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6 Opinión VIERNES 29 7 2005 ABC AD LIBITUM TRIBUNA ABIERTA ANTONIO LUCAS COORDINADOR DE SEGURIDAD VIAL DEL RACE IRLANDA, VERDE ESPERANZA E S de celebrar, como lo han hecho en una nota conjunta los primeros ministros de Irlanda y el Reino Unido, el comunicado del Ejército Republicano Irlandés, el IRA, en el que anuncia su abandono de la lucha armada para tratar de alcanzar sus objetivos por medios democráticos, políticos y pacíficos Incluso resulta tentador establecer paralelismos entre la situación de Irlanda del Norte y la del País Vasco; pero nada más lejos de la nuez de dos problemas, sólo coincidentes en alguno de sus síntomas- -especialmente el terrorismo- -y radicalmente distintos en su origen, composición social, complejidad confesional y situación política. Posiblemente, la inesM. MARTÍN perada decisión del IRA FERRAND toma razón de la nueva situación creada en Londres por los efectos, materiales y psicológicos, del terrorismo islámico. También debe de haber clases entre terroristas y los patriotas irlandeses- -a cualquier cosa llaman chocolate en las fondas de estación- -no quieren ser confundidos con los fanáticos de la media luna. Ahora bien, venga de donde venga, queda claro en el comunicado de los hasta ahora violentos irlandeses que no renuncian al objetivo de una Irlanda unida y que de ahí, aunque ya por vías pacíficas, surgirá una nueva espiral de tensiones de difícil pronóstico. A diferencia con el País Vasco, donde una base social nacionalista y sesgada a la derecha- -la mitad de la población- -sirve de plataforma a una izquierda radical, independentista, con brazo armado y en rebeldía contra el Estado, en Irlanda del Norte dos sectores de la sociedad- -católicos y protestantes- -se enfrentan, o venían enfrentándose, en una lucha cainita a la que Londres arbitra y, con presencia militar, mantiene las formas y el estatus. Ahora, cuando por la paz anunciada por el IRA al reverendo Ian Paisley se le acaba el pretexto de integrarse con el Sinn Fein en un gobierno autónomo norirlandés, de menos competencia que cualquiera de los españoles, puede cambiar el signo del problema. Parece claro que los movimientos independentistas, o de cualquier otra naturaleza, que recurren al terrorismo como estrategia, de no quedarse en meros salteadores, están forzados a evolucionar y procurarse nuevos métodos de trabajo. El terrorismo, como se ve desde el 11- S en Nueva York, ha pasado a ser un monopolio de fanáticos iluminados por una- ¿incorrecta? -interpretación de su fe. Con el Corán en la mano y una gran confusión mental en la cabeza están dispuestos al suicidio para llevarse por delante una civilización, la nuestra, que les parece abyecta y opresora. A los terroristas irlandeses les ha contenido, en lo posible, el Ejército británico y a los terroristas islámicos espera amansarles José Luis Rodríguez Zapatero con una alianza de civilizaciones No es, desde luego, cosa de tirar a matar pero tampoco cuestión de sermones. FELICES (Y FLUIDAS) VACACIONES Además de apostar por una planificación del usuario que evite los atascos, el autor considera que los más de 23.600 millones de euros que aportan los conductores al Estado en impuestos sobre el automóvil es una cifra más que suficiente para garantizar una circulación fluida y segura OS atascos suponen hoy en día un problema de primer orden. Según diversos estudios, la congestión del tráfico en la UE tiene un coste equivalente al 0,5 por ciento del PIB, y podría doblarse al final de la década de 2010. Este problema, lejos de solucionarse, se acrecienta con el aumento del parque automovilístico y los hábitos laborales y vacacionales. Cuando se habla de atascos, hay que considerar dos variables. Por un lado, la retención que cada mañana se sufre en las grandes ciudades, con un coste anual de 1.500 millones de euros, calculados en pérdidas de tiempo por los ocupantes del vehículo, gasto energético y contaminación. El vehículo privado soporta el 80 por ciento de los costes de los atascos, y su uso se produce por cuestiones laborales. Ya nadie duda que la solución, en este caso, se centra en un uso racional del transporte privado, y la promoción de un transporte público eficaz, que sirva de alternativa para aligerar de las grandes ciudades el enorme tráfico diario, mejorando los aparcamientos y los tiempos de desplazamiento. El segundo de los momentos en los que se producen los atascos aparece en las grandes operaciones salida, concentrándose en los puentes festivos o en los periodos estivales. En este caso, el uso del vehículo es vacacional, y las soluciones no pasan únicamente por una promoción del transporte público, ya que, bien sea por cuestiones económicas, o por simple comodidad a la hora de desplazarse en el lugar de destino, el vehículo particular es el L medio de transporte utilizado por la gran mayoría de usuarios que eligen nuestra geografía como zona de descanso. ¿Qué podemos hacer entonces para evitar los atascos? En primer lugar, es necesario aportar toda la información disponible a los usuarios, para que de esta forma puedan tomar la decisión correcta, anticipando la salida, retrasándola o buscando una ruta alternativa. Lo que es seguro es que si un conductor sabe, a priori, que va a estar once horas en un atasco, va intentará por todos los medios evitar esta situación. Para ello, la DGT cuenta con un gran abanico de medios, incluso los paneles variables (si a muchos conductores les pusieran en un panel en Madrid el mensaje A- 3 pk 68, 4 horas seguro que se daban la vuelta, y no les digo nada si viajan con niños... entonces, si tenemos los medios, sólo falta concienciar a los usuarios de su utilización. Y ése debe ser nuestro granito de arena. También es necesaria la revisión del modelo de gestión. Durante el pasado mes de mayo se vieron dos situaciones muy diferentes: los que salimos el viernes del puente tardamos, en algunos casos, once horas en llegar al destino, situado a poco más de 400 kilómetros. Pero a la vuelta la cosa fue diferente: hubo menos retenciones, el tráfico fue más fluido, en definitiva, mucho mejor. ¿Qué fue lo que se hizo? Nadie duda que la atención de los medios de comunicación fue vital. Pero tampoco es menos cierto -Denunciemos ante el Tribunal Constitucional los discursos de apoyo a la Constitución que pronuncian los que van a retocarla para su conveniencia.