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24 Internacional MIÉRCOLES 3 8 2005 ABC Bolton se estrena en la ONU dispuesto a sacar adelante la agenda de EE. UU. Entre sus objetivos figura eliminar la Comisión de Derechos Humanos MERCEDES GALLEGO. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Desde primera hora de la mañana periodistas y diplomáticos se concentraban ayer en Naciones Unidas para no perderse la llegada del polémico John Bolton, que presentó sus credenciales al secretario general Kofi Annan al ser investido como nuevo embajador de EE. UU. en la ONU. Pa- John Bolton AP ra algunos, Bolton es el anticristo del multilateralismo, que llega con una agresiva agenda para meter en cintura al organismo. Otros han decidido darle un voto de confianza. Jugará uno de los papeles más clave (en la reforma de la ONU) porque representa al mayor contribuyente y a un gran poder (con derecho a veto) en el Consejo de Seguridad evaluó el embajador alemán Günter Pleuger. Hay opiniones en conflicto en prácticamente todos los aspectos Las agencias de noticias destacaron por inusual dijo Associated Press, la amplia sonrisa, sin declaraciones, con la que Bolton cruzó por primera vez las puertas de la ONU como máximo representante de su país. En el pasado, el protegido del vicepresidente Dick Cheney, como le califica The New York Times, ha sido el antidiplomático por sus ataques verbales frecuentemente dirigidos a la ONU. En 1994 dijo que no supondría ni la menor diferencia si se eliminaran de golpe los diez últimos pisos del rascacielos de 39 plantas que alberga a la ONU (donde se encuentran las oficinas del secretariado general) Ayer tuvo que estrechar cordialmente la mano del inquilino de esas oficinas, con el que mantuvo un breve encuentro a puerta cerrada. Otros 190 países Annan fue todo lo reservado que le requiere su cargo, pero advirtió en declaraciones públicas que el enviado de EE. UU. tendrá que buscar el consenso. Me parece bien que un embajador venga a empujar (su agenda) pero siempre tiene que recordar que hay otros 190 países a los que tendrá que convencer, o al menos a la gran mayoría, para que se lleven a cabo acciones declaró el secretario general. En su polémico discurso de hace una década Bolton dijo que no existía tal cosa como Naciones Unidas sólo una comunidad internacional que ocasionalmente se deja llevar por el único poder verdadero que queda en el mundo, y ese es EE. UU. Su llegada a la ONU coincide con un momento ansiado por el gobierno de Bush, la posibilidad de llevar a Irán ante el Consejo de Seguridad para imponerle sanciones por su proliferación nuclear. Ahí el nuevo embajador sólo tendrá que convencer a los 15 miembros del Consejo, de los que apenas cuatro, además de EE. UU, tienen derecho a veto- -China, Rusia, Francia y el Reino Unido- Éste es uno de los principales temas en su cartera, además de utilizar el organismo para reforzar las presiones a Corea del Norte. Washington quiere eliminar la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que tantos reveses le ha dado. El gobierno de Bush no acepta que países como Cuba y Libia se sienten en ese organismo, y propone la creación de un nuevo Consejo al estilo del de Seguridad, con mayores poderes y requisitos más estrictos para pertenecer a él. Los analistas creen que su creación podría llevar años. Entre el resto de sus metas se encuentra la de un nuevo tratado antiterrorista de ámbito universal y la creación de un Fondo para la Democracia con el que extender la libertad y la democracia por el mundo