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ABC DOMINGO 31 7 2005 Los domingos 55 Horace y su novia, Yiqing Wang, madridistas, recorrieron medio país para ver a los galácticos P. DÍEZ Beckham y el pulso con el Manchester Antes de que el Real Madrid descubriera en 2003 las posibilidades del mercado chino, el Manchester United llevaba ya mucho tiempo escogiendo al gigante asiático como un destino de sus giras estivales. Los diablos rojos han vuelto este verano a Pekín y Hong Kong en la que supone su cuarta visita al coloso oriental en los últimos ocho años. Pero en esta ocasión el Manchester ya no ha levantado tantas pasiones como antaño, como se pudo comprobar el pasado martes en el partido que le enfrentó al Beijing Gouan en el Estadio de los Trabajadores de la capital china, que registró una entrada mucho más pobre que durante el encuentro contra el Madrid celebrado tan sólo tres días antes. Ambos equipos legendarios, que se disputan el corazón y el bolsillo de los aficionados chinos, compiten por ser los más rentables del planeta. Aunque el Manchester, con unos ingresos de 250 millones de euros, ha superado durante los últimos ocho años al Madrid, con 227,6 millones, las tornas podrían estar ya cambiando gracias a la popularidad de la que disfruta la entidad blanca en el descomunal mercado asiático, con China y Japón a la cabeza. Aparte del reclamo que supone contar con astros como Ronaldo, Zidane, Raúl, Figo, Roberto Carlos y Owen, buena parte de la responsabilidad de esta nueva situación la tiene David Beckham, ya que numerosos seguidores del Manchester se pasaron al Madrid cuando fichó por el conjunto blanco. Beckham es un semidiós en Oriente. Muchos aficionados confiesan que cambiaron de camiseta, del Manchester United al Real Madrid, al mismo tiempo que lo hacía el jugador inglés euros) el límite establecido por el régimen comunista para fijar el umbral de la miseria en China. A pesar de los exiguos salarios que se registran en el país, en el gigante asiático se ha desatado una auténtica pasión por el fútbol que moviliza a millones de personas. Como la liga china es más famosa por sus casos de corrupción que por la espectacularidad de su juego, decenas de miles de aficionados se vuelcan con cada nueva visita que realizan los clubes europeos y, sobre todo, españoles. Uno de estos fervientes seguidores es Horace Ren, un universitario de 19 años que pidió dinero prestado a sus padres para poder asistir al encuentro que jugó el Real Madrid en Pekín la semana pasada. Procedente de Xi an, tanto Horace como su novia, Yiqing Wang, se gastaron cada uno no sólo los 1.580 yuanes (162,33 euros) que costaba la entrada más cara puesta a la venta, sino también otros 500 yuanes (51,36 euros) por el avión hasta la capital china y otros 260 yuanes (26,70) por el regreso en tren a su ciudad. Es una oportunidad única de ver de cerca a figuras como Beckham, Ronaldo, Zidane, Raúl, Roberto Carlos y Figo, a los que antes sólo había visto en televisión explicó a Los Domingos de ABC el joven, ataviado con una camiseta de su equipo favorito por la que había pagado 55 yuanes (5,64 euros) los dos últimos años ha ganado más de 20 millones de euros por estas campañas publicitarias, no pudo resistirse a sus obligaciones comerciales con la firma Gillette. En esta desesperada carrera por traer a China a los principales astros del deporte rey, la pujante ciudad de Shangai, en constante pugna con Pekín, no ha querido quedarse atrás. Por eso, el potente grupo mediático Shanghai Media Group celebra estos días un torneo, el Budweisser 2005, que en principio barajó contar con la presencia de un equipo español, otro italiano y otro inglés. Finalmente, el renombre del que goza la Liga de las Estrellas hizo que los organizadores se decantaran por tres conjuntos hispanos, por lo que contactaron con el Atlético de Madrid, el Deportivo de La Coruña, el Valencia y el Betis antes de que el Sevilla, el Zaragoza y el Villarreal aceptaran su jugosa oferta. Por dos días de partidos, los tres se han repartido 1,5 millones de euros en este verano redondo para los equipos españoles de fútbol que han viajado a China. El negocio de las camisetas No en vano, durante el partido disputado el pasado sábado entre el Madrid y el Beijing Gouan, que casi agotó las 70.000 localidades del Estadio de los Trabajadores, se vendieron miles de elásticas y posters de los galácticos. De todos ellos, el más admirado en Asia es David Beckham, quien cuenta con una legión de entregados fans. Es un icono de la cultura popular al protagonizar numerosos anuncios para Adidas, Pepsi, Vodafone, BP, Marks Spencer e incluso para firmas japonesas como TBC Cosmetics. Al igual que sus compañeros Ronaldo y Figo, que participaron en una promoción de Audi durante su paso por la capital china, Beckham, que en Horace, universitario de 19 años, se gastó los 1.580 yuanes (162,33 euros) que costaba la entrada más cara para ver al Real Madrid, además de otros 51,36 euros en el avión hasta la capital