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58 Espectáculos MARTES 26 7 2005 ABC El alcalde de Venecia aclara a Calatrava los motivos de la investigación sobre su puente b En una carta enviada al arquitec- to español, Massimo Cacciari le dice que el Tribunal de Cuentas está investigando retrasos y gastos, no errores en el diseño EFE VENECIA. El alcalde de Venecia, Massimo Cacciari, ha remitido una carta a Santiago Calatrava en la que le aclara que la investigación abierta por el Tribunal de Cuentas se centra en el retraso en la ejecución de las obras de construcción de un puente en esta localidad italiana proyectado por el arquitecto valenciano, no en el diseño de esta infraestructura. Según fuentes del estudio de Calatrava, Cacciari lamenta en su misiva haber leído con sorpresa y pena, en algunos periódicos españoles, que el Ayuntamiento de Venecia estaría llevando a cabo investigaciones para verificar errores de diseño en el proyecto del nuevo puente sobre el Gran Canal obra de Santiago Calatrava No obstante- -añade- se trata de una investigación sobre el retraso en la ejecución de la obra, que concierne ante todo al Tribunal de Cuentas local. Nadie ha dudado nunca de la gran profesionalidad de Santiago Calatrava, testimoniada por decenas de realizaciones en todo el mundo Britney Spears es una de las estrellas que coloca numerosos éxitos en los primeros puestos de las listas de todo el mundo AP Sony tapa con diez millones de dólares las pesquisas sobre su influencia en las listas El fiscal de Nueva York ha puesto bajo sospecha a las grandes discográficas b Eliot Spitzer indaga desde hace La Fiscalía, las leyes y la música La legislación estadounidense prohíbe a las emisoras de radio recibir cobros por poner canciones determinadas. Si los perciben, han de hacerlos públicos. El fiscal de Nueva York, Eliot Spitzer, creyó que había indicios suficientes de que la ley no se estaba respetando. El año pasado abrió la investigación entre las cinco mayores discográficas y varias empresas de radio. En octubre, sus indagaciones fueron reveladas por el New York Times Ahora, Sony BMG opta por zanjar el caso con un acuerdo extrajudicial multimillonario. El trasiego de dinero para influir en las listas de éxitos se conoce como pagola En esta práctica los profesionales son los intermediarios, agentes libres que se mueven entre las discográficas y las emisoras de radio. limbo jurídico. Los intermediarios dicen que no pagan para que se programen canciones concretas, sino únicamente para recibir por anticipado las listas de las emisoras. Pero lo cierto es que su negocio está en lo que les cobran a las discográficas por los servicios prestados. Y el fiscal Spitzer intuyó que si pagan es porque los intermediarios influyen abiertamente. Estos mediadores cobran a razón de las canciones de las discográficas que al final encuentran hueco en las preciadas listas. Spitzer decidió prestarle atención al Constantes retrasos La carta del alcalde veneciano se hace pública después de que, la semana pasada, la policía fiscal iniciara una investigación sobre las empresas y organismos relacionados con el proyecto del puente de Calatrava en Venecia, por los constantes retrasos y aumentos de presupuesto en la construcción. La denuncia ante el Tribunal de Cuentas la ha presentado el ex comisario europeo en materia ambiental Carlo Ripa di Meana (1989- 92) quien argumenta que, además de los retrasos, el puente presenta numerosos errores de diseño y falta de perpendicularidad con respecto al Gran Canal, donde está proyectado Ripa di Meana aseguró que la obra de Calatrava tiene unos costes que aumentan constantemente, al pasar de los 2,5 millones de euros en 1998, cuando se aprobó la inversión del proyecto, a los cinco millones de euros actuales En febrero de 2001 el Ayuntamiento de Venecia decidió la construcción del cuarto puente sobre el Gran Canal y adjudicárselo al arquitecto español Santiago Calatrava. Su construcción está cargada de polémica, tras la denuncia presentada el pasado mes de marzo por asociaciones vecinales y ecologistas que critican el coste e inutilidad de la obra. meses la práctica conocida como pagola pagar por influir en las estaciones de radio para que programen determinadas canciones ROBERTO PÉREZ SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Estados Unidos es el país del lobby ese mediador político, negociador en busca de influencias; algo que en absoluto suena extraño y que forma parte de su veterano y consolidado sistema democrático. Pero también es el mercado de la libre competencia y sus leyes ponen celo en ello. La práctica conocida como pagola se asemeja al lobby pero se aleja de la igualdad de oportunidades en el mercado libre, así que el fiscal de Nueva York, Eliot Spitzer, decidió hincarle el diente al asunto hace casi un año. Por pagola se entiende el pago a emisoras de radio para que programen ciertas canciones. Sony BMG ha decidido zanjar el asunto, buscar una salida anticipada y pactada: un acuerdo extrajudicial por el que pagará 10 millones de dólares a fin de que la Fiscalía cierre la investigación en la parte que le toca a esta multinacional. De la pagola se encargan los intermediarios, profesionales libres que luego les cobran a las discográficas. Es una práctica que se mantiene en la sombra y que, ante las cortapisas de la ley, ha estado buscando el terreno del asunto y abrió la investigación entre las cinco mayores discográficas del mundo: Sony BMG, EMI, Universal Records y Warner Music. Desde el año pasado El New York Times reveló las indagaciones del fiscal en octubre del año pasado. En aquel momento, EMI confirmó que había sido requerida por la Fiscalía para facilitar documentación, pero negó que estuviera implicada en la práctica de la pagola Del respeto que genera la oficina del fiscal y el dinero que puede mover el asunto investigado da buena idea el hecho de que, nada más conocerse que se estaba indagando, estas discográficas vieron resentirse sus cotizaciones bursátiles. Sony BMG quiere zanjar ahora el asunto y, según informó Efe, el acuerdo extrajudicial ya está alcanzado. Supone dar carpetazo a la investigación. Unas indagaciones en las que el fiscal quería dar con contratos, facturas o documentación acreditativa de pagos, que pudieran demostrar esas influencias compradas y no declaradas entre las discográficas y las emisoras. El problema también reside en no declarar ese trasiego monetario, si es que existe. Porque la legislación obliga a que si las emisoras reciben dinero de discográficas han de hacerlo público. El asunto afecta a la libre competencia, porque si se paga por sonar, el artista que intenta salir adelante y no tiene tras de sí un soporte multimillonario se puede topar con un imposible.