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94 Deportes MARTES 26 7 2005 ABC TENIS PERFIL Nadal descansará para no pasar por el quirófano ABC UMAG (CROACIA) Tal y como ayer adelantaba ABC, Rafael Nadal decidió no competir en el torneo croata de Umag, en el que partía como primer favorito, alegando problemas físicos. El mismo domingo por la noche, pocas horas después de proclamarse campeón en Stuttgart, el jugador telefoneaba a los directores de Umag para anunciarles su retiradas. Éstos le solicitaron que, al menos, se pasara por el torneo para dar explicaciones en una rueda de prensa. El mallorquín accedió. Se dirigió a la localidad croata y ofreció las explicaciones. Comenzó lamentando su mala suerte con el torneo de Umag: Jugué aquí hace dos años y me gustó mucho. Hago planes para volver, pero no puede ser, siempre se interpone algo Luego señaló que tengo problemas con mi rodilla desde hace varios torneos y me está doliendo más últimamente. Lo mejor es parar ahora para no terminar en el quirófano En cualquier caso, aclaró que la dolencia no es todavía muy seria, aunque podría agravarse si no descanso un poco Su puesto fue ocupado por Alberto Martín, que se estrenó con una derrota por 7- 5 y 6- 3 ante el checo Dlouhy. Otros resultados: Albert Portas, a Vanek (Che. 6- 1 y 6- 0; Novak (R. Che. a Albert Montañés, 6- 3, 6- 3. En la primera ronda de Budapest, Arantxa Parra cayó ante Díaz- Oliva (Arg. 3- 6, 6- 4, 6- 0. ARTURO CASADO Nuevo campeón de España de 1.500 metros Este madrileño de 22 años se está sorprendiendo hasta a sí mismo. Era una de las firmes promesas del medio fondo nacional, pero su eclosión, prevista para el año próximo, se ha adelantado La liebre que dejó atrás a sus ídolos DOMINGO PÉREZ MADRID. Hace siete años, en 1998, Reyes Estévez se proclamaba campeón de Europa de 1.500. Un chaval del barrio de Santa Eugenia llamado Arturo Casado leía entusiasmado la noticia... y soñaba. Ese muchacho, que practicaba atletismo, acababa de tomar una decisión capital para su futuro deportivo. Se animaba a cruzar cada día la carretera de Valencia para entrenarse en la vecina Moratalaz, en la Asociación Atlética del distrito. Sólo tenía 15 años, pero su entrenador le vio madera de campeón. Era un viejo zorro del atletismo, Arturo Martín, el mismo que hizo grande a Alberto García, del que Casado ha sido liebre varias veces y en concreto cuando el vallecano estableció la plusmarca europea de 3.000 en 2003. Su pupilo no le decepcionó. A los 18 años ya era el mejor junior nacional (3: 46.15) y a los 19 se colgaba el bronce europeo de la categoría. Su marca nunca dejó de progresar y su nombre, de sonar como una de las más firmes promesas del 1.500. Muchos le señalaban como el heredero de los que no hacía tanto eran sus ídolos, de Reyes, Higuero... ¿Cacho? En 2004 ya era sexto en el ranking absoluto nacional (3: 38.04) Había bajado de 3: 40 y ya se podía considerar en las puertas de la elite. Tanto que en el mes de marzo pasado fue convocado para estrenarse en una gran competición. Le seleccionaron para el Europeo en pista cubierta que se disputaba en Madrid. Fue una cita muy especial para él. Corría en su ciudad. Participaba en su primer gran evento. Nadie tuvo en el Palacio de los Deportes a más gente animándole. En las gradas estaban sus padres, sus vecinos, sus amigos y sus compañeros de club. Le empujaron con tanta fuerza que se coló en la final. Salió a por todas, a vaciarse, a ganar, pero acabaría cuarto. Quería- -recordaba al concluir la prueba casi lloroso- -dedicarle el triunfo a todos los que me animaban y darle una alegría a un barrio que ha sufrido mucho a su Santa Eugenia, cruelmente herida el 11- M. En aquella carrera se quedó sin el podio porque se le coló en el sprint Reyes Estévez. Parecía confirmarse una incierta fama de poseer un final pobre. Podría haber sido un varapalo, pero se convirtió en acicate. Se animó a trabajar aún más para pulir defectos, ser más veloz y mejor. Tampoco había prisas. Su entrenador y él lo tenían todo preparado para que fuera 2006 su año bueno, el del salto definitivo. Sin embargo, Arturo había acariciado las mieles de la gloria y quería más. Campeón de los Juegos del Mediterráneo, campeón en el Europeo sub 23, mínima para Helsinki (3: 35.64, conseguida en Sevilla el 4 de junio) y, como colofón, campeón de España, venciendo con una autoridad absoluta en un sprint largo y poderoso a, entre otros, Reyes Estévez. Nadie puede quitarle ya su plaza mundialista, un sueño hecho realidad para un hombre que ni siquiera pensaba que le pudieran llamar para los Mediterráneos. Arturo Casado, aire fresco para el mediofondo español, para su distancia reina, para unos 1.500 que ruegan por haber encontrado al fin al esperado heredero del añorado Fermín Cacho.