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96 Los Veranos DOMINGO 31 7 2005 ABC EN PRIMER PLANO JUAN LUIS ARSUAGA paleontólogo Los sentimientos no fosilizan De niño ya se interesaba por los orígenes de las cosas. Juan Luis Arsuaga regresó ayer del yacimiento de Atapuerca. Se muestra satisfecho con la campaña: Cada uno de los huesos encontrados sería una gran noticia en cualquier lugar de Europa TEXTO: JESÚS GARCÍA CALERO LA CONDICIÓN HUMANA Todo nos hace humanos: las pulsiones biológicas y el componente cultural. Somos la única especie consciente y comunicativa SIN FALSA MODESTIA Cada especie tiene algo. Un murciélago tiene un rádar. Un delfín tiene un sónar. Somos un gran acontecimiento: nuestra maravilla es la conciencia LO QUE NO SABEMOS El gran misterio es cómo surgió la mente simbólica podemos reproducir en un laboratorio, como no podemos crear una sola célula. En ese sentido, un geranio nos supera. Cada especie tiene algo. Un murciélago tiene un rádar. Un delfín tiene un sónar. Nuestra maravilla es la conciencia. ¿Somos más bien prodigio, entonces? -La conciencia es uno de los tres hitos fundamentales en la historia de la vida. Primero fue el origen, luego la aparición de los organismos multicelulares y, por último, la aparición de la conciencia. No debemos tener falsa modestia. ¿Es que la vida es un todo? -El código genético es el mismo en todos lados. Compartimos un 99 por ciento de genes con un chimpancé. Ese 1 por ciento es el rasgo de la conciencia y la reflexión, que no necesita muchos genes pero es un gran salto. ¿Qué no sabemos que le gustaría descubrir? -El gran misterio es cómo surgió la mente simbólica. Es algo muy difícil porque ni siquiera sabemos cómo produce la conciencia nuestro cerebro, ni dónde está la memoria. A pesar de todo, creo que lo resolveremos; no en este siglo, no nosotros, pero algun día. ¿Atapuerca es una mina? -Sí. Uno no acaba de acostumbrarse, pero hay mucha información, los hallazgos están garantizados. ¿Los hombres evolucionamos o retrocedemos? -Ya no estamos evolucionando biológicamente a gran escala. Hay pequeños cambios por los mestizajes que permite la globalización, pero ya no opera la selección natural, que es el motor de la evolución. -Pero ¿estamos tan lejos de los caníbales de Atapuerca? -El canibalismo es una cosa muy humana. -Como predadores, ¿estamos más relajados ya... -No, no. Somos predadores a gran escala, estamos transformando la biosfera. Ahora producimos nuestro alimento. De cazadores y extractores de proteínas de la naturaleza que éramos ya sólo nos queda la pesca, y también estamos empezando a producirla. Pero nuestro impacto es enorme y va en aumento. Estamos cambiando hasta la atmósfera. -Será que tenemos problemas para asumir nuestra propia naturaleza. -Es que somos muy contradictorios. Somos naturaleza, tenemos órganos, somos biológicos. Pero vivimos rodeados de una burbuja tecnológica que nos separa del medio. Eso produce también nostalgia. -La tecnología nos pesa, ¿es como una maldición? -No creo que eso sea una maldición, no todavía. El gran cambio fue la escritura, que almacena información en un soporte externo, fuera de nuestro cerebro. Eso permite un bagaje que posibilita la tecnología. A veces es algo bueno, como en el campo de la medicina. Otras veces, malo. Malo para el resto de las especies y para nosotros. Pero vivimos climatizados, nos aislamos y ello nos hace dependientes de la tecnología. -Después de investigar nuestro pasado remoto, ¿dónde cree que reside la condición humana? -Por nuestra naturaleza biológica, tenemos necesidades. Tenemos pulmón, hígado y estómago y eso tiene que ver con las cosas que nos pasan. Pero Arsuaga, en hamletiano gesto con uno de los fósiles encontrados en Atapuerca somos seres simbólicos, y además dependemos de los sentimientos, por ellos somos manipulables y también nos agrupamos. Todo eso nos hace humanos: las pulsiones biológicas y el componente cultural. Somos la única especie- -o más aún, la única materia- -consciente y comunicativa. ¿Con un huesecillo del oído podemos saber algo sobre el lenguaje primitivo? -En Atapuerca somos pioneros en esa investigación. Reconstruimos la parte ósea del oído y sabemos a qué frecuencias estaba más sensibilizado: las de la voz humana. ¿No podemos saber nada de lo que sentían o comunicaban? -Es que los sentimientos no fosilizan. Pero, además, nadie sabe lo que sienten los otros. Sólo lo imaginamos. ¡Si ni siquiera sabemos qué sienten los animales! ¿Pero sabemos que los primitivos sí sentían? -Hay rituales en la Sima de los Huesos, que nos hacen suponer creencias, y por tanto sentimientos compartidos hacia los muertos. -Cuando encuentra un fó- FELIX ORDÓÑEZ sil nuevo, primero se alegra ¿y luego qué? -Un fósil no es sólo un fetiche. Me pregunto qué significa, para qué sirve. Empieza la investigación. Cada nuevo fósil que tienes es un problema que antes no tenías. -Mirando huesos petrificados, débiles vestigios humanos, ¿cree eso de que no somos nada ¡Qué va! Somos un gran acontecimiento. Todas las especies son increíbles. Un geranio hace la fotosíntesis, produce oxígeno, elemento necesario para la vida y algo que no