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60 Espectáculos FESTIVALES DE VERANO SÁBADO 30 7 2005 ABC Mitridate vencedor La ópera de Mozart saltará de Salzburgo a Madrid, donde se escuchará en septiembre 14 años cuando concluyó Mitridate su primer drama para música, encargo del Teatro Regio Ducal de Milán. Se estrenó en 1770 y deslumbró JUAN ANTONIO LLORENTE SALZBURGO. Mitridate fue escrita en los escasos momentos que Mozart podía robar a su actividad de concertista en gira Dada la edad del músico y habida cuenta de que, ballet incluido, la obra duró seis horas, que en Salzburgo, afortunadamente se han reducido a tres. No por falta de ganas de escuchar ese desfile de comprometidas arias trufadas de algún que otro recitativo de los que en aquella ocasión el propio Mozart dirigió desde el clave. La razón es que la noche del estreno (jueves 28) estaba metida en calor, y la sala- -habilitada en la Residenz para suplir el Kleinesfestpielhaus, en restauración para, desde 2006, albergar la nueva Casa de Mozart- -no reunía las condiciones necesarias. Hasta el punto de producirse en medio de la representación una inoportuna lipotimia, atendida con el revuelo imaginable por los servicios de emergencia. Anecdotario aparte, la representación fue modélica, partiendo del original planteamiento escénico. Günter Krämer multiplica en vertical por un gigantesco espejo superior en plano inclinado los espacios que no permite en superficie el reducido fondo del escenario, creando nuevos ámbitos para un espectador- cómplice, que visualmente b Tenía Mozart mezcla lo reflejado y lo presencial, permitiendo ver el ballet del primer acto que Minkowski ha conservado en su propia edición, o el suicidio de Mitridate, Vencedor, no vencido planteados a espaldas del escenario. Un Mozart encorsetado Los personajes, vestidos de un modo ecléctico, sacaron el máximo partido a la obra marcada por el extatismo de un Mozart aún encorsetado por modelos precedentes. Así, el tenor neoyorquino Richard Croft dibujó un creíble protagonista, celoso por las relaciones entre Aspasia, su mujer (la joven soprano Netta Or) y sus hijos Sifare (Miah Person) y Farnace, defendido por la voz más impactante de la velada: Bejun Mehta, único contratenor que en esta producción permanece de los tres que utilizó Mozart, deslumbrante en su aria da capo Già dalli occhi Muy aplaudida la debutante soprano sueca Ingela Bohlin como Ismene, prometida de Farnace, papel que en 1971, en la primera representación de Mitridate en el festival salzburgués- -desde entonces sólo se había programado un montaje más en 1997- -interpretó Pilar Lorengar. Andrew Tortise y Pascal Bertin completan el reparto que, en septiembre, con Minkowski y sus Musiciens du Louvre, repetirán al completo en el Teatro Real de Madrid en versión concertante. Comprobando los resultados, Antonio Moral, que en esos días comenzará a ejercer en su nuevo cargo de director artístico del coliseo, asistía a la representación del estreno. Richard Croft, en el papel de Mitridate, durante un ensayo AP La Odisea de Walcott sumerge al público del Festival de Mérida en el alma del Caribe MIGUEL ÁNGEL LUCAS MÉRIDA. La historia inmortal de Odiseo volvió a escucharse en el Teatro Romano de Mérida en la adaptación realizada por Derek Walcott. Fue en el estreno de Una odisea antillana la obra que descubre por primera vez para el público español el teatro del Nobel antillano en el Festival de Teatro Clásico. El Festival ha apostado otra vez de forma decidida por la innovación. Bastó con ver la escenografía para darse cuenta de la novedad de la propuesta de Walcott. La puesta en escena, colorista y de ingeniosa originalidad, divide el escenario en cuatro cuadrados, con un palo mayor en su centro semejante a un barco que sirve para trasladar al espectador a los diferentes escenarios de la Odisea. El escenario, arropado por 15 pantallas de televisión que acompañan el relato, imprime una fuerte carga sugestiva al montaje. Sobre su particular visión de la Odi- Una escena de Una odisea antillana de Derek Walcott sea se dejan sentir todas las artes que convergen en su teatro. Además de dramaturgo y poeta, en Walcott se aprecian rasgos pictóricos, debido entre otras causas a la influencia de su padre como pintor. Cada escena construye un cuadro, una estampa en movimiento que constituye una alegoría al viaje infatigable de Odiseo. La escritura de Walcott combina la profundidad y el sentido del humor con una admirable creatividad lingüistica. Pero más allá de la poesía, lo que llama la atención de este montaje es la ambientación elegida. La compañía de esta Odisea antillana arguyó que la presencia de varias lenguas construía un gran Babel Sin embargo, la confusión de idiomas impide que la construcción teatral de Walcott pueda situarse en los cielos. Cuesta encajar que Odiseo salte del castellano al inglés, y que, en sus conversaciones con Penélope, su mujer le responda en italiano. El sistema de subtítulos palía en parte el problema, pero en general la idea no funciona. La aparición de Lucía Bosé fue más breve de lo esperado. La actriz declamó un texto brillante y desapareció, lo que supo a poco.