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40 Madrid MIÉRCOLES 27 7 2005 ABC HOY EN MADRID CONCIERTOS EXPOSICIONES turales (José Gutiérrez Abascal, 2) José Mosquera Hasta el 31 de julio en Ansorena Galería de Arte (Alcalá, 52) Mujeres modelos. Mujeres de moda Hasta el 11 de septiembre se podrá visitar esta exposición de fotografías. En el Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico (avenida de Juan de Herrera, 2) Deborah J. Carter A las 23.30 en Calle 54 (paseo de la Habana, 3) Spirit of the dance A las 22.00, concierto en la Plaza de Toros de Las Ventas de Madrid Los sables del Museo del Ejército Hasta el 1 de octubre en el Museo del Ejército (Méndez Núñez, 1) Willy Ramos En la Galería Americana de Casa de América (Recoletos, 2) Los otros arquitectos Hasta el 4 de septiembre en el Museo Nacional de Ciencias Na- Árboles de nuestros bosques Hasta el 7 de septiembre, en Faunia. Se trata de una exposición de fotografías de gran formato. PROYECCIONES BALLET Ballet de Cámara de la Ópera de Praga A las 20.30 en el Centro Cultural de la Villa (plaza de Colón, s n) REPRESENTACIONES Shara De Naomi Kawase. A las 18.00 y 20.00 en La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2) dentro del ciclo de nuevo cine asiático. Titolo provvisorio: senza Titolo De Antonio Tagliarini. A las 20.30 en La Casa Encendida (Ronda de Valencia, 2) En 1987, el pintor Antonio Saura se enfrentó a una singular batalla al ilustrar una edición de El Quijote. Hoy, tras su paso por Nueva York y Roma, el Círculo de Bellas Artes muestra su original visión de la novela en una selección de 42 viñetas El Quijote según Antonio Saura TEXTO: MABEL AMADO FOTOS: VÍCTOR INCHAUSTI MADRID. La creación pictórica y la ilustración de libros fueron dos actividades artísticas a las que Antonio Saura (1930- 98) consagró gran parte de su vida. Si Ismos de Ramón Gómez de la Serna, fue para el pintor la lectura más reveladora- -y no sólo por recibir el ejemplar de manos de su madre- años después otro volumen marcaría su existencia y su horizonte plástico. Fue en 1987, tras la petición realizada por el Círculo de Lectores para que ilustrara una edición de El Quijote. Ahora, casi veinte años después de la propuesta y cuando el mundo celebra el cuatrocientos aniversario de la edición de la primera parte de la genial obra de Miguel de Cervantes, una institución cultural arraigada en la historia madrileña rinde un particular homenaje por partida doble. El Quijote de Antonio Saura es el título de la exposición que hasta el 4 de septiembre puede visitarse en la Sala Goya del Círculo de Bellas Artes (Marqués de Casa Riera, 2) Organizada en colaboración con la Succession Antonio Saura y el Instituto Cervantes, la exposición fue presentada ayer por el director del CBA, Juan Barja, y Marina Saura, hija del artista, quienes no dejaron pasar la ocasión para recordar la vida y la obra de uno de los principales representantes del expresionismo abstracto español. Tras su paso por Madrid, la exposición El Quijote de Antonio Saura se exhibirá en Viena y Bruselas Finalmente la solución plástica la encontró en La Mancha, en la vasta planicie. Huyendo de una representación realista pero sin renunciar a un icono estimulante y turbador, el artista fue anotando los pasajes del relato en los que el pensamiento de Cervantes y el suyo propio se correspondían. Se trata, en palabras de Marina Saura, de una ilustración heterodoxa que sigue la línea de Gustavo Doré y de dos grabados de Dalí de su época tardía para crear su horizonte violado Lectura en clave personal La muestra exhibe una selección de 42 viñetas que plasman una lectura en clave personal de la obra. Sin embargo, la colección que guarda celosamente la entidad que gestiona el legado del artista asciende a 195 imágenes, 125 en dibujos a tinta china- -blanco y negro- -y 70 ilustraciones en técnica mixta, con predominio de una limitada gama de negros y blancos pero con algún ligero cromatismo. Como afirmó Marina Saura, el artista aceptó el reto de la ilustración de El Quijote como quien acepta un combate, siguiendo una estrategia, realizando un duelo personal... Por eso calificó este trabajo como un combate de esgrima grafológica Y como todo guerrero, sintió miedo e, incluso, parálisis al comenzar el trabajo. Un universo propio Al concluir el recorrido puede que el visitante se sienta invadido por la nostalgia. La misma nostalgia que, hace ahora casi veinte años, acechó al propio artista cuando concluyó su obra. Y es que, como recordó ayer su hija, mi padre hubiera querido seguir ampliando, retomando, completando y complicando un universo que ya había hecho suyo