Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 2 8 2005 7 ahora se proclaman como enteramente inocentes y jamás causantes de disfunción alguna. Los gobernantes aciertan siempre y yerran nunca. The king can do not wrong. Tampoco esa manera de razonar (y de afirmar) aporta nada nuevo: se conoce hace varios siglos. Desde Jacobo I (en Escocia, el VI, como es bien sabido) Pero el debate en relación con el aserto de Pérez Arriaga no es ese, sino, bajo la estructura lógica de los derechos fundamentales, otro: si por ventura tiene alguna validez lo que no es sino una suerte de pliego de cargos enteramente ayuno del debido aparato de acreditación de lo que se afirma. Si acaso puede resultar aceptable, en suma, una operación consistente literalmente en voltear la presunción de inocencia y además en un grado tan absoluto. Si los autores del Libro Blanco hubiesen contado con un jurista en sus cercanías habrían sido al menos más cuidadosos en los términos. En derecho las formas importan mucho. LA ESPUMA DE LOS DÍAS LA RUMBA DEL ESTATUT C CARLOS KILLIAN concentrada y en la que hay dos compañías que tienen poder de mercado (esto es, de manipularlo) y, claro es, lo ejercen. Impunemente, hasta ahora. Porque, al parecer, el Tribunal de Defensa de la Competencia no existe o, por algún extraño conjuro, no puede hacer nada. Siempre son difíciles de creer, para los seres adultos, las historias en los que los buenos son buenísimos y los malos malísimos. Muy en particular si se está en un contexto en el que desde antiguo el protagonismo, para bien y para mal, ha estado siempre del lado de quienes Y luego queda otra cosa, que, si inicialmente es del campo del derecho, al final termina devolviéndonos al terreno de la propia economía. Las inversiones en generación eléctrica tienen un prolongado período de amortización. Y, como sucede en las operaciones de largo aliento, el cambio de las reglas del juego a mitad de camino no es, para el legislador (para el contribuyente, en suma, o para el ciudadano que da al interruptor para encender la luz) gratis. Los cambios normativos que ha habido en España en los últimos veintiún años han estado llenos de la mejor intención, pero sus mismos autores ha sido conscientes de que, con la Constitución en la mano (Art. 33.3 y 106.2) tenían que acompañarlos de las correspondientes medidas compensatorias: en 1984 y 1994 por el parón nuclear y en 1997 con los llamados costes de transición de competencia. La suma del importe de todo ello va ya, veintiún años después de que el contador se pusiera en marcha, por trillones. El contexto de la sociedad española en 2005 es muy distinto (a mejor, en lo sustancial) y eso obliga- -obligaría- -a extremar el análisis, previo, de las consecuencias económicas de determinadas medidas normativas. También ahí, si en el Libro Blanco se hubiera intercalado la mano de un jurista, las cosas habrían sido diferentes. Todas las propuestas habrían venido subseguidas de la correspondiente advertencia. PALABRAS CRUZADAS ¿Cree que el acercamiento entre el PSOE y el PNV es beneficioso? CON ESTE PNV, NO CERCARSE al PNV, pactar con ellos, significa claudicar en cosas sobre las que no debe claudicarse? Eso es lo que se tendrían que preguntar Zapatero, Blanco, Rubalcaba y demás antes de sentarse a ver qué cromos pueden intercambiar con Imaz y, en el fondo, con Ibarretxe y Arzalluz. Este PNV no quiere negociar, sino imponer. Imponer sus puntos de vista, su Plan Ibarretxe inconstitucional y secesionista, y hasta su manera a veces racista de enfocar la sociedad. ¿Qué tenemos que pactar con ellos, si nuestros modelos de sociedad son diferentes? A menos, claro, que Zapatero también quiera hacer dejación de ese modelo de sociedad que venía defendiendo el PSOE y entrePILAR garse en manos de un PNV crecido por CERNUDA haber ganado, aun apuradamente, las elecciones autonómicas. Es este PNV el que quiere arrasar a media sociedad vasca que no piensa como ellos, el que quiere marcharse de España por vías inconstitucionales. Hablar con el PNV, sí. Pero hablar para convencerles de que han de aceptar la Constitución, el Estatuto, respetar a esa mitad de los vascos que no piensa en nacionalista. Todo lo demás serán concesiones que, hoy por hoy, no vienen a cuento. ¿No tenemos bastante ya con Cataluña, o