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92 Los Veranos DOMINGO 31 7 2005 ABC EL RUMOR DE LA FRONTERA NEVADA NUEVO MÉXICO Alamogordo White Sands El Paso Alpine Marfa Presidio Ojinaga Marathon TEXAS ESTADOS UNIDOS CALIFORNIA ARIZONA San Antonio Goliad Del Río Corpus Christi Golfo de México Columbus Tucson Tombstone Douglas Ciudad Juárez N El Centro Holtville Caléxico San Diego Mexicali Océano Tijuana Pacífico Ajo Brisbee Nogales Organ Pipe Cactus National Monument SONORA Agua Prieta MÉXICO CHIHUAHUA Eagle Pass Ciudad Acuña Mirando City Laredo Piedras Negras Los Ébanos Nuevo Laredo McAllen Brownsville El Cenizo Big Bend National Park Río Grande Reynosa Matamoros City NUEVO LEÓN COAHUILA TAMAULIPAS ELENA SEGURA ABC Viajaremos de San Antonio a San Diego durante estos 31 días, zigzagueando entre las lindes de México y Estados Unidos Rumbo Oeste TEXTO: ALFONSO ARMADA FOTOS: CORINA ARRANZ frontera Usted cree que deascinación es nibe quedarse donde está. Lo ña. Mi primera frontera fue que creo es que los muertos no la de Portugal. En aquella tienen nacionalidad El época perdida entre nieblas y mundo no tiene nombre, dijo. espectros, el extranjero resulLos nombres de los cerros en taba tan enigmático como la español en el original y de las carne de las mujeres, y los sierras y los desiertos sólo grandes hoteles de Oporto y existen en los mapas. Los nomde Lisboa pasajes a un munbramos para no extraviarnos. do extraordinario en el que toY sin embargo empezamos a do lo devorado irrestrictainventar esos nombres pormente en los libros cobraba que ya nos habíamos extraviavida instantánea, terrible y do maravillosa. Cuando regresábamos a EsLínea imaginaria paña no habíamos crecido lo La frontera desgarra y cose, bastante para poder elegir la puede ser herida, arbitrio, ruta y el momento, y el coche pacto, una convención casi que conducía mi padre, un Tisiempre forzada por la histoburón, era una fortaleza que ria y por las armas, puerta y parecía proteger de todas las talud, abismo y puente: una líasechanzas del futuro. Pero nea imaginaria que transcrisiempre que cruzábamos la be accidentes naturales y refefrontera en sentido inverso rencias astronómicas para era domingo por la noche, lloluego nutrir todas las escalas vía, y la raya rezumaba una de los mapas que nos han incurable melancolía. Las atraído desde niños como los fronteras no han dejado desde faroles a las polillas. Mientras entonces de atraparme como en los poemas de Wyslawa si tras su línea de puntos en Szymborska los bilos mapas se escondiechos salvan las fronra una verdad íntima La frontera teras invisibles del y universal, tanto las paisaje sin prestar fronteras que son medesgarra y mínima atención táfora como las concose, puede la la geopolítica, las a cretas e infranqueaser herida, hay cordiales (como bles del extinto telón de acero. La que cose a pacto, arbitrio, las que apuran sin México con Estados una conven- percatarse y ante gaUnidos ha estado en el ción forzada ritas abandonadas corazón de mi deseo por la historia los carros que huyen entre Portugal y por razones que uno y las armas España) y dolorosas, puede sospechar, pero como la del Estreque nunca se habrán cho, que se traga a de esclarecer o de destantos de los que quieren havelar del todo. Porque no es pocer pie en nuestro sueño, y la sible. Lo escribe mejor Corque separa a México de Estamac McCarthy en su novela tidos Unidos, con sus 3.141 kilótulada precisamente En la Laf Un vaquero y un coyote que aúlla dan la entrada a un rancho en Arivaca (Arizona) metros de longitud, fruto del Tratado de Guadalupe Hidalgo, que en 1848 puso fin a la guerra entre ambos e hizo perder a México más de la mitad de su territorio: es decir, lo que hoy atiende por California, Nevada, Utah, Texas y parte de Colorado, Arizona y Nuevo México. tantes, hierberías y colmados, sheriffs y misioneros, ratas y culebras, venados y tarántulas, sahuaros y ocotillos, es la que vamos a tratar de cartografiar a ras de tierra, palmo a palmo, en un viaje de 31 días por un extraño tercer país que crece más del 6 por ciento al año y ve su población multiplicarse en un collar de ciudades gemelas que se necesitan y se aman tan poco como se odian: McAllen y Reynosa, Los Ébanos y Gustavo Díaz Ordaz, Laredo y Nuevo Laredo, Eagle Pass y Piedras Negras, Del Río y Ciudad Acuña, Presidio y Ojinaga, El Paso y Ciudad Juárez, Douglas y Agua Prieta, Nogales y Nogales, Lukeville y Sonoíta, Caléxico y Mexicali. En su emblemático Index, comparaba en marzo de este año la revista Harper s la media de alemanes orientales que morían cada año al intentar cruzar al oeste- -18- frente a la media de mexicanos (e hispanos en general) que pier- Los mapas de la Gran Línea La inspirada geógrafa Paula Rebert reconstruye en su libro La Gran Línea las mediciones que entre 1849 y 1857 tomaron simultáneamente dos comisiones nacionales de lindes. Dibujaron 54 pares de mapas entre Brownsville Matamoros, en el Golfo de México, y San Diego Tijuana, en la costa del Pacífico, que hoy envejecen en los Archivos Nacionales de Washington y en la Mapoteca Manuel Orozco y Berra de la capital mexicana. Esa frontera a veces erizada de empalizadas, muros y alambradas con torretas de vigilancia y reflectores, otras puro de- Este obelisco es el hito que señala la frontera en Nogales sierto, donde abundan coyotes y chaparrales, hileras de inmigrantes jugándose la vida, samaritanos y vigilantes con lazo y carabina, cuatreros, maquiladoras y narcos, camioneros, santeros y can-