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ABC MARTES 26 7 2005 59 Toros FERIA DE SANTANDER Sergio Serrano salió por la puerta grande con una buena novillada de Fuente Ymbro Plaza de toros de Cuatro Caminos. Lunes, 25 de julio de 2005. Cuarta corrida. Casi lleno. Novillos de Fuente Ymbro, bravos y nobles los tres primeros, quedado el 4 y con casta y más complicados los dos restantes. David Mora, de salmón y oro. Estocada baja (oreja) En el cuarto, dos pinchazos, estocada y descabello. Aviso (silencio) Álvaro Justo, de salmón y oro con remates negros. Estocada baja (oreja) En el quinto, estocada caída y atravesada (vuelta al ruedo) Sergio Serrano, de blanco y oro con remates negros. Estocada (oreja) En el sexto, gran estocada (oreja) Salió a hombros. JOSÉ LUIS SUÁREZ- GUANES SANTANDER. Tarde en la que los tres toreros estuvieron a la altura. Se enfrentaron en primer turno a unos novillos de Fuente Ymbro verdaderamente notables, sobre todo los dos primeros. David Mora, en el que abrió plaza, esbozó unas finas verónicas y se superó con el mismo lance en el quite. Aprovechó el buen son y lo toreó con majeza en el centro del ruedo sobre la derecha y con gran hondura sobre la izquierda. Pasó a los redondísimos, de lo más templados y siempre con el estupendo novillo cosido a la muleta. Todo justo, límpido, cristalino, casi perfecto. Al ser el primero de los novillos y caer la estocada desprendida se acallaron mayores entusiasmos. Lucidas chicuelinas de Mora en el quite al cuarto. Anduvo muy bien a la res al empezar la faena. Se ajustó en unos derechazos, pero el novillo empezó a quedarse y David no pasó de afanes y deseos. El primer utrero de Álvaro Justo peleó con bravura en el caballo. Con la derecha lo embebió en la franela y dejó la muleta en la cara para lograr el engranaje preciso. Sufrió una colada y la salvó con bien con un excelente toreo accesorio. No pasó de tres bien concebidos Sergio Serrano, en un desplante rodilla en tierra naturales, pero adquirió altura el trasteo al torear otra vez con la diestra. Se mereció el trofeo. En el quinto, que tenía otro son, pues cabeceaba un pelín, anduvo animoso y peleón, y así metió a su rival en senderos de embestir hasta que resultó volteado de forma aparatosa. Pareció que iba herido, mas volvió a la carga. Continuó afanoso y valiente, pero tardó en cuadrar a su oponente. Sergio Serrano inició su labor en el tercero con una larga de rodillas. Entró bien el novillo al caballo, pero renqueó tras una de sus salidas. Empezó Sergio en el centro del anillo con un pase del péndulo. Sacó a relucir un estilo muy albaceteño y toreó sobre ambas manos con largura y temple. Buenos los pases de pecho y un final que fue a más hasta que llegó el desarme. También tardó en cuadrar a la res, pero acertó a la primera y llegó el trofeo. Veroniqueó con aseo al sexto. Arrancó faena con pases por alto de rodillas, que remató con un gran muletazo de pecho. Se le coló luego el novillo y sacó a relucir un coraje novilleril- -del que ahora no se ve- -con un contrincante que tenía su genio. Se entregó en la estocada. Mató como se estoqueaba en los viejos tiempos, yendo a por todas y sin importarle las consecuencias. La muerte fue fulminante y la oreja con más fuerza que en el anterior. FOTOS: SERRANO ARCE COLOR ESPERANZA ZABALA DE LA SERNA Éxito de Cartagena y Ventura en la matinal de rejones J. L. S- G. SANTANDER. Andy Cartagena, con tres orejas, y Diego Ventura, con doble premio en el sexto, abrieron la puerta grande ayer en Santander en la matinal de rejones. Álvaro Montes cortó una oreja del primero de susrivales, un toro apto para elrejoneo, como todos los que envió Fermín Bohórquez, que acompañó a Cartagena y Ventura en la salida a hombros (en la imagen) Diego Ventura dio una lección de toreo a caballo en el tercero. Fue una pena que las armas toricidas le arrebataran los trofeos. Sí los consiguió en el sexto por una labor másefectista. Cartagena tuvo unameritoria actuación: en su primero prevaleció la ejecuciónsobre lacolocacióny conelcuarto quebró de forma milimétrica. a Comunidad de Madrid jamás pensó que su miradísimo pliego para las Ventas alcanzaría todos los objetivos. Ante el aluvión de público para la fenomenal temporada estival, aquellos consejeros taurinos que en invierno pronosticaban el cambio de rumbo de la Monumental se abrazan apiñados como jugadores de fútbol celebrando el gol: Pedro Antonio Martín Marín y Carlos Abella no se sueltan. Los anteriores veranos de pobres carteles y triste asistencia han pasado a la historia. La captación de la juventud es sencillamente impresionante: semejante campaña no la había conocido nunca la afición madrileña. Desde la periferia, se observa el panorama con la suficiente distancia como para agradecer a la Comunidad la liberación después de tantos años de esclavitud. Además, sin su milimétrico seguimiento de la nueva gestión, esa libertad no se respiraría con idéntica intensidad. Desde Santander, impregnados por el optimismo de su ambientazo taurino, impulsado por el generoso tutelaje del Ayuntamiento, se ven las cosas con el prisma del verde de su mar, del azul de sus campos, todo tan de color esperanza que no pasa un día sin el deseo de que amanezca ya la próxima jornada dominical venteña. L