo XII fue un modelo frente a la barbarie, el burgués, creó un ser capaz de explicar, negociar, argumentar, convencer, comerciar. Para comerciar es necesario vender, al menos, una parte de veracidad, de realidades verificables: vender mercancías concretas, distintas de los mitos, defendidos a veces con vehemencia, a veces con astucia. El arte del comercio se abrió paso en Grecia, se consolidó en el imperio de Roma, pero no se instaló en Europa con autonomía y continuidad hasta los años 1100. Es la autonomía la que lo convierte en instrumento de poder. Frente al comercio, la guerra, otro instrumento menos racional, menos practicable, incluye entre sus modalidades el terrorismo que hoy emerge, nacido de una deformación de origen islámico. Pero atribuirlo al islam es otra peligrosa simplificación: el Ku Klux Klan ajusticiaba a sus víctimas bajo el signo de la cruz, y a nadie se le ocurrió establecer vinculaciones. Después de la expansión y hundimiento de los fascismos europeos, el burgués corre hoy, escribe Hassner, el peligro de volver a la barbarie. Reaparece el desdoblamiento de las pasiones. El miedo al miedo desencadena la crueldad. El odio al odio- -y el odio a los odiadores- -provoca la tortura en Abu Ghraib. La defensa de la humanidad desemboca en la inhumanidad contra los enemigos de la humanidad. El nihilismo de los fanáticos conduce a la sublevación nihilista contra el nihilismo. ¿Qué mueve a los nuevos terroristas? Una mezcla de las pasiones descritas por Tucídides: envidia al mundo occidental, miedo a ser tragados por sus costumbres, deseo de vanagloria llevado al extremo del suicidio- asesinato (aunque para ser asesino- suicida sea necesaria una capacidad cerebral, digamos, reducida) Un gran escritor francés, Georges Bernanos, explicaba cómo el miedo es un delirio furioso. De todas las locuras de que el hombre es capaz esta es la más cruel.