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30 Madrid EL ENTRAMADO DEL SUBSUELO MADRILEÑO MARTES 2 8 2005 ABC (Viene de la página anterior) cuentran en la zona. A esta profundidad el silencio es absoluto, y el escaso ruido que se percibe procede de la maquinaria utilizada en las obras de reparación. Un intrincado recorrido por donde circula la red eléctrica de telecomunicaciones, además del agua. Según Fermín Oslé, director general de Vías Públicas y Equipamientos Urbanos, no son muchos los peligros que podemos encontrar en el subsuelo. Todo está bajo control y la seguridad es máxima, aunque a veces las situaciones son límite y hay que saber reaccionar. Viene a su memoria un reventón que se produjo en una de las tuberías de agua. Ocurrió cuando unos trabajadores manipulaban un cable del tendido eléctrico. Durante su traslado, rozó una tubería cercana y fue entonces cuando la cañería cedió y golpeó violentamente a uno de los trabajadores. Rápidamente saltó la alarma en el Centro de Control, desde donde se cortó el agua para evitar la inundación. Suelo de gran dureza Desde el principio de los tiempos el ser humano se las ha ingeniado para hacer útiles las primeras capas de la tierra. En 1857, la ciudad de Madrid, con la creación del Canal de Isabel II, empezó a aprovechar el subsuelo de la ciudad, considerado por los expertos como un terreno rico, consistente y de gran dureza. Aún en la actualidad tiene mucho que ofrecer a pesar de las tuberías, depósitos de agua, cimientos de edificios, redes de alcantarillado y miles de kilómetros de cables que se ocultan en sus profundidades. Este mundo subterráneo está compuesto por 54 túneles destinados para el tráfico rodado, 32 para uso exclusivo peatonal, además de los cien kilómetros de galerías repletos de cables de luz, conducciones telefónicas y tecnológicas, y tuberías de agua. Los conductos de gas tienen otro recorrido por razones de seguridad. La red de alcantarillado es la encargada de acumular todo tipo de desechos procedentes de las miles de cañerías conectadas con el exterior. A unos ocho metros bajo tierra, se unen en un colector que aglutina los desechos de toda la calle. A partir de aquí comienza una sinuosa red de más de 4.000 kilómetros de desagüe que atraviesan la ciudad y mueren en tres grandes depuradoras antes de verter su contenido al río. Las tuberías de agua tienen una longitud de 10.600 kilómetros. Según el filósofo y arabista Oliver Asín, el nombre de Madrid deriva del árabe Mayrit: lugar donde abundan los mayra y término que significa conducción de agua o arroyo madre No hay que olvidar la Red de Metro. La compañía cuenta con 206,29 kilómetros de vía que discurre por casi toda la ciudad. En el interior de las galerías, un total de 287 postes SOS colocados entre si a una distancia de unos 300 metros se convierten en el único medio con el que se puede conectar con el exterior. Este sistema permite la intercomunicación Galería- Centro, Centro- Galería. Además, junto a cada uno de estos postes, los obreros cuentan con un extintor de incendios. Un sistema de gran efectividad es el detector de incen- El gran hermano de los túneles. Desde el Centro de Control se vigila la seguridad de galerías y túneles FOTOS: VICTOR INCHAUSTI En su totalidad, los pasillos son visitables: tienen la ventaja de que permiten reparar las averías sin necesidad de abrir zanjas en el pavimento y además tienen un tamaño suficiente- -dos metros y medio de alto por dos de ancho- -para que los operarios que se encargan del mantenimiento de los pasadizos puedan realizar sus funciones con normalidad. Pero no todo el mundo puede acceder a este entramado de túneles, ya que la zona está restringida. Queso gruyere Los puntos más conflictivos del subterráneo madrileño se encuentran en Cuatro Caminos, Puerta del Sol y Avenida de América. Zonas donde se entrecruzan galerías de servicio, red de metro y túneles destinados para el tráfico rodado. Todo ello en un espacio de unos 30 metros de profundidad bajo el suelo. En la actualidad, el trazado de nuevas infraestructuras subterráneas obliga a tratar de esquivar, en la medida de lo posible, la interferencia con otros túneles, buscando itinerarios limpios para no tener que desviar servicios de su trayectoria. Uno de los grandes problemas para excavar es la gran cantidad de cimientos arqueológicos que se encuentran bajo el suelo, una circunstancia que no llegó a impedir las obras de soterramiento de la M- 30. El suelo madrileño es rico en fósiles y restos arqueológicos con lo que cada vez que una obra se topa con algún resto, se paraliza de inmediato hasta que los técnicos deciden qué hay que hacer. En total, existen 4.000 kilómetros de galerías, túneles, colectores y sótanos. Un mundo paralelo que con el paso de los años se ha convertido también en lugar de desechos y hogar de todo tipo de animales. Una ciudad que crece por fuera y por dentro; de ello, se encargan las gigantes tuneladoras, herramientas fundamentales en la gran transformación urbana que vive Madrid. La galería de Príncipe de Vergara tiene una longitud de 3.500 metros Los postes SOS son el único medio de comunicación con el que se puede conectar con el exterior dios y de gases. Uno de los cables de color rojo que recorre toda la galería transmite de forma ininterrumpida cualquier alteración en la concentración de dióxido de carbono, oxígeno o metano, a la vez que automáticamente se acciona la alarma cuando la temperatura supera los 70 grados o hay una variación térmica instantánea superior a los siete grados. Una de las 259 cámaras de seguridad