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ABC LUNES 1 8 2005 47 nantes, las terribles hambrunas, las situaciones infrahumanas repartidas por medio mundo? ¿Qué gobierno responde a esa otra clase de terrorismo? Yo me inclino a aceptar como un primer paso muy positivo lo que se llama la alianza de civilizaciones. Por ahí apunta una solución posible. Algo habrá que hacer que no sea lo que se hace ahora, digo yo. ¿Por qué no se relee la declaración universal de los Derechos del Hombre? Estoy convencido de que respetando esos derechos fundamentales de la Humanidad se resolverían todos los desmanes y falacias que pululan por ahí. -Un informe revela que la presencia de alumnos inmigrantes en las aulas españolas disminuye el rendimiento académico de la clase y que a mayor número de extranjeros, más suspensos -Estoy un poco alejado de las cuestiones escolares o docentes, pero sé que hay problemas muy serios en este sentido. Conozco a educadores que han tenido que renunciar a seguir enseñando o están de baja por depresión. Un asunto de veras peliagudo que habrá que resolver mejor hoy que mañana. Eso sí que es una prioridad. -En su costa gaditana, el poeta observa de cerca el drama de las pateras, de la muerte en directo, de las mujeres que trasladan a sus hijos buscando la tierra prometida y muchas de las cuales se quedan, desgraciadamente, en el camino. ¿Cómo ve el fenómeno de la inmigración? -Es un episodio verdaderamente dramático, terrible. No sé qué soluciones drásticas podrían aplicarse. Creo que habría que luchar antes que nada contra esos repugnantes individuos que engañan y roban a una pobre gente a cambio de hacerlos cruzar el Estrecho. ¿Y para qué, además? La vida que les espera por aquí es otra forma de miseria, un espectáculo entre bochornoso y despiadado. Los gobiernos de España y Marruecos, ¿se han planteado vigilar en serio la ruta de las pateras y acabar de algún modo con todo eso, racionalizando a la luz del día la inmigración? ¿Qué opina de las células madre? -Por supuesto que soy partidario de la utilización terapéutica de las células madre. No comparto para nada el argumento moral de quienes se oponen a ese extraordinario avance científico. POESÍA INÉDITA Terror preventivo Ventana borrascosa abierta al borde de las ruinas, ven y asómate, hermano, ¿no ves en esa trama preconcebida de la iniquidad como un tajo feroz mutilando el futuro? Y allí mismo, detrás de la estrategia irrevocable del terror, ¿no escuchas el sanguinario paso de la secta, la marca repulsiva del investido de poderes, sus rapiñas, sus mañas, sus patrañas? Atroz historia venidera, ¿en qué manos estamos, cuántas trampas tendrá que urdir la vida para seguir viviendo? Vastas son las variantes del olvido Vastas son las variantes del olvido: el óxido, la sangre coagulada, los cementerios de automóviles, el musgo suturando las llagas de las piedras, el resplandor de las farolas en los charcos, las botellas vacías. Pero ninguna tan veraz como esa página escrita por error en la amenazadora coyunda del vacío de la noche, justo cuando desploma la impotencia su pesadumbre sobre la escritura. Allí el olvido sella su pacto con los libros. Viajero de paso En las habitaciones de los broncos, obtusos hoteles estivales hay siempre un remanente de amenazas enmascarado entre los utensilios de la noche. Implacables ocurren los ruidos por dentro de los muros: unos pasos erráticos que atruenan en los techos tan fúnebres, una voz de guarida trabada en el armario, un estruendo de aguas desplomándose por las acongojantes cañerías, mientras la oscuridad imprime como un brillo de tea en la almohada. ¿Con qué sombras pernocto, quién me defenderá de esos intrusos que transfieren su inquina al hospedado? Más que nunca la vida se vuelve aquí provisional y huraña (Poemas inéditos pertenecientes al libro Manual de infractores con el que José Manuel Caballero Bonald regresa a la poesía tras una década de silencio poético y que publicará en octubre la editorial Seix Barral) El PP emula actitudes malhumoradas de Aznar. También hay otros encabronados de izquierda más bien impresentables -Usted regresa en otoño a la poesía tras un tiempo de silencio con Manual de infractores y proclama: Hay que ser desobediente incluso con la tradición ¿Qué modelo de vida nos vale, entonces? -Ignoro qué modelo de vida es el que habría que elegir. A estas alturas del milenio, ya no está uno para andar eligiendo modelos, se me pasó la edad de perder el equilibrio. Tengo mi modelo, como cada cual, y me va bien con él. ¿Se nos ha olvidado todo lo que no hemos dejado escrito -Eso de que se me ha olvidado todo lo que no dejé escrito no es más que una licencia poética. Yo me acuerdo muy bien y en absoluto quiero olvidarme de muchas cosas vividas, de muchas situaciones históricas, de muchas experiencias personales. Yo suelo ser muy rápido para la indulgencia, pero muy lento para olvidar, eso es lo que me pasa. -En Irak se cuentan los muertos: más de 27.000 civiles desde que comenzó el llamado conflicto ¿Qué sentido tiene la guerra? -Toda guerra es un absurdo, un contrasentido, un espanto. Ahora ya empiezan a amenazar con la de Irán, le llegó el turno de las patrañas preventivas. Las economías políticas, los fanatismos religiosos provocan de continuo unas guerras que también hacen prosperar hasta límites pavorosos el negocio armamentístico. La guerra de Irak, por hablar de la última, me parece sin paliativos una de las grandes calamidades contemporáneas, aparte de que lo único que produce es un efecto multiplicador del terrorismo. ¿Antes de Manual de infractores usted retomó la poesía porque necesitaba expresar su rebeldía civil tras la guerra de Irak? -No, no volví exactamente a la poesía por rechazo a esa maldita guerra de Irak, los motivos fueron más simples o más comunes. Necesitaba oponerme a ciertas situaciones sociales que detesto, un asunto de crítica de la vida. Y me valí para ello de la desobediencia, del repudio a lo establecido, a lo convencional, al gregarismo, a la sumisión... Siempre me ha ocurrido un poco así a la hora de escribir poesía. Necesito estar en profundo desacuerdo con algo para oponerle el contrapeso de la literatura. Eso me alivia mucho, me devuelve ciertas energías... -Sus lectores se declaran estupefactos ante la pulcritud de su verso, la precisión de su lenguaje, la conmovedora distancia de su melancolía. Su Diario de Argónida es impagable. ¿Necesitamos más existencialismo en los tiempos que corren? -Pues a lo mejor sí, quién sabe. El existencialismo viene a ser un acto de libertad para definir la propia vida y eso no ha perdido vigencia. -Una vez se sintió abandonado de hallazgos (pese a su lucidez poética, exactitud, crítica y exigencia) deshabitado de inspiración. Manual de infractores es un eterno retorno a su plena madurez? -Bueno, habrá que pensar que sí, que Pasa a la página siguiente