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ABC DOMINGO 31 7 2005 57 Sociedad Desarticulada la mayor red española de fraude bancario a través de internet El nuevo planeta, rodeado por un círculo blanco, se mueve a través de un campo de estrellas en esta imagen tomada por Michael Brown en 2003 Astrónomos de EE. UU ocultaron durante meses el hallazgo del décimo planeta del sistema solar El pulso científico con un grupo español les ha obligado a realizar ahora este importante anuncio astrónomo Michael Brown ha tenido que ceder a los españoles el merito de descubrir uno de los tres cuerpos celestes que investigaba en secreto J. M. NIEVES M. CABANILLAS MADRID. El astrónomo norteamericano Michael Brown, del Instituto de Tecnología de California, acaba de anunciar el descubrimiento de un nuevo planeta, el décimo de nuestro sistema solar. El nuevo mundo, conocido por el momento como 2003 UB 313, está helado, es rocoso, tiene una vez y media el tamaño de Plutón y se encuentra tres veces más lejos que éste del Sol, es decir, a 14.400 millones de kilómetros de distancia. Y, dato curioso, su existencia se ha hecho pública gracias a un grupo de astrónomos españoles del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) que el pasado jueves anunció el hallazgo de otro cuerpo celeste de similares características. El décimo planeta, 97 veces más distante del Sol que la Tierra es, por ahora, el objeto conocido más lejano del sistema solar y, según su descubridor, será visible con un telescopio durante los seis próximos meses en la constelación de Cetus Lo que Brown no dice es que se ha visto prácticamente obligado, en contra de su voluntad, a publicar su descubrimiento, y que esa presión procede del grupo de científicos del IAA que encabeza el astrónomo José Luis Ortiz. b El equipo del do antiguos datos del año 2003, se topó a primeros de julio con un cuerpo muy grande en las fronteras exteriores del sistema solar (que referenció como 2003 EL 61) con un diámetro de 1.500 km y un tamaño superior al 70 del de Plutón. No llegaba a ser un planeta, pero casi. El hallazgo se comunicó por los cauces habituales, es decir, al Centro de Planetas Menores (MPC) de la Unión Astronómica Internacional, organismo que pone el nuevo cuerpo a disposición de la comunidad científica para que pueda ser estudiado. El descubrimiento se anunció el pasado día 28. Ventaja para el equipo español Jugada del destino, se trataba de uno de los tres objetos descubiertos (y nunca anunciados) por el equipo de Michael Brown, que tras los intentos iniciales de protesta, ha terminado por reconocer que ocultar el hallazgo fue un error. También reconoce públicamente en su web que, en justicia, el crédito del descubrimiento corresponde al grupo español. (http: www. gps. caltech. edu mbrown 2003 EL 61) El hecho de que otros pudieran anunciar objetos que su grupo había descubierto secretamente- -explica Ortiz- -les ha hecho reflexionar y anunciar, de golpe, los objetos 2005 FY 9 y 2003 UB 313 De ellos, la NASA sólo ha hecho público el segundo, el único del que se conocen exactamente las medidas. En cuanto a 2005 FY 9, habrá que esperar, aunque todo apunta a que se trata de un cuerpo más pequeño. Los científicos pueden calcular el tamaño de un objeto a partir de su brillo, de la misma manera en que se puede calcular el tamaño de una bombilla lejana si se conoce su voltaje. Brown y su equipo realizan ahora los cálculos pertinentes. Pero no solo ellos. Gracias al anuncio de ayer, todos los astrónomos del mundo podrán hacerlo también. Un detalle: los equipos informáticos de Brown han sido atacados por hackers durante los últimos días. Seguramente astrónomos ávidos de la información que él se resiste a facilitar. Interpretación artística del nuevo mundo, llamado por ahora 2003 UB 313 tencia a la comunidad científica internacional, como ya hicieron el año pasado con los objetos Quaoar y Sedna Este secretismo le servía a Brown para poder estudiar los hallazgos en detalle y en exclusiva, lo que va en contra del beneficio de la Ciencia y no sigue los cauces establecidos, que implican comunicar la existencia de un objeto nuevo en cuanto se descubre Así las cosas, el grupo del Instituto de Astrofísica de Andalucía, repasan- REVOLUCIÓN EN EL SISTEMA SOLAR J. L. ORTIZ, P. SANTOS, F. ACEITUNO Investigadores del IAA Descubrimientos secretos La historia es como sigue. Hace ya algunos años, el grupo de Brown empezó a rastrear el cielo en busca de objetos transneptunianos (más allá de la órbita de Neptuno) muy grandes. Y lo mismo hizo, aunque de forma independiente, el equipo de Ortiz. Los norteamericanos- -explica el investigador español- -con una tecnología apabullante frente a la nuestra, habían descubierto tres grandes objetos hace bastantes meses, pero ocultaban su exis- E n apenas unos días se ha tambaleado nuestra concepción del Sistema Solar con tres nuevos objetos más allá de Plutón, dos probablemente más pequeños que éste, y otro, ciertamente mayor. Esta revolución empezó a gestarse hace varios años, cuando al menos un par de grupos de investigadores americanos y españoles emprendimos rastreos independientes para encontrar objetos grandes más allá de Neptuno. Los detalles de cómo han ido a parar objetos tan grandes a los lugares donde se encuentran y con características orbitales tan llamativas como altas inclinaciones sobre la eclíptica, elevadas excentricidades, etc. sin duda nos ayudarán a avanzar mucho en el conocimiento de las primeras etapas de formación del Sistema Solar. Además, este descubrimiento va a espolear de nuevo el debate de qué debe llamarse planeta y qué no, así como si Plutón y el nuevo objeto entran o no en esa categoría. La ciencia está de enhorabuena y creemos que hemos aportado nuestro granito de arena.