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ABC SÁBADO 30 7 2005 Opinión 7 sando por los regímenes de partido único o las supuestas teocracias. No puedo extenderme más, pero queda claro que el análisis es un poco más complejo que el mar de la injusticia universal y su hermana la alianza de civilizaciones LA ESPUMA DE LOS DÍAS PESCA POLÍTICA A Comisión Europea y Marruecos han comenzado a negociar un nuevo acuerdo de pesca después de que el Consejo lo autorizara el pasado día 18, pero este inmediato comienzo no significa que el acuerdo vaya a alcanzarse rápido, ni mucho menos que sea la solución a los problemas del sector. Desde el acuerdo de 1983 en tiempos de Fernando Morán, hasta la última ruptura de negociaciones a comienzos de 2001, los negociadores de los sucesivos tratados han tenido tiempo de conocer a la perfección el argumentario de cada parte y todos los aspectos técnicos, económicos y políticos del problema, de forma que si no existen modificaciones importantes en los mismos- -sobre todo en los de carácter político- -difícilmente podrá MANUEL detenerse la tendencia ÁNGEL MARTÍN en los resultados de los últimos veintitantos años. ¿Cuál es esa tendencia? Según todos los datos y opiniones solventes, autorizar a menos barcos a capturar menos especies, con menos tripulantes españoles, con más paradas biológicas, con menos descargas en puertos nacionales y pagando más por un acuerdo cada vez más corto. Es de suponer que quienes vayan a negociar tendrán una sensación de déjà vu porque todo está dicho y la táctica negociadora va a ir más por la utilización del tiempo y las presiones sociales que por la aportación de soluciones técnicas novedosas. Marruecos tiene todo el tiempo del mundo porque el paso de los días juega a su favor y sólo un hipotético perjuicio- -siempre recuperable- -por el retraso de las contraprestaciones a recibir puede actuar de incentivo. La Unión Europea no ve en la pesca- -sí en la comercialización del pescado- -un sector prioritario, y le preocupa que el balance final entre derechos y obligaciones esté desequilibrado, aunque los costes sean difusos y los beneficios estén muy localizados en ciertos enclaves europeos, digamos que españoles. Nosotros no tenemos caladeros propios aunque consumimos grandes cantidades de pescado debido a una formidable actividad importadora dispuesta a llenar cualquier hueco de la producción nacional, y resulta evidente que el problema extractivo afecta tan sólo a algunas comunidades autónomas, en lo referente al acuerdo con Marruecos, a Andalucía, Canarias y Galicia. Con estos rasgos, no es de extrañar que el asunto de la pesca también haya caído en este ruedo ibérico donde todo se lee en clave interna y se desborda hasta límites imprevisibles, en este caso hasta la política hispano- marroquí o la alianza de civilizaciones. Siendo del mismo color político el Gobierno central y los de las comunidades afectadas, se propaga un cierto optimismo sobre el acuerdo final, cuyo éxito atribuirían los socialistas al buen rollo con Marruecos. La oposición es escéptica y valorará a la baja lo acordado. Ambos deberían pensar más en nuevas actividades económicas y en la diversificación productiva que en la pesca política a río revuelto. CARLOS KILLIAN las profundas heridas que dejó en los países sometidos; la descolonización mal diseñada y peor ejecutada; la falta de perspectivas personales, económicas y laborales; las crisis personales y de identidad; una educación rígida y retrógrada, que manipula la historia y siempre le echa la culpa de todas sus desgracias a Occidente y que enseña frustración y rabia, que engendran odio y fanatismo; el socorrido victimismo que aliena y adormece la autocrítica y el afán de superación; el fracaso de los sistemas políticos que han sido impuestos a esos pueblos desde las dictaduras de extrema derecha a las de extrema izquierda, pa- Erradicando la pobreza le haremos un gran servicio a la humanidad. Es una tarea urgente y que provocará un salto espectacular en el bienestar y en el crecimiento económico y la prosperidad del mundo, lo que redundará en mayor estabilidad y paz. Pero lográndolo no terminaríamos con el terrorismo, pues al fanatismo y al odio que inspiran a las ideologías que nutren al terrorismo no les preocupa la pobreza; sólo pretenden perpetuarse y lograr cotas crecientes de poder hasta dominarlo todo. La Alianza de Civilizaciones es un refrito mal digerido de ideas