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ABC LUNES 1 8 2005 Economía 69 Un pinchazo telefónico de la policía fiscal pone al descubierto el sabotaje a que fue sometida la opa de ABN Amro sobre la Banca Antonvéneta para desbaratar la operación, con el consentimiento de Antonio Fazio, la máxima autoridad financiera del país La dimisión de en DaimlerChrysler desata los rumores b La delicada situación por la que atraviesa Mercedes, con problemas de calidad y costes elevados, podría haber precipitado la salida del presidente de la compañía GUSTAVO MORA. SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. Obsesionado por el poder, arrogante, fracasado: la prensa alemana de ayer, tanto la económica como la de información general, no ahorró palabras feas para referirse a la dimisión por sorpresa del presidente de DaimlerChrysler, Jürgen quien el jueves anunció que dejará la empresa el 1 de enero de 2006, dos años antes de lo previsto en su contrato. que lleva 44 años en la compañía y la aupó al nivel de líder mundial de los fabricantes de vehículos, se va sin compensación alguna y, sobre todo, sin media palabra de elogio del consejo de supervisión. Eso, en un país como Alemania, donde las formalidades son tan importantes, ha desatado todo tipo de especulaciones sobre los motivos de la dimisión, que DaimlerChrysler no precisó. Según Business Week la situación del grupo Mercedes, que forma parte del consorcio, es peor de lo que se cree y se cuenta entre las causas de la retirada de La empresa está con el agua hasta el cuello aseguró ayer un alto ejecutivo de Mercedes en declaraciones a la versión electrónica de esa revista. Mercedes tiene desde hace años problemas de calidad en sus productos y unos costes demasiado elevados. Varios periódicos afirman que estudia eliminar 5.000 puestos de trabajo, aunque los trabajadores le deben a una garantía de mantener la plantilla hasta 2012. En cualquier caso, cuando en Alemania el presidente de una firma se jubila antes de lo previsto cobra una compensación, y a veces incluso se le paga el sueldo hasta el fin del contrato. Las amistades peligrosas del gobernador del Banco de Italia POR JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Ay, Tonino, ¡te daría un beso en la frente! susurraba un banquero a medianoche al gobernador del Banco de Italia, quien le había llamado para informarle que acababa de aprobar su proyecto de opa sobre Banca Antonvéneta para desbaratar la de ABN Amro. Por desgracia para el todopoderoso Antonio Fazio, su amigo Gianpiero Fiorani, consejero delegado de Banca Popolare Italiana (BPI) tenía el teléfono intervenido por la policía fiscal y los arrumacos han salido a la luz, dejando en muy mal lugar al Banco de Italia que, en lugar de hacer limpieza, protege un sistema bancario oligopolista y viciado. La cuarta parte de los comerciantes de Roma ha tenido que recurrir alguna vez a la usura, un problema grave en Italia, pues los bancos exprimen al cliente pequeño de manera increíble: una cuenta corriente cuesta unos 400 euros al año, y cerrarla supone otros 200 o más. ¿Cómo pueden permitírselo? Sencillamente, porque no hay verdadera competencia en el sector. ¿Te he despertado? preguntaba Antonio Fazio a las doce y diez de la madrugada del 12 de julio, antes de dar la noticia, Acabo de firmar (el permiso para la opa, revocado anteayer después del escándalo) El banquero Fiorani se deshace en palabras de afecto: Ay, Tonino... estoy conmovido. Tengo la piel de gallina. Te lo agradezco, te lo agradezco... ¡Te daría un beso en la frente ahora mismo, pero no puedo hacerlo. Sé cuanto has sufrido... Cogería el avión para ir a verte, pero no puedo Fazio le calma, y le indica hay que decírselo a Gigi, pero advirtiéndole de que no hable. Durante unos cuantos días debe mantenerse lejos de aquí Antonio Fazio, gobernador del Banco de Italia tud de oferta pública de compra de acciones de BPI sobre Antonvéneta, fue convocado por uno de los subdirectores del Banco de Italia, Francesco Frasca, pero se negó a dar marcha atrás e incluso sugirió informar ya a la Justicia de las pretensiones de BPI. No hay problema. El subdirector pidió un par de consultas externas y buscó a otro funcionario más dócil que, el 11 de julio por la tarde, emite un dictamen positivo. Horas después, pasada la medianoche, Antonio Fazio llama a Fiorani: Acabo de firmar... A diferencia de sus colegas europeos, el Gobernador del Banco de Italia es un cargo de duración indefinida y sin límites de edad. En Dinamarca, donde también es indefinido, debe al menos jubilarse a los 70 años. En el resto de los países occidentales, el man- REUTERS La puerta trasera Ante la sede del Banco de Italia crecen las palmeras. Como en Palermo, o como en las islas del Caribe. La entrada principal está en Vía Nazionale, pero tiene una puerta trasera desde la calle de las Serpientes. En una llamada del 5 de julio, el gobernador indica a Fiorani: ven a verme hacia las tres o tres y media. Pero, escucha una cosa: entra, como siempre, por la puerta trasera Fiorani disponía de otra puerta trasera en la casa de Antonio Fazio: la esposa del Gobernador, a la que llama tesoro en varias llamadas interceptadas por la policía fiscal, y a quien se quejó de los inspectores del Banco de Italia, funcionarios a las ordenes de su marido. Al día siguiente, el inspector Giovanni Castaldi, que había firmado el 8 de julio un dictamen negativo a la solici- dato va desde los ocho años de Alemania, a los cinco del Reino Unido y Japón o a los cuatro de Estados Unidos. Fazio, un economista de traje gris y gruesas gafas, formado en el MIT, ocupa el cargo desde el ejercicio 1993, y podría continuar de modo vitalicio si no se hubiera fiado de las garantías de Fiorani sobre la seguridad de sus teléfonos. Poder absoluto Además de la estabilidad de los bancos, el gobernador se ocupa también de la competencia, un poder que suele estar separado en otros países. Fazio decide si aprueba o no una opa, y también el porcentaje que cada propietario puede tener en el capital de un banco. Sin su permiso no hay nada que hacer. Y menos, contra su voluntad. Cuando el BBVA propuso la opa sobre BNL, Fazio condicionó la validez a que superase el cincuenta por ciento del capital y empezó a convocar en su despacho al constructor Francesco Caltagirone y a diversos candidatos a caballeros blancos para salvar la italianidad de la BNL. Al menos, los citaba en la puerta principal. La cuarta parte de los comerciantes de Roma han recurrido a la usura para evitar acudir a los bancos