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88 Los Veranos MIÉRCOLES 3 8 2005 ABC EN PRIMER PLANO MANUEL PATARROYO científico No se puede ser un científico íntegro sin ser un humanista Manuel Patarroyo sigue trabajando contra las adversidades de su país, Colombia, para perfeccionar su vacuna contra la malaria, enfermedad que contraen más de 200 millones de personas cada año TEXTO: ALFREDO VALENZUELA LA BÚSQUEDA La carrera para buscar una vacuna contra la malaria es de fondo, puesto que quiero resolver este problema para la Humanidad para siempre SIN PRECIO Pienso que ningún ser humano tiene precio. Las vacunas que desarrolle creo que no las vendería nunca que quejarse, luchar y luchar y luchar para que exista un mundo mejor y más equitativo. No sólo es legítimo sino indispensable. ¿Si los políticos fuesen más sensibles podría haber dado usted ya con su vacuna? -Sin duda, pues entre más conciencia de ciencia se tenga se puede invertir más para incrementar una masa crítica de científicos mayor y mejor conformada, y así resolver los problemas de la Humanidad. ¿Es verdad que usted no tiene un precio? -No creo que ningún ser humano tenga precio. Pero si se refiere a que si vendería las vacunas que llegue a desarrollar, creo que no lo haría por ningún precio. ¿Tiene conciencia de vivir en uno de los países más violentos del mundo? ¿Está seguro de la pregunta? Como están yendo las cosas en el mundo, no creo que ya nadie se pueda sentir seguro en ninguna parte. -Esa violencia ambiental, ¿en qué se traduce en su vida cotidiana? -Tal vez en que ha disminuido nuestro presupuesto para combatir esa violencia. MADRID. En unos dos años cree que tendrá una vacuna con un 94 por ciento de eficacia y que se administrará de un solo pinchazo. Su vacuna será para los enfermos y avisa que no la venderá a ningún precio. ¿Cuándo fue la última vez que tomó vacaciones y a qué se dedicó ese tiempo? -Hace diez años cuando fui con mi esposa María Cristina a visitar los parques naturales de Tanzania y estuvimos quince días recorriéndolos. No necesito mucho tiempo de vacaciones, cuatro o cinco días son suficientes para mí. ¿Qué es lo que más le distrae o puede distraerle de su trabajo? -Poco me distrae, puesto que las cosas que hago son mi pasión, mi vida. Pero si quiero disfrutar con algo es visitando los museos. Admiro el arte, aprecio el arte, me gusta el arte. ¿Su búsqueda de una vacuna contra la malaria es una carrera contrarreloj o una carrera de fondo? -Es de fondo puesto que quiero resolver este problema para la Humanidad para siempre. Pero tengo prisa puesto que cada 20 segundos muere una persona de malaria y ese hecho desafortunado para la Humanidad me obsesiona y por ello le dedico toda mi energía, mi vida, mi aliento, mi existencia. ¿Cómo se vive sabiendo que del trabajo de uno depende la salud de algo más de doscientos millones de personas al año? -Es casi imposible dormir tranquilo sabiendo que los resultados muchas veces no pueden ir más rápido, por su propia dinámica, y se estudia y trabaja más y se piensa y se estudia y trabaja más, y se trabaja y se estudia más... ¿Se puede ser un humanista siendo un científico? -No creo que se pueda ser un científico íntegro sin ser un Manuel Patarroyo sueña con el día en el que la ciencia hable español humanista. ¿Cree que sus trabajos pueden ayudar a una mayor presencia del idioma español en los ámbitos científicos? -Sueño con el día en el cual ¡la ciencia hable español! pero para ello debemos incrementar la masa crítica de científicos y generar nuevos marcos conceptuales que ayuden a que nuestra lengua sea la que establezca las ideas. ¿Hay algo más importante que la salud? -La vida. ¿Hay enfermedades de ricos y enfermedades de pobres? -No, lo que pasa es que en los países tropicales, debido a ANGEL DE ANTONIO las condiciones propicias del medio ambiente, se asientan la mayoría de las principales enfermedades y eso genera un círculo vicioso de pobreza y enfermedad, pobreza... -Usted es de los que piensan que quejarse no sirve de nada ¿verdad? -Lo que vale es modificar las circunstancias para no tener