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ABC DOMINGO 31 7 2005 Los Veranos 91 I FESTIVAL ABC DE FOTOGRAFÍA COLECTIVA LA COCINA DEL MAR EL SABOR DE NUESTRAS COSTAS CARLOS MARIBONA De las miles de imágenes recibidas en el concurso de ABC y Notodofotofest. com publicamos una serie comentada por nuestros colaboradores. La primera imagen es Journal de Hotel de Paula Anta n verano, España mira al mar. Especialmente este mes de agosto, cuando millones de españoles aprovechan sus vacaciones para desplazarse a las costas del norte y del sur, del este y del oeste. Se imponen las cocinas marineras, desde los guisos tradicionales de pescadores los platos de barca- -hasta los arroces más sofisticados. Suquets y calderetas, fideuás, pescados fritos, a la sal o al horno, mariscos de todo tipo... Ningún otro país del mundo ofrece un repertorio tan suculento y variado de platos elaborados con los productos del mar. Durante este mes vamos a recorrer las costas españolas, desde Baleares hasta Canarias, desde Gerona hasta Guipúzcoa, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, para acercarnos a las distintas cocinas marineras, a las especialidades de cada zona. Y visitaremos algunos de los cientos de restaurantes enclavados al borde del mar, desde los más renombrados y lujosos hasta los chiringuitos más humildes, que se aprestan estos días a satisfacer a sus clientes con los productos más frescos y las preparaciones más deliciosas. Porque nada hay más agradable que comer o cenar disfrutando del rumor de las olas y de la brisa marina. El pescado sabe mejor cuando se toma allí donde se ha capturado. Se trata de un recorrido breve y muy personal. No estarán, ni siquiera mínimamente, todos los que son. Pero los que aparezcan cumplirán dos requisitos. Desde sus mesas se ve el mar y la calidad de su cocina, pese a que la masificación estival no es lo más recomendable para comer bien, no les defraudará. Mañana, en Mallorca, comenzamos un viaje culinario al que les invitamos a seguirnos durante este mes de agosto. E Journal de Hotel TEXTO: FÉLIX ROMEO MADRID. Me gustan los hoteles. Cada hotel es distinto. Los hoteles están cuando tu vida está en otro lado. Hay hoteles en todos los lugares del mundo. Cada cama de hotel es diferente a la cama de cualquier otro hotel. La primera vez que recuerdo haber dormido en un hotel no dormí en toda la noche. Íbamos a ver a unos curanderos de Petrer, Paco y Lola, aupados a la fama por la revista Pronto y nos detuvimos en un hostal de carretera. Me gustan los hostales de carretera. El colchón de la cama era de espuma y me hundía hasta tocar el suelo. Oía el rumor incesante del tráfico. La mejor historia de hoteles que conozco la vivió S. M. director de cine. Sus padres estaban separados: su padre tenía la custodia, así que vivían en Zaragoza, y su madre vivía en Madrid. Al principio, cuando su madre acudía a Zaragoza, pasaban los fines de semana en los mejores hoteles: Gran Hotel, Corona... Pero los asuntos económicos de su madre se torcieron y poco a poco fueron pasando los sábados y los domingos en hoteles de peor categoría, hasta acabar durmiendo en pensiones. En el Hotel Minzah de Tánger, donde vivía Jean Genet cuando estaba en Tánger, hay una piscina estupenda. El azul del agua resalta el blanco de las paredes. Y en una mesa llena de frutas zumban miles de avispas. En el Hotel Pennsylvania de Nueva York hay más de mil habitaciones. Pasillos interminables, como los de las películas de los hermanos Coen. El teléfono de la habitación no para de sonar y siempre preguntan por una persona que ya no está alojada allí. Viví en la Residencia de Estudiantes un año entero y fue como vivir un año entero en un hotel. Nunca conseguí llegar a tiempo al desayuno. Tampoco fui nunca a desayunar en la cárcel. A la cárcel se le llamaba antes, puro eufemismo, el hotel En muchos hoteles de Londres hay moqueta en el suelo Fotografías de Paula Anta. Título: Journal de Hotel una serie que sugiere a su autora un texto de Elger Esser: El olor de una habitación deshabitada se mezcla con intimidad perturbada. ¿Son nuestros lugares? El autor FÉLIX ROMEO (Zaragoza, 1968) ha publicado dos novelas: Dibujos animados (Anagrama) que obtuvo el premio Ícaro, y Discothèque (Anagrama) Dirigió el programa de TVE La Mandrágora que fue distinguido con una Mención de Honor del premio Ondas del baño. Y una Biblia en el cajón de la mesilla, y casi nunca una ducha articulada. Mi chica no quiso dormir en el Hotel Roma de Turín, porque allí se suicidó Cesare Pavese. El Hotel Roma tiene un neón rosa iluminado incluso de día. En Mistery Train la película de Jim Jarmush, uno de los personajes, un japonés que quiere visitar el estudio en el que Elvis Presley grabó su primer disco, no para de hacer fotografías a la habitación del hotel. Su chica le pregunta por qué hace fotografías de las habitaciones de hotel y no de los sitios bonitos que visitan. El japonés le responde que recordará siempre los lugares bonitos que visitan pero que se olvidará de las habitaciones de hotel. Hiroshima Mon Amour la historia de Marguerite Duras, transcurre en una habitación de hotel en la que dos amantes hablan de su amor, a punto de terminar. He tenido broncas amorosas en el hotel Santemar de Santander y en el hotel de la Estación de Huesca y en un hotel de Cerler. El Hotel Relais Châteaux de Coimbra está situado en el lugar en el que se amaban Inés de Castro y el rey Don Pedro. Donde estaba el tálamo hay una estupenda piscina. En el Hotel Accademia de Roma las habitaciones tienen techos altísimos y las ventanas están cubiertas por cortinas gigantes de terciopelo. En el Timhotel Opera de París nos despertaban los gruñidos de los pájaros. No eran palomas ni gaviotas ni gorriones ni cuervos. He dormido en un hotel de cinco estrellas en Las Ramblas y he dormido, justo enfrente, en un hotel de prostitutas de Las Ramblas. En un hotel de Londres, la habitación estaba en un sótano y podía ver desde la cama los zapatos de la gente que cruzaba por el patio. Dormimos en un hotel en Las Encartaciones, cerca de Bilbao, que había sido un convento. Estábamos solos en el hotel. No podíamos entrar y no podíamos salir.