Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 1 8 2005 51 FIRMAS EN ABC la Europa de los 25 tiene que haber una reforma profunda de la PAC, me atrevería yo a decir que condicionando las ayudas a un mínimo tamaño económico de las explotaciones que lleve a agrandarlas y hacerlas rentables. Resulta alentador que ahora puedan ser España y el Reino Unido los dos puntos básicos de una nueva línea europea de marcha hacia adelante. Si, además del precioso artículo de Jaime Lamo de Espinosa sobre la agricultura, leemos el estado de España en la medicina, en la economía, en los medicamentos, en la minería, etc. etc. siempre hallamos en este libro realista la misma o parecida opinión: estamos a nivel de los países más avanzados del mundo, formamos parte del pelotón de vanguardia y se acabó aquello de las dos Españas, una de las cuales tenía que helar mi corazón (Antonio Machado) Ahora no hay más que una España, si acaso con esa sombra o excepción de los nacionalismos excluyentes, egoístas y antihistóricos, que han conseguido presionar en algunos aspectos de la política, donde tendremos que resistir y contraatacar, pero que no van a destruir España para repartirse sus despojos como parece ser su deseo. Ese tema tiene solución, la de establecer en la Ley de Leyes un mínimo de votos para entrar en el Parlamento. No lo hicimos en 1978 por pura generosidad y comprensión, pero nos equivocamos. Rectificaremos. Fue una gran satisfacción para mí escuchar las palabras del rector de la Complutense y académico de honor nuestro, Carlos Berzosa, en el acto de presentación del libro que comento, cuando dijo que hoy día la enseñanza y la investigación en nuestro país es sustancialmente análoga a la de nuestro entorno europeo. (Ya no vale, pues, aquello de Unamuno, que inventen ellos Ese es nuestro orgullo, haber superado que España sea diferente; por estar atrasada respecto de los vecinos del Norte, situada ella al Sur de los Pirineos; ahora es diferente quizá, pero ello es así por avanzar entre las primeras naciones hacia su destino y este libro de la Real Academia de Doctores de España es la mejor prueba, por lo que no dudo en recomendarlo a todos, a los jóvenes para que se empapen de este nuevo sentimiento sobre lo español y, a los mayores, para que sientan la satisfacción de haber sacado a este país, entrañable y grande por su historia y sus posibilidades, de la fosa secular en que yacía, consumido por guerras civiles y por un odio entre clases y territorios que algunos siguen cultivando, con respecto a España y a los españoles Hasta ahora ese odio va en una sola dirección porque nosotros no lo sentimos, recíprocamente, hacia nadie, pero quizá ha llegado ya la hora de advertirles, cariñosamente, de que, si siguen en sus propósitos y sus maniobras, se encontrarán en las plazas y mercados de esta Nación, única e indivisible, con desprecios, malquereres y rechazos que ellos, por lo visto, no sospechan o no valoran debidamente, ahora que España es más fuerte que nunca, cuando los grandes Bancos españoles compran grandes Bancos europeos y la Telefónica nos dice, a plana entera, en el H, T, que tiene 140 millones de clientes en 40 países. Que todos tengamos la fiesta en paz, sin que nadie se dedique a estropear esta etapa de plenitud, este nuevo orgullo español que ha pasado a formar parte del estado normal de nuestro ánimo. ALBERTO BALLARÍN MARCIAL SENADOR CONSTITUYENTE. PRESIDENTE DE LA REAL ACADEMIA DE DOCTORES DE ESPAÑA EL ESTADO DE ESPAÑA VISTO POR LOS ESPAÑOLES Estamos a nivel de los países más avanzados del mundo, formamos parte del pelotón de vanguardia... A Real Academia de Doctores de España que me honro en presidir, y que, en mi opinión, es la verdadera academia de la cultura española, acaba de publicar un libro de más de 700 páginas titulado El Estado de España, en el que 63 académicos, en su mayoría catedráticos de las Universidades madrileñas o personalidades de los grandes Cuerpos del Estado, a aquellas en cierto modo equiparables, como notarios, registradores de la Propiedad o abogados del Estado, arquitectos o médicos que, sin ser profesores se han distinguido en sus profesiones y han merecido ser elegidos miembros de esa Corporación, examinan en sus respectivos artículos el estado de numerosas y muy variadas facetas de la sociedad actual, por lo que la obra en su conjunto ofrece un panorama que pudiéramos considerar prácticamente completo de la realidad española de nuestros días, algo seguramente inédito hasta la fecha. Se abre con el Discurso de Su Majestad el Rey en el Aniversario de la Constitución de 1978, que fue realmente extraordinario y sigue con un trabajo extenso y profundo de Benigno Pendás sobre nuestro texto constitucional, en donde pone de manifiesto que ese marco unitario e integrador ha sido el responsable directo de nuestro desarrollo económico y social en todos los órdenes, por más que ahora mismo haya algunos fanáticos decididos a cambiarlo profundamente, para que la nación española, a la que envidian tanto como la odian, llegue a dar un salto hacia atrás El libro es una muestra de lo que yo llamaría el nuevo orgullo español al contemplar lo que hemos conseguido en estos años de paz y prosperidad gracias a aquel consenso, aquella armonía y aquella tolerancia que tuvimos los constituyentes tras la caída del franquismo, un fenómeno no visto en nuestra historia, que nos lanzó, con un nuevo espíritu y un empuje antes desconocido a la conquista de la modernidad que hoy podemos exhibir en todos los aspectos, habiendo alcanzado el 93 por ciento de convergencia con Europa. L Estamos pues ante un optimismo de nuevo cuño que no debemos dejar pasar ni tolerar que lo estropeen