ajenas, generalmente mejor planteadas que esta iniciativa, que se sustenta en un análisis muy simplista de fenómenos muy complejos y que comete el error de creer que hay razones y causas que provocan el terrorismo. Contra el terror sólo se puede luchar con una estrategia multidimensional que incluya, entre otras muchas, la dimensión de seguridad; de reformas legales; de cooperación internacional, de coordinación y trabajo en equipo de los servicios de inteligencia; de políticas educativas que fomenten la tolerancia y el pluralismo como valores esenciales; de una eficaz lucha contra la financiación del terror; de políticas penitenciarias que rompan la disciplina interna de las organizaciones y que permitan una verdadera y completa rehabilitación del terrorista, aunque yo tenga mis dudas de que eso sea posible, y promoviendo- -no imponiendo- -la democracia y el respeto a los Derechos Humanos. Todo esto habría que complementarlo con un eficaz catalizador: el diálogo de civilizaciones, muy crítico cuando las circunstancias lo requieran, que es a lo que ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo la Unesco, y que fue retomada por el ex presidente iraní Mohamed Jatamí. Alianza sólo puede haber entre democracias que compartimos principios y valores. La derrota del terrorismo y el diálogo para lograr una pacífica convivencia entre civilizaciones fomentarán el avance de la democracia y de los derechos y libertades fundamentales a los que tiene derecho todo ser humano. Sin embargo, en esta angustiosa carrera por lograr un mundo mejor, nos han tomado una preocupante delantera el fanatismo, el odio, el extremismo y su hijo primogénito y heredero: el terrorismo. L PALABRAS CRUZADAS Tras el paso dado por el IRA ¿deben intensificarse los intentos de negociar con ETA? NO CABE EL MIMETISMO QUÍ cuenta todo el mundo que nada tiene que ver el IRA con ETA y el problema de Irlanda con el problema de España, pero en cuanto el IRA anuncia que abandona el terrorismo, inmediatamente empezamos con las cábalas sobre la negociación con ETA. Lo primero que habría que hacer es recordar que con ETA se negoció en varias ocasiones, siempre sin éxito, como bien saben los que viajaron a Argel y a Suiza. Los etarras mienten, exigen la independencia y la territorialidad como premisa previa para cualquier tipo de acuerdo, siempre van a más y nunca han aceptado ni de lejos la posibilidad de dejar de matar sino que, por el contrario, han aprovechado las llamadas treguas para rearmarPILAR se hasta los dientes. Por no hablar de que CERNUDA el nivel de autonomía del País Vasco es muy superior al máximo que pretenden los irlandeses, que esa es otra. Con ETA se negocia en función de lo que considere el gobierno de turno; sería ridículo que las más importantes decisiones de aquí se tomaran en función de cómo se actúa allá o acullá. Sólo faltaba. Pero las voces que empiezan a clamar por una necesaria negociación con ETA, ahora que las negociaciones con el IRA han llevado a buen puerto, tendrían que reflexionar sobre lo que ha significado el IRA y cuáles eran sus pretensiones políticas, y qué significa ETA y cuáles son sus pretensiones políticas. ALGUIEN TIENE QUE MEDITAR ESCONOZCO el alcance del paso adelante dado por el IRA- -no es la primera vez que algo como esto ocurre- -y comprendo que son muchas las diferencias entre el caso vasco y el del Ulster. Pero prefiero ser optimista y pensar que ahora ha llegado allí el fin de las armas. Aquí, alguien debe meditar. El proceso de paz irlandés no se ha hecho sin negociaciones, sin renuncias, sin tener que tragar algunos sapos. Incluso puede que algún terrorista haya sido liberado en Belfast más o menos subrepticiamente. Conste que no digo yo que negociar con ETA- -y sí, soy partidario de sentarse por lo menos a hablar con la banFERNANDO da del terror- -signifique sacar de la JÁUREGUI cárcel a alguno de los asesinos que nos han llenado de dolor: tienen que pagar, porque la sociedad no resistiría lo contrario. Si digo, me temo, que la paz total parece estar más cerca, hay que alcanzarla tendiendo manos, qué remedio. Y que la mayor parte de la meditación a la que antes me refería corresponde a quien corresponda, valga la redundancia, en ETA. Sabemos de su estulticia, pero hasta ellos han de entender que se han quedado solos en la vía de la bomba, la pistola y la extorsión. ETA, estás acabada. Reconócelo de una vez. A D ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate