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ABC DOMINGO 31 7 2005 75 Los agricultores vuelven a protestar por la tardanza en recibir las ayudas para paliar los efectos de la sequía El anterior acuerdo no se firmó porque defendimos a todas las comunidades Arias Cañete, ex ministro de Agricultura y Pesca, acusa al Gobierno de limitar sus aspiraciones b Lamenta además que el Gobier- no no haya aprovechado la oportunidad de su buena relación con Marruecos para que la flota gallega pueda faenar P. C. MADRID. Recién llegado al Ministerio de Agricultura y Pesca, al ex ministro Miguel Arias Cañete le tocó lidiar con uno de los problemas más importantes de su etapa ministerial: la finalización del convenio pesquero con Marruecos. Vivió en primera fila la negociación y hoy, cuatro años después, asegura que el acuerdo negociado ahora se pudo firmar en 2001, pero entonces no se quiso claudicar a las exigencias marroquíes, que ahora sí se han aceptado. Hubiera sido muy fácil defender un acuerdo para toda la flota artesanal. Pero lo que se acordó en la Mesa de la Pesca era que el Gobierno español tenía que defender un acuerdo para todas las comunidades autónomas. Un acuerdo equilibrado que acomodara a todas las flotas recuerda el ex ministro y secretario ejecutivo de Economía del Partido Popular. Arias Cañete afirma que el obstáculo fundamental era que había una oferta muy escasa para cefalópodos y marisco, tanto en número de barcos como en capturas, y se limitaba la actividad de la flota gallega y canaria Además, la actividad pesquera esta- ba estaba sometida a muchas dificultades en cuanto a zonas de pesca y desembarco obligatorio en puertos marroquíes En relación al desembarco, el dirigente popular señala que eso reduce el empleo indirecto. En 2001, Marruecos sostenía que la pesca artesanal tenía que desembarcar en sus puertos y eso es muy difícil para que flotas como la de Barbate pudieran subsistir Renuncia del Gobierno Arias Cañete entiende que hay que defender zonas de pesca adecuadas, próximas al territorio español, en el que haya stocks de pesca suficiente y que descarguen en puertos españoles. Si se descarga en puertos marroquíes, el beneficio es muy limitado para patrones y tripulaciones, y no se desarrolla la industria auxiliar Sobre la actitud del Gobierno en la negociación del acuerdo, el ex ministro afirma que el elemento nuevo es que el Gobierno ha renunciado a la defensa de la flota gallega y a las capturas de cefalópodos. Este acuerdo se ha ceñido a la pesca industrial, que beneficia a Holanda, y a la pesca artesanal que beneficia a la flota andaluza, pero excluyendo a las especies de alto valor comercial. El Gobierno ha limitado sus aspiraciones. Por pobre que sea es mejor un acuerdo, a que no haya, pero el Ejecutivo podría haber aprovechado sus buenas relaciones teóricas con Marruecos para que la flota gallega pueda faenar esquero con Marruecos, amarrada en el puerto de Barbate, Cádiz ABC MARRUECOS SE HA SALIDO CON LA SUYA JAVIER GARAT Secretario general de la Federación de Organizaciones Pesqueras l 30 de noviembre de 1999 finalizó el que hasta hace cuatro días había sido el último Acuerdo de Pesca entre la Comunidad Europea y Marruecos. De la noche a la mañana, 397 buques españoles se vieron imposibilitados a pescar en las aguas marroquíes. Marruecos propuso varias alternativas, entre otras, la posibilidad de firmar un acuerdo por cuatro o cinco años en el que sólo se pudieran capturar especies no sensibles es decir, dejando fuera a los cefalópodos y a los crustáceos, sin contraprestación económica alguna. En aquel momento, tanto la Administración española como la comunitaria, con el consenso del sector pesquero español, decidió apostar por el todo o nada no permitiendo que se quedaran fuera del acuerdo modalidades de pesca tan importantes para nosotros como pueden ser los arrastreros cefalopoderos y marisqueros o los palangreros de superficie. A pesar de estas circunstancias, y de que las relaciones entre los Reinos de España y de Marruecos no E atravesaban por su mejor momento, el equipo dirigido por Miguel Arias Cañete y Carmen Fraga empezaron pronto a sembrar las semillas necesarias para lograr el restablecimiento de las relaciones pesqueras. Posteriormente, el nuevo Gobierno de España puso las bases para el acuerdo que se firmó el 28 de julio. El nuevo acuerdo es mucho más modesto que los anteriores, puesto que permite el acceso a un número limitado de barcos y excluye a modalidades que para España son importantes (cefalopoderos, marisqueros y palangreros de superficie) No obstante, considero que el simple hecho de haber restablecido las relaciones de pesca con Marruecos ya es positivo, al igual que lo es que 138 barcos puedan ir a pescar a sus aguas, descongestionando el caladero comunitario, en especial el Golfo de Cádiz. Está claro que las circunstancias han cambiado en los últimos cinco años. Muchos buques se han desguazado y otros se han reubicado en terceros países o en el caladero nacional, pero si lo analizamos, después de cerca de seis años, podemos comprobar que finalmente hemos aceptado lo que los marroquíes nos proponían ya entonces, un acuerdo de mínimos que no afectara a las especies sensibles. Y yo me pregunto ¿hacía falta pasar por todo este calvario para llegar a este acuerdo? Al final, Marruecos se ha salido con la suya. El ex ministro de Agricultura y Pesca, Miguel Arias Cañete PACO MARTÍN