esos aguafiestas de siempre, que se niegan a admitir la Constitución, sin perjuicio de haberla aprovechado al máximo para sus designios más que autonómicos francamente independentistas. Ese optimismo satisfecho y legítimo se puede comprobar en todos los artículos del libro, empezando por el famoso tema de la vertebración de España, donde, gracias a la pluma (desgraciadamente ya rota) de José Antonio Jáuregui, constatamos que las negras profecías de Ortega no se han cumplido en absoluto, pues el Estado y el País aparecen hoy perfectamente integrados y vertebrados, aunque sea con alguna sombra periférica. Están vertebrados en todos los órdenes, con dos grandes partidos nacionales que se han alternado y se alternarán en el poder como mandan los cánones liberales, por dos alas de sindicatos y organizaciones empresariales que, por cierto, se caracterizan por su moderación y buen hacer. Está vertebrada España por una coexistencia pacífica de iglesias y religiones que se toleran mutuamente, aunque la católica sea la ampliamente mayoritaria y estabilizadora, por más que cuando se empeña el poder político en poner patas arriba lo que la historia ha temido siempre de pie, sepa protestar y proteste como ocurre en el tema de los matrimonios de homosexuales (palabra aquella que escribiremos siempre con comillas) Está vertebrada gracias a numerosas instituciones sociales sin precedentes por su potencia y variedad como la extensa pléyade de fundaciones y asociaciones que nos rodean. El ejemplo del Foro de la Familia, es magnífico en este sentido. España está vertebrada por sus Universidades públicas y privadas, sus prestigiosas Academias, sus Institutos y Colegios, de mil tipos distintos. Está vertebrada por sus abundantes y diversos medios de comunicación que, día a día, nos informan, nos hacen más cultos y más críticos, nos orientan. Está vertebrada, en fin, por sus millones de familias estables dedicadas al trabajo productivo y a la renovación generacional, por lo que gozan de protección (art. 39 de la Constitución) sobre la base, precisamente, de cumplir esas funciones, lo que asegura la pervivencia de la sociedad, la transmisión de la memoria histórica y de los valores, el enriquecimiento constante de nuestra cultura y, en un terreno más práctico, la permanencia de las pensiones y que los mayores serán cuidados del mismo modo que ellos cuidaron de sus hijos jóvenes... España ha dejado de ser el problema y Europa la solución, sino que últimamente parece ser más cierto lo contrario, o sea que Europa se ha vuelto problemática y decadente mientras que España hace sus deberes comunitarios y cumple las reglas del juego en lo económico y en lo político social. Es, junto con el Reino Unido, lo más sano de la UE, donde hay enfermos de la categoría de Francia, de Alemania, de Italia. La cuestión ahora, como lo dice Tony Blair, no es cómo repartirse unos fondos a altas horas de la madrugada en Bruselas, la cuestión es que la UE no funciona; no se ha logrado aquello de superar, ni siquiera igualar, a los Estados Unidos en productividad, sueño más que realidad de la Cumbre de Lisboa de 2000; nuestra competitividad no resiste la comparación con la de los americanos; por ejemplo, en lo tocante a la agricultura, voy a dar un par de datos comparativos; la UE de 15 tenía una superficie agraria útil tres veces inferior a la de USA y precisaba de más de seis millones de explotaciones para cultivarla, mientras que aquellos lo hacen con un millón seiscientas mil personas y debemos recordar que exportan un tercio de lo que producen. No nos extrañe, pues, que los británicos protesten de la PAC. Los reformadores de ésta no han sido capaces, en casi medio siglo, de estructurarla debidamente. Se han limitado a subvencionarla, lo que es mas fácil y da más votos, pero, a la larga, ello nos ha traído a la situación dramática que padecemos, pues, por un lado, no podemos afrontar una agricultura sin ayudas y, por otro, los británicos no las admiten y los países en desarrollo achacan su pobreza a las ayudas europeas a la PAC, lo que les impide exportar y por tanto ser competitivos. En lo que tiene razón Blair es en que JAVIER TOMEO ESCRITOR DRÁCULA Y LOS AJOS AMÓN siente especial debilidad por el viejo Drácula. Me lo confesó ayer noche, a la vista de una luna llena que emergía sangrienta por detrás del mar... -Sí, sí, lo sémuy bien- -me dijo, tratando dejustificarse- Dráculaes cruel, sádico, rebelde, violento, vengativo y, por si todo eso no fuese suficiente, un rijoso de tomo y lomo. Pero cuando la gente le ve en la pantalla R se siente liberada de extrañas y misteriosas tendencias. Drácula viene a ser entonces una especie de psicoanalista que recibe de formapasiva lasdescargas detodos losreprimidos que vamos a verle al cine. Por cierto, ¿por qué crees que el ajo repugna a los vampiros? Le contesto que el ajo es rico en azufre y yodo y que es también eficaz contra el asma, la bronquitis y la tuberculosis. -Puede que no resulte apropiado para el paladar de las damas- -sigo explicándole- y puede que tampoco convenga a los caballeros que las cortejan, pero te aseguro que no hay nada más sano que un buen ajo. Todas estas explicaciones no le satisfacen, así que no tengo más remedio que decirle que el ajo impide la formación de coágulos en la sangre y que, por ello, protege de los accidentes cardiovasculares, como el infarto de miocardio. -Lo más fácil, amigo mío- -le digo finalmente- es que Drácula no sienta especial aversión por los ajos, pero que hiciese correrlavoz deque lerepugnaban, parafomentar su consumo y asegurar que la sangre fluyese de sus víctimas suavemente, como un exquisito e inagotable manantial de vida.