con Galicia? Y, si es un primer paso hacia la negociación con ETA, ya mejor ni hablamos... EL DIÁLOGO SIEMPRE ES BUENO IENSO que todo diálogo es bueno. Imprescindible. Incluso con el enemigo y en tiempo de guerra. El PNV nos gustará más o menos- -a mí, particularmente, la mayor parte de las veces me gusta poco- pero es el partido que gana las elecciones en el País Vasco, el que tiene la llave de un hipotético diálogo con ETA- -son, al fin y al cabo, ramas desgajadas en la Historia de un mismo árbol- -y el que tiene las claves de la futura paz. Y la política se construye sobre el realismo: si queremos la paz para el martirizado pueblo vasco habrá que asumir la necesidad de un futuro diálogo, desde la dignidad del Estado, con ETA. Y también con todas las fuerzas políticas en presencia, tratando de FERNANDO salvar los muebles que puedan salvarJÁUREGUI se. Quien crea que a la paz se llegará sin algunas concesiones, está fuera de la realidad. Quien actúe con maximalismos y sin flexibilidad, estará condenando a los vascos a perpetuar una situación que aún podría, pese a la debilidad evidente de ETA, a su falta ya absoluta de ideales, durar bastantes años. ¿Que hablar con el PNV de tú a tú es el primer paso hacia dialogar con los terroristas de usted a usted? Probablemente. Y precisamente por ello me parece positivo. Ya hemos visto que otra salida, la de la dureza sin más (aunque dureza ha de haber) no es ya posible. ¿A P ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate ON los políticos catalanes me pasa lo mismo que con el aprendizaje de idiomas: me pillan muy mayor. Con los años se pierden cintura, neuronas y entusiasmo, elementos tan imprescindibles para explorar los vericuetos de una lengua ajena como para entender la política catalana desde el advenimiento del Honorable Maragall. Con Pujol se podía estar de acuerdo o no- -la mayoría de las veces no- pero era inteligible; manejaba su indiscutible nacionalismo como se pueden manejar las cuentas de un colmado: tanto ingreso por aquí, tanto gasto por allá; en épocas de escasez parlamentaria en Madrid subía los precios y remozaba un negocio que nunca CARMEN dejó de prosperar. Pero MARTÍNEZ los herederos de Pujol CASTRO no están en la cuenta de la vieja, sino en la pura ingeniería financiera, y seguirles en esa deriva autista resulta extenuante. La prueba del endemoniado sudoku en el que han convertido la política catalana, Maragall, Carod, Mas y Zapatero, son las últimas declaraciones de Manuela de Madre a este periódico. Comprobar como la proverbial llaneza de la ex alcaldesa de Santa Coloma ha sucumbido víctima de la palabrería estatutaria resulta tan desalentador como fatigoso sortear sus acrobacias conceptuales destinadas al batacazo lógico: los derechos históricos que reclaman ERC y CiU serían inconstitucionales, pero no así el concepto de nación catalana que propone el PSC a pesar de que no es un partido nacionalista ¡Triple mortal con tirabuzón! Así está la política en Cataluña y, por extensión en España: girando en el aire y reñida con cualquier atisbo de racionalidad. Los más optimistas creen que el fracaso del Estatuto es definitivo, que Maragall ha perdido su personalísima apuesta política y que la disolución del Parlament es inevitable ante la deslealtad de ERC. Unas nuevas elecciones vendrían a poner las cosas en su sitio. La previsión es lógica, pero hemos de convenir que los optimistas no se caracterizan últimamente por el éxito en sus pronósticos: son los mismos que hace meses decretaron el final de la carrera política de Carod- Rovira, curiosamente desde entonces el personaje, supuestamente amortizado y prescindible, no ha dejado de crecer, tanto que hasta se ha permitido el lujo de hacerle una sonora pedorreta a la oferta de Maragall para volver al Gobierno. Puesto que la lógica no resulta de mucha utilidad, tal vez sea aconsejable recurrir a la experiencia y ésta nos dice que difícilmente el nacionalismo pierde terreno conquistado. ERC, CIU y buena parte del PSC no dejarán pasar esta oportunidad de pegar un nuevo tirón soberanista. Así que, por más que lo diga Iceta, no acabo de ver al Estatut en la UCI; serán las consecuencias del verano, pero no se me va de la cabeza la rumba de Peret: Y no estaba muerto, no, no, que estaba tomando cañas